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México

Un argentino fue asesinado en Playa del Carmen: era gerente de un reconocido club de playa

La víctima, identificada como Federico Mazzoni, era un hombre de confianza de un importante empresario de México, donde la violencia no da tregua


Un argentino, de 47 años, que trabajaba como gerente de un exclusivo club de playa en México fue asesinado y los homicidas escaparon a bordo de una moto de agua. La víctima, identificada como Federico Mazzoni, se desempeñaba desde hacía casi 20 años en el Mamita´s Beach Club, en Playa del Carmen, que está ubicada a lo largo de la costa caribeña de la Riviera Maya, en la península de Yucatán. Una familiar alertó sobre la escalada de violencia que vive esa región por la presencia de integrantes de bandas narcos que se disputan el territorio para la venta de drogas ante la gran afluencia de turistas.

Según se conoció por distintos medios periodísticos locales, el cuerpo de la víctima fue hallado pasadas las 17 de este martes en el baño de una de las habitaciones del complejo turístico, ubicado en calle 28 con Zona Federal Marítimo. Además, indicaron que el gerente recibió tres disparos a quemarropa en la cabeza, a modo ejecución.

La Fiscalía General de Quintana Roo informó a través su sitio de web oficial que se “inició carpeta de investigación por el homicidio de un empleado de un restaurante en el Municipio de Solidaridad” y que agentes policiales trabajaban en el lugar “recabando entrevistas y evidencias para identificar al o los participantes en estos hechos”.

Uno de los indicios, que se viralizó este martes fue un video de una cámara de seguridad donde se puede ver la fuga de los dos sospechosos del crimen: en las imágenes se observa cómo se alejan del complejo turístico por el mar en una moto de agua.

Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que el móvil del ataque pudo haber estado vinculado a una disputa territorial por la venta de drogas al menudeo en esa zona.

Por su parte el fiscal general de Quintana Roo, Oscar Montes de Oca Rosales, dijo este martes a la agencia de noticias Télam que los disparos contra la víctima fueron efectuados por dos armas diferentes y que los asesinos escaparon en una moto de agua.

“Lo que hemos podido reconstruir es el ingreso de dos personas al establecimiento que se le aproximan a Federico y lo dirigen hacia al baño, donde lo privan de la vida con tres disparos en la cabeza. Ahí estos sujetos salen corriendo y se van hacia la playa, abordando una moto náutica y se retiran”, explicó el fiscal.

Según el fiscal, “no existían denuncias previas ante la justicia por parte de Federico y del local”, pero sí “tenían varias quejas” con algunas personas que merodeaban la zona. “Ellos se venían quejando porque se habían establecido una suerte de ‘camastros’ de manera ilegal frente a este club de playa. Estos ‘camastros’ generalmente están vinculados a la venta de droga, y suelen radicarse en espacios públicos, los cuales son ocupados por estas personas”, detalló.

A su vez, el investigador añadió: “Hemos tenido otros eventos similares donde grupos dedicados al narcomenudeo, por ganar espacios que son antagónicos, comienzan a entrar en disputas y terminan sucediendo este tipos de eventos en lugares cercanos a la playa.”

Además, Montes de Oca Rosales dijo que “continúa entrevistando a los otros empleados del local” y que espera “resolver pronto el caso para que este homicidio no quede impune”.

Este martes por la mañana, en el canal de IP Noticias, Victoria Mazzoni, hermana del gerente asesinado, dijo que cree que los criminales buscaban al dueño del lugar y que, al no encontrarlo, mataron a Federico.

“Creo que el dueño denunció algo que no debió denunciar y lo fueron a buscar a él. Estaba escondido o hacia días que no aparecía y el que le sigue en jerarquía en ese VIP Class ha sido mi hermano y le han dado un aviso al dueño matando a mi hermano”, dijo la mujer conmovida.

“No tengo palabras para describir el dolor que se siente por esta pérdida”, expresó Victoria, quien agregó que su familia está compuesta por sus padres, tres hermanos varones (entre ellos Federico) y ella, todos oriundos de la provincia de Córdoba.

