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Siempre vigente

Un aniversario resignificado

A treinta años de la edición de uno de los discos más emblemáticos de Los Redondos, el dibujante Rocambole dio luz a “ De regreso a Oktubre. Lo que quedó en el tintero”, un libro que retoma aquel trabajo con ilustraciones inéditas.


Treinta años pasaron de la edición del segundo disco de Patricio Rey y sus Redondos de Ricota. Oktubre era sólo algunos bocetos musicales cuando Ricardo Cohen empezó a dilucidar cómo iba a ilustrarlo. “Surgió la idea de hacer un homenaje a las revoluciones”, recordó. “Los temas de Skay Beilinson tenían un sonido épico, entonces pensamos que encajarían con una estética revolucionaria”, relató el ilustrador conocido popularmente como Rocambole y dio paso a la anécdota que terminó de sellar la estética: “En aquella época había venido un grupo ruso a actuar en el Luna Park y casi todos fuimos a ver esa función, quedamos impresionados por los bajos, por esos coros de hombres con voces muy bajas. Ya teníamos esa impronta dando vueltas en la cabeza, pero cuando salimos cada uno se puso a trabajar en ese disco homenaje a la revolución a lo largo de la historia”. Y la volvió más personal: “Yo pensé que la estética que más me convenía era la que tenían los volantes anarquistas de principios de siglo y también bastante de la estética de la Revolución Rusa”. Así nació una de las gráficas más emblemáticas de la historia del rock, ilustraciones que aún hoy son utilizadas en remeras, banderas y tatuajes. “Jamás pensamos la difusión que ese trabajo tendría mas tarde. Lo que más me impresionó fue verla aplicada sobre la piel”, confesó en una charla con El Ciudadano cuyo disparador es la presentación de De regreso a Oktubre. Lo que quedó en el tintero que tendrá lugar hoy en Rosario.

El material recopila las ideas que quedaron afuera de aquella producción o que Rocambole fue generando a lo largo de estos años. Llenas de actualidad y acompañadas por las letras de los temas que integran Oktubre, y algunas de otros discos, como es el caso de “Todo preso es político”, perteneciente al disco Un Baión Para el Ojo Idiota, que figura en el libro ilustrado con una imagen de Milagro Sala.

—Más allá del aniversario ¿Qué otras cosas te movilizaron a editar este libro?

—Estas son aventuras editoriales que comencé hace poco tiempo. En algún momento, como cualquier ilustrador o diseñador gráfico, soñé con tener un libro. Entonces un buen día un amigo que me había acompañado en el trabajo de tapas de discos complejas como Luzbelito o El último Bondi a Finisterre, me dijo que había llegado el momento de hacer el libro porque internet brindaba esa posibilidad con plataformas en las que presentás un proyecto y conseguís adherentes (crowdfunding). A partir de ahí hicimos el primer libro, Rocambole. Arte, diseño y contracultura, del que estamos a punto de agotar la tercera edición. Después llegó el aniversario de Oktubre y eso nos animó a seguir con estas aventuras.

—El libro contiene material inédito ¿Cómo fue volver a abordarlo?

—Yo tenía bastantes ideas dando vueltas en la cabeza, hace treinta años atrás el material daba para hacer mucho más. En general trabajo mucho los bocetos antes de decidirme a aceptar una cosa como definitiva. Además, constantemente llevo conmigo blocs de papel y cuando se me ocurre algo lo plasmo. Recurrí mucho a bocetos que tenía de todos los momentos y los adapté a una forma contemporánea.

—¿Y cómo se resignifica en este contexto?

—Mi tía Remedios siempre tenía una frase que decía: “Más viejo que la injusticia”. Entonces encontré que muchos de los hechos podían remitirse a situaciones muy contemporáneas. De hecho “Todo preso es político” tiene una imagen muy contemporánea. De Milagro Sala. Siempre uno hace guiños a situaciones conocidas, utilizando la metáfora de la metáfora. Hay situaciones que se van dando constantemente, donde hay oprimidos por aquellos que quieren tener todo para sí. El mundo en general continúa mal repartido. Hay un desgaste del mundo por aquellos que quieren tener más que otros.

—Después del último recital del Indio Solari volvió la polémica en torno al rock y los recitales masivos ¿Cómo ves el fenómeno?

—Creo que hubo un festival de tonterías en los medios. Un festival de cosas dichas con mucha ignorancia y poco saber. Si es porque hay accidentes o sucesos desgraciados en las reuniones masivas, podemos compararlo con partidos de fútbol recientes, por ejemplo. Siempre me hablaron de los recitales de los Redondos mencionando los muertos que hubo o los incidentes y cada vez que voy a presentar un libro, últimamente, se me acercan chicos muy jóvenes que nunca vieron los Redondos y quieren que le firme algún disco y me dicen: “Mi papá y mi mamá se conocieron en el recital de Santa Fe o en el de Concordia”. Se habla más de los muertos que de los nacimientos y creo que hubo muchos nacimientos, mucha gente que anda caminando por el mundo y que debe su existencia a algunos recitales.

Este viernes, a partir de las 19.30 Rocambole presentará De regreso a Oktubre “Lo que quedó en el tintero” en Nómade (Ovidio Lagos 68 bis). Con entrada libre y gratuita. Mañana, a las 14, se realizará un Workshop de Packaging Discográfico a cargo de Rocambole y Flavio Mammini. Consultas e inscripción: [email protected].

Un mundo mal repartido

Entre las nuevas ilustraciones del libro y acompañada por la letra de “Todo preso es político” aparece una imagen de Milagro Sala, la dirigente social detenida en la provincia de Jujuy. La imagen “actualiza la canción”, supo decir Rocambole para quien no hay nada que agregar. “La metáfora de la metáfora”, dice. “Encontré que muchos de los hechos podían remitirse a situaciones muy contemporáneas. Siempre uno hace guiños a situaciones conocidas. Hay situaciones que se van dando constantemente, donde hay oprimidos. El mundo continúa mal repartido. Hay un desgaste del mundo por aquellos que quieren tener más que otros”, aseguró.

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