Edición Impresa, Política

Últimos testimonios en el juicio oral a cinco represores

Ayer declaró una enfermera que trabajaba en el hospital Militar de Paraná cuando estuvo Raquel Negro

El juicio oral a represores continuará hoy con más testimonios de enfermeras.
El juicio oral a represores continuará hoy con más testimonios de enfermeras.

Lucía Demarchi

Hace una semana, los jueces Otmar Paulucci, Beatriz Caballero de Barabani y Jorge Venegas Echagüe, a cargo del juicio oral y público que se sigue en los Tribunales Federales de Rosario por las causas de lesa humanidad cometidas durante la última dictadura, conocidas como Quinta de Funes y Fábrica de Armas, decidieron que anteayer comenzaría la etapa de alegatos de las partes acusadoras. Esto, en contra del pedido de la fiscalía y las querellas, que habían solicitado que esta etapa se postergara unos días, ya que no estaban producidas todas las pruebas. A esto se sumaba el rechazo del Tribunal Oral Nº 1 de escuchar los testimonios de las enfermeras que en el año 1978 trabajaban en el Hospital Militar de Paraná cuando Raquel Negro –hoy desaparecida– fue internada para dar a luz a sus mellizos, ya que consideraron que sus declaraciones formaban parte de la causa Trimarco, que se sigue en Entre Ríos. Sin embargo, ayer declaró una de las enfermeras y entre hoy y la semana próxima está previsto que hablan otras empleadas.

En la jornada de ayer del juicio en contra de Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Juan Amelong, Walter Pagano y Eduardo Constanzo, declaró María Lucrecia Álvarez de Mauro, una enfermera de 58 años que en 1978 trabajaba en la sala de terapia intensiva del Hospital Militar de Paraná.

Lo llamativo es que la semana pasada los jueces que integran el Tribunal Federal Nº 1 de Rosario –Otmar Paulucci, Beatriz Caballero de Barabani y Jorge Venegas Echagüe– habían rechazado el pedido de la fiscal, Mabel Colalongo, que solicitó que se citara como testigos a Álvarez de Mauro y a otras seis enfermeras de ese hospital, además del médico Alfredo Verdú. Los magistrados sentaron su negativa en que los testimonios de estas personas forman parte de la causa Trimarco, que se tramita en Entre Ríos, por la apropiación y sustitución de identidad de los hijos de Raquel Negro.

Negro, o María Amarilla, como era conocida durante su secuestro, estaba embarazada de mellizos, y a principios de marzo del ’78 fue trasladada al Hospital Militar de Paraná para dar a luz.

Según fuentes judiciales, la decisión de los jueces se modificó en la tarde del miércoles pasado, cuando hicieron lugar a que las enfermeras prestaran su testimonio, y a otro pedido de las partes acusadoras que también habían rechazado: la postergación de la etapa de los alegatos.

La jornada de ayer, en la que Álvarez de Marco prestó su testimonio, no duró más de media hora. Es que la mujer explicó que en los primeros meses del ’78, estaba con licencia médica, porque transitaba un embarazo complicado que luego perdió. Esto está probado en la causa Trimarco.

Lo que sí señaló la testigo fue que, “cuando me reincorporé  escuche comentarios de que habían nacido mellizos en el hospital, un varón y otra mujer”, aclarando luego que, “nunca los pude ver”, explicó Daniela Asinari, abogada de partes de la querella.
“Conforme a sus dichos la enfermera estuvo con pedido de licencia por enfermedad y no estaba prestando servicios en forma activa durante el período que estuviera internada en el hospital Raquel Negro”, precisó Asinari.

Negro –hasta hoy desaparecida– tuvo mellizos en el Hospital Militar de Paraná a comienzos de 1978. El nacimiento de ambos fue corroborado por el imputado Eduardo Constanzo y por la testigo Inocencia Deharbe (enfermera durante esa época). Durante el juicio declaró Sabrina Gullino, una de las mellizas de Negro, quien pidió que sigan buscando a su hermano, ya que si bien algunos testimonios indicaron que nació sin vida, otros indican que fue trasladado a otro centro asistencial de la capital entrerriana.
En tanto, para hoy fueron citados Gregoria Yolanda Piquet, una de las enfermeras, y Alfredo Verdú, el médico que estaba de guardia el día de la internación de Negro.

Las otras dos enfermeras que estaban citadas para ayer no se presentaron, y la fiscal solicitó que se las vuelva a notificar bajo apercibimiento. La nueva cita que fijaron los magistrados es para el lunes 21, por lo que es casi improbable que la semana próxima comience la etapa de alegatos.

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