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Geopolítica Económica

Trump y los números globales, vistos desde el Sur

Desde Asia hasta el este europeo, desde África hasta América latina, los inversores se desprendieron esta semana de papeles y monedas de “mercados emergentes” luego de la victoria de Donald Trump, en una primera señal de los tiempos que podrían avecinarse.


Desde Asia hasta el este europeo, desde África hasta América latina, los inversores se desprendieron esta semana de papeles y monedas de “mercados emergentes” luego de la victoria de Donald Trump, en una primera señal de los tiempos que podrían avecinarse.

“Se esperaba que los inversores volcaran unos 157 mil millones de dólares en mercados emergentes hacia fin de año, de acuerdo al Instituto para las Finanzas Internacionales (IIF), buscando alivio de los rendimientos más bajos que prevalecen en el resto del mundo. Pero la elección de Trump ha cambiado los cálculos”, advirtió el diario Wall Street Journal.

El diario especializado advirtió que el énfasis de Trump en gastos de infraestructura y recortes impositivos “ha hecho aumentar las acciones en Estados Unidos”, a costa de los papeles del resto del mundo.

“Con mejores márgenes ahora disponibles en los mercados desarrollados y expectativas de que la Reserva Federal pueda aumentar las tasas de interés de manera más agresiva, antes que el enfoque gradual y lento que muchos analistas esperaban, los inversores tienen más argumentos para mantener su dinero en Estados Unidos”, señaló.

Sólo desde la semana pasada, los papeles de los mercados “emergentes” en el mundo sufrieron “salidas” de los inversores por 2,4 mil millones de dólares.

En las páginas del Wall Street Journal podía leerse a un analista afirmar que “los inversores podrían repensar sus decisiones de poner dinero en países que necesitan del capital externo, como Turquía y Sudáfrica”.

Y eso en momentos en que países como México, Colombia y Brasil están en una situación de niveles de crecimiento más bajos que los que mostraban en años anteriores.

“El hecho de que la gente saque el dinero golpeará a muchos mercados emergentes, particularmente en América latina”, advirtió Daniel Kerner, el especialista para la región del Eurasia Group.

En los últimos días, Brasil debió pagar su tasa más alta desde junio pasado para endeudarse, mientras vio caer el valor del Real: el jueves tuvo su depreciación diaria más grande en cinco años.

En tanto, el analista financiero de la cadena norteamericana CNBC, Jeff Cox, se refirió a las posibles decisiones de la Reserva Federal y vaticinó que los primeros movimientos comenzarán a notarse a fines del año próximo.

Advirtió que para 2018, la tasa de interés podría subir hasta cuatro veces y que esa variable podría elevarse todavía más agresivamente en 2019.

Es que también se prevé que en Estados Unidos haya una suba de la inflación: el remedio que aplicaría la autoridad monetaria norteamericana puede herir más –como ocurrió de manera dramática en la década del 80– las posibilidades de financiamiento de América latina.

La cadena de razonamientos es esta: si Trump dispara el gasto en infraestructura y recorta impuestos, esas medidas se convertirán en un programa de estímulo económico en momentos en que la economía ya se está acercando al pleno empleo.

“Eso significaría no sólo un crecimiento más alto, sino una inflación que se mueve más rápido”, reconoció en un análisis el diario Financial Times.

El otro costado que miran los analistas es la cuestión comercial: los principales analistas no creen demasiado en las bravuconadas de Trump de entablar una “guerra” en ese terreno contra China.

Es que medidas de ese tipo implicarían “precios más altos para los consumidores y echar más leña a la inflación”, señaló el diario londinense.

“También se verían heridas empresas que dependen de las importaciones chinas y los granjeros norteamericanos y otros negocios para los cuales China se ha convertido en un importante mercado de exportación”, señaló.

Cuánto de cambio brusco y cuánto de continuidad habrá en las dinámicas globales todavía está por verse pero si de algo hay que estar seguros es que la incertidumbre y las amenazas para el mundo pero sobre todo para los países del Sur arrecian.

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