Policiales

Enriquecimiento ilícito

Un uniformado no pudo justificar más de un millón y medio de pesos de su patrimonio y lo condenaron

La sentencia de dos años de prisión se dictó tras un acuerdo abreviado, en el que el policía aceptó su responsabilidad en dicho delito. Esta pena se le unificó con una anterior por robar con otros tres uniformados y quedó en 5 años y medio. Tendrá que pagar una multa de poco más de 830 mil pesos


Un policía de 44 años fue condenado por enriquecimiento ilícito en la capital provincial. La jueza Susana Luna le impuso una sentencia de 2 años de prisión que se unificó con una condena anterior como integrante de una banda de uniformados que robaba con falsos operativos en casa particulares por lo que deberá purgar 5 años y medio de cárcel. Además fue inhabilitado en forma permanente para ejercer cargos públicos y deberá pagar una multa de algo más de 830 mil pesos. El condenado también tiene una causa en la Justicia Federal en un caso que lo tiene procesado por ser la pata local de una banda narco paraguaya.

El fiscal Ezequiel Hernández contó en su acusación que el enriquecimiento ilícito del uniformado, identificado como Oscar Adrián “Tripa” Celer, se dio entre los años 2013 y 2017. Luego de una denuncia anónima se inició en 2019 una investigación por parte del área de Asuntos Internos de la secretaría de Control provincial. Esta dependencia le solicitó la justificación de un desmedido incremento patrimonial.

“Por su condición de funcionario público, el condenado estaba obligado a brindar información sobre el origen de sus ingresos económicos”, sostuvo el fiscal. Pero el policía no pudo explicar de dónde había sacado la plata para comprar un inmueble ubicado en Sauce Viejo, tres autos, dos camionetas, dos embarcaciones, un cuatriciclo y una motocicleta, recordó el representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA).

“A partir de informes de entidades públicas y privadas y de allanamientos llevados a cabo en propiedades de Celer, se determinó que, en total, el monto de dinero no justificado era de 1.660.536 pesos”, argumentó el fiscal.

“En diferentes etapas de la investigación, tres contadores emitieron dictámenes distintos que coinciden en que hubo enriquecimiento ilícito”, añadió.

Tras algunos años de investigación, Celer terminó reconociendo su responsabilidad a través de un procedimiento abreviado. El uniformado ya contaba con otra condena como coautor de una tentativa de robo calificado por haberse cometido en poblado y en banda, por el uso de arma de fuego y por ser miembro de una fuerza de seguridad. También por portación de arma de fuego de guerra. Así, en mayo de 2019 fue sentenciado junto a otros tres uniformados: Cristian Basilio Gutiérrez; Exequiel Sebastián Romero y Leonardo Abel Velázquez.

Ahora reconoció haberse enriquecido ilícitamente y consintió una condena a dos años de prisión que unificada con la anterior llega a los 5 años y medio de cárcel además fue inhabitado de por vida para ejercer cargos públicos y deberá abonar 830.268 pesos al MPA en concepto de multa, dijo el fiscal quien aclaró que “la suma de dinero equivale al 50 por ciento del incremento patrimonial que el uniformado admitió que no estaba en condiciones de justificar”.

Hernández detalló que “parte de la multa será pagada con una lancha marca Delfín que era propiedad del condenado y que fue secuestrada oportunamente; un automóvil marca BMW que fue rematado por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (APRAD); y uno marca Volkswagen modelo Gol que tendrá el mismo fin”. Agregó que “el saldo restante de la multa serán 80.734,52 pesos que deberá pagar en efectivo”.

La jueza tras evaluar la admisibilidad del acuerdo, resolvió homologarlo y condenó a Oscar Adrián Celer a la pena convenida por las partes.

Polinarco con droga Paraguaya

En 2019, la Justicia federal también procesó a Celer acusado de traficar durante 2017 cargamentos de marihuana y cocaína a Santa Fe por medio de una organización narcocriminal con base en Paraguay. De esa manera, Celer fue señalado por ser la pata local del santafesino radicado en Paraguay conocido como Gordo Pascuala.

El procesamiento fue dictado en noviembre de 2019 por el juez federal Francisco Miño, quien hizo lugar al pedido del fiscal Walter Rodríguez.

Además del contrabando de drogas y armas, se presume que Pascuala era quien le enviaba información de los vendedores de drogas en la capital provincial que el policía Celer visitaba con su banda para “mejicanear” con falsos allanamientos.

Según la investigación del fiscal Rodríguez, Celer traficó estupefacientes y armas de guerra desde Paraguay con el objetivo de comercializarlos. Y por esos delitos fue procesado.

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