Asociativismo

Bonfatti en Expocoop

Un paradigma del SXXI en contradicción con Cambiemos

El diputado provincial confió en la trascendencia del movimiento cooperativo y su capacidad para hacer frente al horizonte de nuevas tecnologías, nuevas formas de trabajo y cuidado ambiental. Con justicia económica en vez de inequidad, como impone el modelo neoliberal


Foto: Juan José García

 

El ex gobernador y actual diputado provincial Antonio Bonfatti resaltó la potencialidad del movimiento cooperativo y mutual desde su historia, en los comienzos mismos del capitalismo, pero sobre todo en este presente y hacia el futuro. Lo describió como el mejor paradigma para hacer frente a las cruciales transformaciones del trabajo que imponen las nuevas tecnologías, y como garante en el camino –casi de supervivencia– de una producción que preserve el medio ambiente. Lo que supone, completó, cuestionar radicalmente en sus modos y objetivos el modelo económico neoliberal, en el cual inscribió la gestión nacional de Cambiemos.

“(El gobernador) Miguel Lifschitz hizo referencia a Jeremy Rifkin, que nos visitó la semana pasada, y mencionó dos libros. Voy a hacer referencia a un tercero, que se llama «Coste marginal cero», que plantea lo que ocurre en estos nuevos tiempos, con la crisis del sistema capitalista a nivel mundial, las nuevas tecnologías, las revoluciones industriales, de los robots, la consiguiente pérdida de millones de puestos de trabajo tradicionales pero al mismo tiempo que aparecen nuevos. Está hablando de una nueva categoría: la de los prosumidores. Aquellos que producen y consumen parte de los que ellos mismos producen”, describe Bonfatti los nuevos escenarios y desafíos desde la Expocoop, justo el ámbito donde por dos días se discutieron estos temas entre sus mismos protagonistas. “Y esto, en relación a lo que es el movimiento cooperativo, que surgió en el inicio del capitalismo para subsanar las heridas que dejaba el sistema en su nacimiento, hoy se va a convertir en el futuro”, acompañó el socialista las percepciones de varios panelistas del encuentro desarrollado en el Salón Metropolitano de Rosario.

El diputado del Frente Progresista hizo hincapié en el papel del Estado en lo que define como el futuro económico y de unas relaciones sociales más justas y equitativas: “Lo ideal es el apalancamiento del Estado a este tipo de emprendimientos. Para generar, además, conciencia sobre la necesidad de cambiar los paradigmas de cómo vivimos, lo que obviamente entra en una enorme contradicción con lo que propone el gobierno nacional, que lleva a una competencia sin freno donde el más grande se come al más chico, y al individualismo. Y genera una economía con ganancias para muy pocos y problemas cada vez mayores para una amplia mayoría”.

Lo que enfatizó es la voluntad de trascendencia de estas experiencias, más allá de la función de suplir en la coyuntura los daños de ciertas políticas públicas. “Quisiera que no sea el modelo para zafar, sino el del futuro, pero esto, sin una política activa de Estado, es muy difícil”, insistió antes de sostener que el Frente Progresista, desde la provincia, apuesta a ese camino: “Se demuestra en Rosario y en el norte de la provincia, por ejemplo. Podemos hablar de los 600 productores caprinos, de los 2.300 pescadores incorporados al proyecto de acuicultura, loas experiencias de asociativismo cooperativo, los cinco ejemplos de cooperativas harinera que fomentamos desde la provincia, como los de Armstrong y Alcorta, que generan valor agregado dentro de las propias localidades, lo que además contiene la migración a las grandes ciudades y evita la aparición de pueblos fantasma”.

 

El ejemplo alemán: asociativismo y sustentabilidad

El tema energético se volvió un protagonista de la agenda cotidiana, por su propio peso y por las políticas tarifarias de la actual gestión nacional. Bonfatti puso en foco otros modelos, de otras geografías, que atacan el problema desde concepciones alternativas en lo social y ambiental. “Uno piensa en grandes represas, grandes plantas generadoras. En Alemania, visité un campo en el que trabajan 39 pequeños productores, de 1500 hectáreas. Entre todos crían 600 chanchas. Con las heces de los animales producen biogás. En el comienzo de esa experiencia tenían un molino de generación eólica, y hoy tienen 25. La energía que producen alcanza para satisfacer sus necesidades y más. El excedente lo venden al sistema eléctrico nacional. Con eso, se mantiene un pequeño pueblo”, cuenta sobre la sustentabilidad económica y la permanencia en el territorio.

“Este es el futuro, porque en el futuro hay que pensar en el medio ambiente, lo que no hacen los grandes emprendimientos. El asociativismo entre la gente genera lazos, respeto, convivencia, y hace a una mejor calidad de vida”, resumió el diputado en su visita al estand de la Cooperativa La Cigarra.

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