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Ganarse la vida

Trapitos: el estigma de los cuidacoches

El intento de robo de un celular en avenida Pellegrini asignado a unos presuntos cuidacoches terminó en imputación. En esa zona funciona un programa de inserción laboral para personal que trabajan cuidando autos. Desde la ONG que la motoriza explicaron que estas personas no pertenecen al proyecto


Muchas personas se ganan la vida como cuidacoches y no es la primera vez que la actividad está cuestionada. En septiembre del año pasado la ONG Movimiento Solidario Rosario hizo un convenio con la Municipalidad para regular la actividad por calle Pellegrini. Esta semana el tema volvió a los medios luego de que tres personas, señaladas como cuidacoches, fueran detenidas acusadas de intentar sustraer un celular a un policía que estaba de civil por la avenida y Corrientes. Este jueves el trío fue imputado por el hecho y el referente de la ONG Richard Camarasa, habló con El Ciudadano, repudió el robo y explicó que los detenidos no pertenecen al proyecto. Dijo que los cuidacoches sociales no tuvieron ningún inconveniente desde la implementación, a lo que agregó que el hecho se produjo en un horario diferente al que ellos trabajan.

El programa busca lograr la inserción laboral y capacitar. Hay más de 46 varones que desarrollan la actividad a partir de las 20 en avenida Pellegrini desde Oroño a Laprida. Funciona desde septiembre de 2017 y los resultados fueron positivos para el referente: “El proyecto está funcionando muy bien”, refirió Camarasa.

Explicó que a la actualidad no hay registros de denuncias contra las personas que son parte de cuidacoches sociales, quienes están contenidos al igual que sus familias. En cuanto al hecho de robo que ocurrió el martes cuando tres hombres intentaron robar un celular a un policía de civil, Camarasa explicó que el Movimiento Solidario no avala este tipo de actividades delictivas. “No vamos a avalar, ni acompañar, ni justificar ningún tipo actos delictivos”, dijo y agregó que el control de este tipo de situaciones tiene más que ver con una cuestión de control urbano o de seguridad que brinda el Estado.

Dijo que la tentativa de robo es un hecho de los tantos que hay en la ciudad que, obviamente al estar dentro de éste rango delictivo, su salida más fácil fue decir que eran cuidacoches. Explicó que las personas detenidas no están dentro del programa y fueron arrestados de día, cuando el proyecto no está en funcionamiento, aseguró.

Camarasa destacó que desde la puesta en marcha del programa sus integrantes son contenidos en todo lo que necesitan, desde asignaciones universales o trámites de documentación para ellos y sus familias. Además, cada uno de ellos está dentro del programa Nueva Oportunidad o Vuelvo a Estudiar, del que participan más de 5 mil personas. Se están capacitando en oficios, aseguró.

El referente explicó que los cuidacoches sociales saben perfectamente lo que tienen que hacer, lo defienden más que nadie porque son los intérpretes del programa y lo llevan adelante. Aseguró que, desde la ONG siguen trabajando para que tengan un futuro mejor y, fundamentalmente  para erradicar terminologías que no acompañan a que estos chicos puedan salir adelante, como la palabra prohibición. “Es una terminología que a mi entender atrasa”, dijo. También habló de la palabra  trapito. “Es una denostación y una forma de llamar vulgarmente a una actividad que existe, que ésta  y que es real. Nosotros, en este contexto le damos el basamento  de cuidacoches sociales para contener y no utilizar terminología tan despectiva”, cerró.

 

La imputación

 

El martes, cerca de las 18,15 un oficial de la Policía Federal que estaba de civil se acercó a buscar su auto estacionado en la zona de Corrientes casi Pellegrini. Según su versión, tres hombres lo sorprendieron y en tono amenazante le exigieron dinero y el celular. El oficial extrajo su arma y, en ese momento, otro policía de civil que hacía adicionales en un local cercano apareció para ayudarlo. Según la imputación, se produjo un forcejeo dónde los ladrones intentaron sacarle el arma. Uno de los asaltantes fue detenido en el lugar y lo identificaron como Raúl Alexis R., de 39 años, mientras que Víctor H., de 25, y Miguel H., de 30 años, fueron arrestados en la zona de Pasco y Entre Ríos.

Los sospechosos fueron sindicados como cuidacoches de la zona. Este jueves el fiscal Lucas Altare imputó ante el juez Héctor Núñez Cartelle al trío por el delito de tentativa de robo calificada por cometerse en poblado y en banda. Mientras que a Víctor y Miguel H. además les achacó resistencia a la autoridad. La acusación fue admitida por el juez que dictó la prisión preventiva del grupo por el plazo de ley a pesar del intento del defensor oficial Mariano Buffarini de mejorar la situación procesal de pupilos.

En esta tentativa de robo de un celular la imputación le agregó el intento de sacarle el arma al policía y se encuadró el hecho en un delito calificado, lo que eleva la escala penal prevista para el caso. La escala penal que se aplica al robo  calificado por cometerse en poblado y en banda tiene una escala de 3 a 10 años pero como quedó en grado de tentativa la escala se disminuye de un tercio a la mitad.

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