Espectáculos

Estreno teatro

Un padre que desde una soledad evocativa “pide la palabra” para hablar con su hija ausente

Se conoce este jueves en la sala El Rayo “Poder hablar”, el nuevo trabajo teatral del actor Lautaro Lamas, recordado por su unipersonal "En el viento aire puro", que cuenta con dramaturgia y dirección de la joven creadora casildense Bruna Pradolini  


Producida entre Casilda (lugar de su estreno original, en el histórico Teatro Dante) y Rosario, donde desembarcará con una serie de funciones desde este jueves en El Rayo, Poder hablar es el nuevo espectáculo teatral para un solo actor del rosarino Lautaro Lamas, quien por largo tiempo transitó una instancia también en solitario a partir del recordado trabajo En el viento aire puro, con el que se presentó en la ciudad, el resto del país y el exterior.

Con dramaturgia y dirección de la joven creadora casildense Bruna Pradolini, este drama, uno de los proyectos ganadores del Plan Fomento 2020 de la Subsecretaria de Industrias Creativas del Ministerio de Cultura de Santa Fe, cuenta la historia, a puertas cerradas, de Storani (Lamas) en una noche de fin de año, quien en su pequeño cuarto alquilado se prepara para brindar con su hija después de muchos años sin verla.

“Sin más para hacer que emprolijarse, mirarse al espejo para acomodar su barba y escuchar su vieja radio, imagina cómo será el encuentro. Poder hablar, de la forma que sea, no será un hecho fácil para nadie. Su vínculo parece recobrar un nuevo orden y, perdido entre lo que es bueno y lo que es malo, Storani se pregunta quién es quién y sobre todo quién es él”, plantea el equipo creativo a modo de reseña del contexto dramático que transita la obra.

“La relación con Bruna Pradolini nace de mis giras con trabajos anteriores, funciones en Casilda, en el hermoso Teatro Dante donde ella trabaja. Bruna vio Aire puro y Los Camilleros; entiendo que le gustaron porque cuando arrancó la pandemia me llamó para proponerme actuar en este proyecto, a partir de este texto que ella escribió, basado en una historia real: una carta que dejó un padre a su hija, y que tenía un premio del Plan de Fomento de la provincia”, contó Lamas a El Ciudadano.

“Lo leí y a las pocas páginas me había emocionado hasta llorar, así que al toque la llamé para darle el ok. Por lo tanto, éste es un proyecto de ella al que yo me sumé. Ensayamos en Casilda y al principio me costó mucho porque es la primera vez que hago teatro de texto y no dramaturgia actoral o colectiva”, sumó Lamas quien destacó el equipo de trabajo que completan Claudia Dichiara y Germán Lo Giudice, ambos de Casilda, en asistencias de dirección y técnica, respectivamente.

“Estoy muy feliz con el potente equipo que armamos; no nos conocíamos antes de comenzar con este proceso y se generó una muy buena química. En lo personal, el texto me pegó muy fuerte en mi propia paternidad, que aunque dista mucho de la de Storani, el personaje de la obra, se vio totalmente interpelada y sacudida por lo que transita este texto y ahora yo en escena”, destacó el actor.

En un recorrido mayoritariamente en solitario en escena a lo largo de estos años de carrera, Lamas habló acerca de cómo transita las instancias de esta propuesta teatral. “En cuanto a los trabajos unipersonales, me gusta mucho la libertad que permiten tanto en la realización como en los recorridos posteriores; a veces es muy difícil trabajar en grupo y coordinar horarios para ensayos o fechas de viajes y funciones. En mi caso, la obra En el viento aire puro nació en un momento que acababa de ser padre por segunda vez y necesitaba una obra que me permitiera ensayar y luego hacerla en cualquier momento y lugar. Así se concretó y, de hecho, me permitió, junto a Noelia Navoni, mi compañera y asistente técnica de la obra, viajar por muchísimos lugares del país y el extranjero, tendiendo puentes con colegas y públicos de otras latitudes”, planteó el actor.

Y sumó: “De todos modos, en estos unipersonales nunca estoy solo, viajo siempre con Noe, y en la dirección trabajamos mano a mano a full con Severo Callaci. Y ahora, con Poder hablar, somos cuatro en el equipo aunque se me vea sólo a mí en escena. También me gusta mucho trabajar en equipo, como pasó en Los Camilleros o con La Procuradora, otra obra que estoy ensayando en Gualeguay y donde somos seis en escena”.

Marginalidad y fronteras sociales

Respecto de un devenir de su producción donde ganan los personajes con cierta impronta arltiana y  donde la idea del “perdedor” que ocupa gran parte de la obra de Roberto Arlt potencia la acción dramática, el actor sostuvo: “Claramente, son de algún modo personaje arltianos; me atraen por su condición de reales, por ser personajes surgidos de personas con las que uno se cruza constantemente en la calle y en los caminos recorridos, y no siempre tienen su lugar en nuestras ficciones”.

“Hay un poema de Fernando Pessoa –continuó Lamas– que siempre me marcó del mismo modo que a los seres teatrales que encarno, que dice: «No soy nada/Nunca seré nada/No puedo pretender querer ser nada/Aparte de eso/Tengo en mí todos los sueños del mundo». En ese sentido, la marginalidad y las fronteras sociales siempre me llamaron a repensarlas; creo que con esas humanidades que bordean límites todos sentimos empatía. En este caso Storani, además de ser un padre con un enorme conflicto en la relación con su hija, es un ser atravesado por muchos otros conflictos que se develan a lo largo de la obra, eso es algo que me encantó del texto, y también su arraigo con lo real al estar basado en una historia verdadera”.

Finalmente, Lamas habló del recorrido que tienen pensado para este material: “La idea con este trabajo es mostrarlo en Rosario como ya lo hicimos en Casilda, y luego dejar que camine: ir a cada lugar donde nos abran las puertas, por supuesto visitar todas las salas, todos los grupos, amigos y amigas que hicimos girando en todos estos años, tanto por la provincia como por el resto del país y el extranjero. Lo lindo de haber viajado todos estos años son los puentes que tendimos; hay muchos espacios a los que sé que iremos porque nos esperan con las puertas abiertas, lugares pequeños de pueblos alejados del acontecer teatral más central, o lugares consagrados que admiro y que nos esperan con los brazos abiertos; eso es un gran orgullo para mí”.

Para agendar

Poder hablar, con la actuación de Lautaro Lamas y dramaturgia y dirección de Bruna Pradolini se conocerá en Rosario este jueves, a partir de las 21, en la sala El Rayo (Salta 2991), donde seguirá en cartel los restantes jueves del mes, con entradas populares que se pueden adquirir en la boletería de la sala. Reservas previas: 341-5842730

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