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Un robo, un paro y la basura

Un hecho delictivo derivó en una huelga de 12 horas en el sistema de recolección de residuos. Ahora los trabajadores tendrán custodia policial para ingresar en las zonas “más conflictivas” ¿Servicio de riesgo?

Riesgo más que sanitario. Trabajadores de la recolección de residuos ya son también un potencial blanco de asaltos y violencia.
Riesgo más que sanitario. Trabajadores de la recolección de residuos ya son también un potencial blanco de asaltos y violencia.

“Yo se lo dije clarito al subjefe de la Policía: nosotros ahora estamos trabajando y vamos a doblar el servicio para que el fin de semana quede bien limpita la ciudad. Pero si vuelven a tocar a alguno de los muchachos, sacamos todos los camiones y no volvemos a la calle hasta que los agarren”. La advertencia –que estuvo a tono con su indignación– corrió por cuenta del titular de Sindicato de Recolectores de Residuos, Marcelo Andrada. Y el hecho que la motivó, aunque parezca insólito, ocurrió: trabajadores de un camión de la empresa Cliba fueron amenazados con armas de fuego y asaltados poco antes de las 23 del jueves, y a la medianoche el gremio paralizó toda la actividad. Rosario amaneció ayer con parte de la basura sin recoger y recién durante la mañana una reunión entre funcionarios municipales, provinciales y policiales con representantes de los recolectores pudo destrabar la situación, y el vital servicio se retomó. Pero el hecho también puso en evidencia una realidad cruda: desde hace tres meses los trabajadores van con custodia policial a recoger la basura en media docena de zonas de la ciudad, y desde hace dos, una de las empresas recolectoras, Lime, paga un adicional a la Policía para custodiar los recorridos. Y en un hecho que todavía se investiga, avezados ladrones llegaron a robarse –lo usaron para cometer otros delitos– un camión de la basura.

El subsecretario de Servicios Públicos Pablo Seghezzo recibió a la prensa tras la reunión con las víctimas y aseguró que la presencia policial “está garantizada” para los recolectores, en especial en los barrios más conflictivos de la ciudad. Además –fue uno de los puntos que reclamó el gremio– anticipó que se realizará un “trabajo social específico” en los barrios “para que los vecinos tomen conciencia de la importancia de la recolección de residuos y que no terminen pagando los platos rotos sólo por un grupito de adolescentes que agreden a los trabajadores”.

Pero el secretario general del gremio dijo no estar “conforme” con la respuesta oficial. En diálogo con El Ciudadano, Marcelo Andrada dijo que esperarán a ver cómo se implementan las medidas prometidas, pero insistió: “Si tenemos un caso de agresión más a uno de los trabajadores de los camiones suspendemos el servicio por tiempo indeterminado”.

La gota que colmó el vaso, según refirió el gremialista, ocurrió aproximadamente a las 22.45 del jueves. En la zona de Empalme Graneros, dos trabajadores que efectuaban las tareas de recolección fueron amenazados con un arma y del interior de la cabina del camión les sustrajeron sus pertenencias además de la radio del vehículo. Al huir los ladrones incluso dispararon al vehículo, y no hubo más noticias de ellos.

La seccional 20ª estuvo afectada a la investigación y los trabajadores de recolección de residuos decidieron cesar sus actividades hasta obtener una respuesta, cuando ya estaba realizado cerca del 80 por ciento del trabajo. Fue así que la ciudad amaneció sin el servicio nocturno en su totalidad y tampoco tuvo el diurno.

La medida de fuerza generó el llamado de las autoridades municipales. En la reunión participaron integrantes de la Unidad Regional II y representantes gremiales. El saldo del encuentro fue la propuesta de reforzar la presencia policial en las zonas más conflictivas, así como también en los “corredores de seguridad” que también protegen a los trabajadores de taxis y de colectivos urbanos.

“Estamos teniendo algunos problemas de recolección, como así también en el servicio de transporte de pasajeros, en barrios puntuales, bastante conflictivos como La Lata, barrio Plata, algunas zonas de Empalme Graneros donde se suceden hechos de asaltos y piedrazos a los camiones. Son situaciones que genera la marginación”, sostuvo Seghezzo.

Asimismo, indicó que se acordaron los corredores seguros y “un trabajo social en los barrios, porque no puede ser que por un grupo de adolescentes terminen pagando las consecuencias el resto de los vecinos que no tengan recolección de basura”.

Entre estas zonas conflictivas, el funcionario municipal agregó que ya se ha trabajado con el cuerpo policial para que en Empalme Graneros el servicio de recolección de residuos se retome”.

Por su parte, Andrada lamentó que “haya que sacarle la seguridad a todos” para custodiar bienes tan insospechados de ser un botín como un camión de la basura. “Es el colmo”, dijo. “Me indigna”, cerró.

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