El Hincha, Rugby

Recuerdo

Un año de la final del Súper Rugby protagonizada por Jaguares, hecho histórico para el rugby criollo

Pasaron 365 días de la definición en la que participó Jaguares, en la cual cayó con Crusaders, pero es un hecho importante para recordar. La franquicia llegó al partido por el título con tan sólo cuatro años en el mejor torneo del Mundo. El presente del equipo, hace que ese momento pase inadvertido


El rosarino Jero de la Fuente, capitán de Jaguares, marca el paso en la salida del equipo argentino en Christchurch. Crédito: Gentileza Prensa Jaguares.

Quizás hoy, por el triste presente que vive Jaguares, no se pueda festejar o recordar con mucho más entusiasmo la final del Súper Rugby 2019, que la franquicia argentina disputó en el mejor torneo de rugby del Mundo, con tan sólo cuatro temporadas siendo parte de la elite del rugby del hemisferio sur. Fue derrota para los criollos, pero jugar una definición en esta clase de torneo, por el nivel de todos los equipos, no es cosa de todos los días.

La definición se jugó en la ciudad de Christchurch, ante Crusaders, quien defendía el bicampeonato y ostentaba nueve títulos -el más ganador de la historia del Súper Rugby-. El último capítulo de la temporada no era nada sencillo, pero el equipo dirigido por Gonzalo Quesada se había ganado de muy buena manera ese derecho. Tras disputar la fase regular de 16 partidos, el equipo argentino ganó once y perdió cinco. Y esa performance ganadora estuvo sustentada por un juego equilibrado, muy vistoso y a su vez mostrando una férrea defensa. Quesada logró elevar el nivel de los jugadores, no sólo por el plan de juego, también le agregó un trabajo desde el aspecto humano que pagó muy buenos dividendos.

A todo esto, Quesada tenía la obligación de rotar a los jugadores, porque al ser un año mundialista, los jugadores tenían que llegar con la misma cantidad de minutos jugados. La rotación no fue un obstáculo, sino todo lo contrario, jugador que ingresaba rendía por sobre las expectativas, muchos de ellos jóvenes que contaban con poca o casi nada de experiencia en el Súper Rugby.

En la final, Jaguares estuvo a la altura de las circunstancias. Tuvo sus chances de marcar, pero no lo logró. En tanto, Crusaders fue un justo campeón porque tuvo mejor lectura para jugar una final, contó con esa experiencia que a los argentinos les faltó, tuvo que apelar a un juego más conservador y sacar provecho de los errores e indisciplina argentina para ganar.

“Esta final es mucho más que este partido, el año que tuvimos es mucho más que esta final. A principio de año dijimos ‘qué pasa si llegamos a la final y Mounga mete un drop en la última jugada’ ¿Todo está perdido? Y la realidad te queda la sensación amarga de perder la final, pero todo el camino, todo el recorrido que hizo el equipo estuvo muy bueno, nos sentimos muy orgullosos. Personalmente como capitán me siento muy orgulloso de como jugó el equipo y las ganas que se pusieron”, expresó ese día el rosarino Jerónimo de la Fuente.

El rosarino Emiliano Boffelli en acción ante Crusaders en la final del Súper Rugby 2019. Crédito: Gentileza Prensa Jaguares.

Jaguares ese día formó con: Nahuel Tetaz Chaparro, Agustín Creevy, Santiago Medrano, Guido Petti, Tomás Lavanini, Pablo Matera, Marcos Kremer, Javier Ortega Desio, Tomás Cubelli, Joaquín Díaz Bonilla, Matías Moroni, Jerónimo de la Fuente (capitán), Matías Orlando, Ramiro Moyano y Emiliano Boffelli.

Mientras que en el complemento Gonzalo Quesada decidió que ingresaran: Julián Montoya, Felipe Ezcurra, Domingo Miotti, Tomás Lezana, Juan Manuel Leguizamón y Sebastián Cancelliere.

Hoy Jaguares se está desarmando, ya que en 2020 no se pudo completar la temporada y para el futuro inmediato de los próximos dos años no se podrá jugar el Súper Rugby que todos conocemos, por ende el ingreso de dinero a las arcas de la Unión Argentina serán mucho menor.

Ya partieron Gonzalo Quesada y Marcos Kremer a Stade Francais y Guido Petti a Bourdeax. Se estima que varios jugadores más emigrarán, la UAR les abrió la posibilidad de pasar a otros clubes sin hacer uso de la cláusula de rescisión.

Jaguares había logrado entrar en el corazón del rugby argentino, que esos pequeños rugbiers además de la camiseta del club usen la de Jaguares es sinónimo de pertenencia, de sentir que ese club –profesional- es el equipo de todo el rugby argentino.

Todos tienen la esperanza que algún momento Jaguares pueda volver, tal y como lo conocimos, contando con los mejores jugadores argentinos, todos juntos y en suelo albiceleste.

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