Ciudad

Un rubro en problemas

Un proyecto para que vuelvan las salas de cine

El concejal Eduardo Toniolli propone que se canjeen impuestos por funciones gratis para escuelas, jubilados e instituciones. Empresarios aseguran que el negocio está en baja por la inseguridad y la crisis económica: “Hoy en día el negocio del cine es vender pororó y gaseosas más que las entradas"


El edil Toniolli y Grecco, titular de Cines Monumental.

En su época de esplendor Rosario tuvo más de 270 salas de cine. En 1960 se repartían entre el centro y los clubes de barrios, que cumplían una función social. Con el paso del tiempo muchos cerraron. En ese marco, un proyecto del concejal Eduardo Toniolli propone apuntalar a los cines que están en funcionamiento y promover la reapertura del resto, por medio de exenciones impositivas, entre otras medidas. “Este proyecto tiene que ver con apuntalar cines históricos de la ciudad. Hubo más de 74 salas, que en algún momento, animaron no sólo la vida de la zona céntrica sino también de los barrios de la ciudad”, dijo el edil del PJ.

La iniciativa “Régimen de protección y fomento de los cines históricos rosarinos” se presentó este martes en el complejo de cines Monumental de San Martín y San Luis, y propone como contraprestación por los beneficios de las salas la realización diaria de funciones sin cargo para escuelas, clubes, centros de jubilados e instituciones sociales y la difusión de expresiones de la industria local audiovisual.

“Pretendemos que el Estado municipal y provincial pueda ayudar a aquellos cines que siguen funcionando y generar un atractivo para que algún grupo empresario pueda decidir reactivar los que no están en funcionamiento, pero que tienen sus inmuebles en buen estado para iniciar actividades”, expresó el concejal del PJ.

El edil justicialista explicó que a cambio de lo que pagan por Tasa General de Inmueble (TGI), Derecho de Registro e Inspección (Drei) y derecho a espectáculos públicos (se lleva un 5, 5 por ciento), puedan canjearse por funciones sin cargo para escuelas, clubes, centros de jubilados o instituciones sociales, entre otros.

“La ordenanza no es sólo como generadores de actividades de la industria cinematográfica sino de actividades comerciales y gastronómicas en toda la zona de influencia. Cada vez que se cerró uno de estos cines históricos fue una tragedia para los centros comerciales que ahí existían”, remarcó el concejal.

En Rosario funcionan tres complejos multinacionales con 12 o 13 salas cada uno, el Complejo Monumental con 9 salas, los Cines del Centro con 4 salas y el Arteón que sigue funcionando como lo era anteriormente el Madre Cabrini. Es decir, que los cines de capitales locales son: El Monumental, Del Siglo y Arteón.

Algunos de los cines que ya no están no están se convirtieron en estacionamientos, iglesias evangélicas y comercios y otros mantienen su estructura original. “Estamos proponiendo un régimen de fomento y de preservación de los cines históricos rosarinos”, concluyó Toniolli.

La voz del titular del Monumental

Daniel Grecco, titular del complejo de cines Monumental, dijo que el proyecto del concejal Toniolli es un salvavidas. “Hoy en día el negocio del cine es vender pororó y gaseosas más que las entradas. Durante estas vacaciones de invierno vamos a apostar para subsistir durante todo el año”, advirtió.

Grecco recordó que tiempo atrás las salas de cines eran una marea humana. “Es importante que se tome conciencia de que Rosario tiene que tener una reactivación de la peatonal. La tuvieron localidades y ciudades vecinas. Hoy después de las 7 de la tarde no hay nadie caminando por la peatonal. El microcentro tiene que volver a ser lo que fue y apostar a los comercios que se empobrecieron por el costo de los servicios y sobre todo por la inseguridad”, resaltó el titular del complejo Monumental.

Y siguió: “Podemos tener policías en la puerta del cine, pero las familias tienen miedo de salir a la calle por el tema de la inseguridad y también por la falta de frecuencia de los colectivos. Ya no se arriesgan”, aseguró.

El titular del cine Monumental contó que una lámpara de proyección cuesta cerca de 70 mil dólares y eso hay que remontarlo.

Grecco explicó que desde hace más de cinco años el rubro viene en declive por los embates de los videos truchos y la inseguridad, entre otros impedimentos. “Hoy no hay más trasnoche. Años atrás el cine trabajaba mejor de noche que de día. Cambiaron los hábitos, se revirtió la situación y nos perjudica mucho”, concluyó.

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