El Hincha

Superliga

Un año sin ganar: la Lepra cosechó una nueva caída

La Lepra jugó un partido para el olvido, fue superado por Aldosivi y llegó a 15 partidos sin ganar afuera


Foto Fabián Gastiarena

Un año es mucho tiempo, sobre todo en el fútbol donde las urgencias de los resultados comprimen y asfixian los tiempos. Y cuando en ese período un equipo no puede ganar como visitante, las explicaciones no abundan.

Newell’s sigue sin ganar afuera. Puede ser futbolístico, sin dudas, pero pesa lo psicológico también. Hay errores del entrenador, aunque el privilegio De Felippe debe compartirlo con Llop. Y se puede culpar a la suerte o a algún error arbitral, aunque en 15 partidos esto suene como excusa invalida.

La Lepra no pudo con Aldosivi y ya se cumplió un año de su última victoria fuera del Coloso por Superliga. Sí, un año. Pasó una eternidad de aquel 3-1 a River, tan sorpresivo como la posterior racha sin poder ganar de visitante.

Pasaron cosas. Es que un año a veces puede parecer una vida. El dólar estaba a 17, el FMI no era una amenaza de ayuda, Francia no era campeón del mundo y muchos confiaban que Argentina podía serlo. El técnico era Llop, a Newell’s todavía no le habían sacado los tres puntos, ni devueltos dos, y ese día jugó Brian Sarmiento y era la época donde Leal hacía goles. Fue hace mucho. Y se nota en la tabla.

Esta vez no hubo buen rendimiento como en la caída ante Racing. Más bien se pareció a esas otras versiones desdibujadas del equipo cada vez que se aleja del Parque. Hubo apatía en Leal, Fertoli, Formica y Paredes, una noche terrible de Bittolo, y una mezcla de voluntad y nerviosismo en los pibes. Alan Aguerre bancó la parada bajo los tres palos como tantas veces. Pero no pudo con sus propios compañeros y Bittolo, involuntariamente, logró vulnerarlo con una carambola que se coló por arriba del buen arquero leproso.

Cuesta entender porque Newell’s transita esta racha. Es un tema de diván. Mucho más cuando los mismos nombres tienen otra faceta cuando juegan en casa. Y no es sólo por la gente, aunque el hincha empieza a creer que sí. Y argumentos le sobran, ya que los números son implacables.

A De Felippe ya se le acabaron los argumentos. La hoja de explicaciones se terminó hace rato y el apartado de excusas ya se usó. El árbitro esta vez no fue factor. Y ya no le queda nada por probar: hasta Zé Turbo tuvo minutos ayer.

Ahí es donde el rubro preocupación suma adeptos y en cualquier momento cuelga el cartel de localidades agotadas. Es que Newell’s no puede estar un año sin ganar fuera del Parque Independencia. Porque el fútbol puede tener un tiempo de contemplación, pero a la larga no te perdona.

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