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Recesión

UIA proyecta caída del 4,5% en el año

La central fabril advirtió también por la pérdida de 50 mil empleos en el sector y un aumento de la capacidad ociosa que llega al 40 por ciento.


La industria caerá 4,5% este año, con 50 mil empleos menos que en 2015, una capacidad ociosa del 40%, enormes problemas de competitividad y la “mayor presión impositiva de los últimos quince años”.

Así lo advirtió ayer el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Adrián Kaufmann Brea, quien sostuvo que “el principal problema que tiene el país es la caída del consumo interno”, que a su criterio explica la capacidad ociosa que tiene la producción manufacturera local.

“En febrero pasado año dijimos que la industria iba a caer 3,5% este año. Pero ahora, nuestro cálculo refleja una caída de 4,5%, con 50 mil empleos menos y 40% de capacidad ociosa en la mayoría de los sectores productivos”, sostuvo el dirigente.

Como contrapartida, destacó que el salario promedio de la industria es de 1.600 dólares, el “doble que en Brasil”.

Kaufmann Brea ofreció una conferencia de prensa para brindar detalles de la 22º edición de la Conferencia Industrial Argentina, que se realizará entre lunes y martes próximos en Capital Federal.

En compañía del presidente de esa Conferencia, Miguel Acevedo, el jefe de la UIA hizo una referencia elíptica al gobierno anterior, al señalar que fue “muy lindo tener una época con subsidios y tarifas baratas, pero en algún momento la realidad nos alcanza”.

En tal sentido, consideró que a lo largo de este año, el gobierno de Mauricio Macri “arregló muchas cosas, como el cepo, los holdouts, a través de medidas de shock. Luego vino un gradualismo y estamos llegando a fin de 2016 con un punto más de caída industrial de la que habíamos previsto a principios de 2016”.

Crecimiento en 2017

“No obstante, pensamos que en 2017 habrá un crecimiento de la actividad industrial”, pronosticó el empresario, quien a la vez alertó: “Hay que resolver muchos temas de falta de competitividad y con este tema no le podemos echar la culpa a nadie. Ni siquiera por ser muy brasildependientes. Somos competitivos de la puerta de la fábrica hacia adentro”.

Por caso, comentó que “el tipo de cambio está atrasado y las tasas son altas y eso no ayuda a la competitividad”.

Además, alertó que “tenemos la mayor presión tributaria de los últimos quince años”, y puso como ejemplo que un alimento “tiene 41% de impuestos”.

“A eso hay que agregar que el costo de logística se duplicó en los últimos quince años. Así, el 70% del costo final de un producto puede llegar a ser impuestos y logística. Esto es un problema grave que hay que resolver”, se quejó el dirigente.

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