“No tenemos ningún familiar allá, están todos acá.  Mi hermano estaba solo allá, donde tenía una banda de amigos que son su familia. Trabajaba en un parador muy concurrido y conocido de la zona”, agregó.

La mujer, quien contó que hacía 15 días había viajado a visitar a su hermano a México, dijo que “no se veía venir” algo así, aunque explicó que Federico “fue siempre el que dio la cara en Mamita’s en cualquier asunto. Sabemos que es una ciudad que está cruzada por el narcotráfico permanentemente y en México todas esas cosas son moneda corriente”.

“No se lo ha esperado esto aparentemente es un ajuste de cuentas”, añadió Victoria, quien sostuvo la hipótesis que lo ocurrido era una advertencia para el dueño del club, Jorge Mazuca Fuentes.

“Jorge lo quería muchísimo a mi hermano…no se comunicó todavía con la familia y no puedo creer por qué, si estaba en peligro, no le ha puesto custodia”, agregó.

Por su parte, desde Mamita’s Beach Club emitieron el lunes un comunicado publicado también en los medios de prensa mexicanos en los que se lamenta el suceso y se explica que no darán detalles de lo ocurrido para no entorpecer la investigación.

“Con mucho pesar, lamentamos el hecho registrado la tarde de este martes en nuestras instalaciones. Externamos nuestras condolencias y oraciones para familiares de nuestro colaborador”, dice el primer tramo de la comunicación.

Y añade: “Brindaremos apoyo total a los afectados por estos hechos. Estamos a la espera del resultado de las investigaciones y colaborando con las autoridades correspondientes para el total esclarecimiento. Grupo Mamitas no hará ningún otro comentario para no entorpecer la investigación de la Fiscalía del Estado”.

Según su hermana, Federico Mazzoni era un chef que desde hacía casi 20 años vivía en México, había llegado el 14 de febrero de 2002 desde Córdoba para trabajar en hoteles y restaurantes.

Turismo en la mira de los cárteles

El crimen de Mazzoni no hace más que profundizar el problema de la violencia en un Estado como Quintana Roo y la Riviera Maya, donde una de sus principales actividades comerciales es el turismo.

En octubre pasado, un turista alemán y otro indio fueron asesinados por dos tiradores. En noviembre, dos bandas de narcos se enfrentaron en el Hotel Hyatt de Cancún, murieron dos miembros de esos grupos y los turistas se salvaron de milagro.

Ese mismo mes, dos pistoleros abrieron fuego desde dos motos acuáticas a la costa en una de las playas más reconocidas de Cancún y se registraron dos tiroteos en dos reconocidos gimnasios de esa ciudad.

Hace menos de una semana, dos turistas canadienses, presuntamente ligados con una red de narcotráfico vietnamita, fueron acribillados dentro del hotel Xcaret, uno de los establecimientos más famosos de todo el estado de Quintana Roo.

El periodista Kevin Sieff publicó un artículo en el Washington Post en el que detalló que el estado de Quintana Roo se empezó a convertir en un foco de atención para los grupos narcos por la cantidad de demanda por parte de los turistas.

Sieff indicó que en ese estado mexicano no hay una banda que domine el tráfico de drogas sino que al menos seis cárteles operan en simultáneo. Ese escenario genera que haya enfrentamientos y asesinatos constantemente y que establecimientos tan conocidos como el Mamita’s Beach se convirtieran en un lugar de sumo interés para los jefes de las bandas.

El turismo, según ese artículo, representa más del 8 por ciento del PBI de México y la contribución de Cancún a esa cifra es cercana al 50 por ciento. Por eso, uno de los grandes temores del Gobierno nacional es que Quintana Roo termine convirtiéndose en lo que fue Acapulco, que durante la edad de oro de Hollywood era escenario de vacaciones de las estrellas más grandes del cine y que en 2012 se transformó en la ciudad más mortífera de México y perdió gran parte de su interés turístico.

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