Ciudad, Edición Impresa

Una “baldosa de autor” para hacer al Estado un reclamo en colores

Por Guillermo Correa.- Desde el Proyecto Anda dos jóvenes artistas enseñan a fabricar mosaicos artesanales que después señalarán veredas rotas.


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Dicen que difícil no es, y escuchándolos hasta parece fácil. Un marco de madera, cuadrado, de 15 por 15 o 20 por 20 centímetros de lado y de un par de centímetros de alto viene a ser el bastidor. Hay muchos. Y todos son iguales, pero a la vez distintos: por dentro están cruzados por cintas que parecen de acetato o de plástico,  flexibles, como flejes de una persiana americana. Unas siguen líneas rectas, otras hacen trazos curvos, algunas están dentro de otras, cuesta imaginar cómo se pensó el diseño. Los flejes están asegurados entre sí y a los bordes simplemente pegados por cinta scotch. El paso siguiente es apoyar el bastidor contra un vidrio, y listo. ¿Listo? No, pero casi: dos días después, cada espacio delimitado por las cintas tendrá un color, y todos juntos formarán un dibujo. Y del marco habrá nacido una baldosa, semejante a los viejos mosaicos de las casas de principios del siglo pasado. Pero no termina allí: tiempo después, algunas de esas baldosas, ya “de autor”  aparecerán –ya lo hicieron– en alguna vereda de la ciudad. Pero no por decorar. “Están marcando que allí hay una falta, que se requiere reparar el espacio urbano”, explican Inne Martino y Fabricio Caiazza, que desde su formación en bellas artes crearon la particular estrategia: “Proyecto Anda”.

“La finalidad no es hacer baldosas: es reparar la relación que tenemos con los espacios comunes. La baldosa es una excusa; en todo caso, sirve para hablar de esos espacios”, dicen los jóvenes artistas.

Desde que arrancó, el Proyecto Anda ha enseñado a hacer baldosas a cientos de personas. El último taller lo dictaron en noviembre, en el Museo de la Ciudad. Allí, las y los cursantes no sólo aprendieron e hicieron sus mosaicos: en su mayor parte eran docentes, y la invitación de Martino y Caiazza es a que repliquen la experiencia.

Salvo en el diseño, las del Proyecto Anda se parecen en todo a “las viejas baldosas calcáreas de los patios de las casas”. “Estuvimos investigando para hacerlas sin máquinas, con lo que se encuentra en caulquier ferretería”, cuentan los artistas. “Descubrimos que en la India las hacen sin máquinas, y cruzamos esa técnica con la «técnica rosarina» –que es la de los italianos– y salió esto: con plástico, con maderas, se puede armar baldosas. Y no necesitamos ninguna prensa hidráulica”, completan.

La técnica impresiona por su sencillez. “En cada espacio se van volcando los cementos coloreados, y se fraguan rápidamente con cemento seco. Es una capa de 2 milímetros. Una vez que está fraguado se echa cemento portland, se quita el molde y se deja decantar durante 24 horas. Después se sumerge en agua otras 24 horas, y finalmente se deja secar”.

Tres semanas después del taller, los aprendices fueron a retirar sus baldosas. Es que el último paso en un secado lento, que demora 20 días. Salvo la capa del dibujo, el resto es cemento: “El clásico; el de 3 por 1”, explican Caiazza y Martino, referiéndose a una de las mezclas de albañil: tres partes de arena y una de portland. A eso ellos le suman otra de arte.

De Rosario a Sudáfrica

“La intención es replicar la misma experiencia en distintas ciudades y probar con distintas comunidades.  Queremos probar con diferentes edades y con diferentes accesos culturales”, explican Caiazza y Martino. Es que durante 2013 pasearán por medio país el Proyecto Anda: ya tienen confirmadas dos fechas en Córdoba para realizar el taller, una en San Juan y una en Bahía Blanca. “Y queda abierto. Queremos llegar hasta Misiones, pero siempre entablando relaciones con instituciones o con asociaciones de vecinos. Nunca caemos en paracaídas”, dicen.

Como el año pasado y el anterior, la Nación becará en 2013 la propuesta: este año el Fondo Nacional de las Artes pagará los pasajes hacia cada lugar en el que dicten el taller. Gracias al aporte –“Que no es tanto dinero pero nos ayudó mucho”, dicen– los artistas pudieron completar sus investigaciones –precisamente en una fábrica de baldosas– y desplegar la página web –http://proyectoanda.com– en la que explican su propuesta de “saneamiento urbano” en castellano y en inglés: “Se han mostrado interesados hasta en Sudáfrica, lo cual nos pareció insólito: por eso pusimos la página también en inglés”, explican.

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