Política

¿Qué dijo Finocchiaro?

Trabalenguas de ministro: paro docente es kirchnerotroskista

El titular de la cartera educativa nacional intentó desacreditar la protesta de los profesores universitarios con rebuscado adjetivo y una improbable mensura del peso de piedras.


Arte El Ciudadano / Ana Stutz

El ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, acudió este martes a adjetivaciones trabalenguas y cálculos en principio exagerados en un nuevo intento oficial para desacreditar el reclamo de los docentes universitarios: sostuvo que el paro que llevan adelante los gremios de los profesores es impulsado por “la alianza kirchnero-troskista que tiró 14 toneladas de piedras” en el Congreso en diciembre pasado, durante el debate parlamentario de la reforma previsional.

“Ahora tenemos un panorama mucho más claro y vamos a ofrecer lo que el Estado pueda pagar”, insistió Finocchiaro con el ajuste de las cuentas públicas por el lado de la inversión que profundiza la gestión Cambiemos al compás del desmadre de las variables económicas –cotización del dólar, inflación, fuga de capitales, necesidad de nueva asistencia del Fondo Monetaria Internacional y rumores de inminente default– que lo obligan a recortes en áreas estratégicas como salud y educación.

Los docentes universitarios llevan adelante un paro desde el inicio del segundo cuatrimestre en 57 universidades públicas de todo el país. El ministro, luego de la singular calificación política de la protesta, se comprometió a discutir un nuevo aumento salarial con los gremios de los profesores, superior al 15 por ciento ya ofrecido, rechazado y vuelto a proponer con un ligero retoque frente a un pronóstico de inflación que todos los economistas colocan más cerca del 40 que del 30 por ciento al cabo de este año.

Finocchiaro, con otros funcionarios del Ministerio, se reunieron este lunes con los sindicatos de representación nacional para acercar posiciones. Esa convocatoria oficial fue cursada al finalizar una semana de actos y movilizaciones que pusieron en evidencia, pese a la dureza del plan de lucha de los docentes, un alto acompañamiento de los estudiantes y otros sectores sociales que pusieron eje en la defensa de la educación pública.

Este lunes, el gobierno nacional apenas propuso adelantar para septiembre la cuota del 4,2% de aumento salarial prevista para noviembre, y así llegar al mismo 15 por ciento de incremento anual que ya había tirado sobre la mesa. Lo que siguió estaba cantado: el rechazo sindical. El oficialismo no quiso quemar las naves y propuso un cuarto intermedio hasta este miércoles a las 10 en el Palacio Pizzurno, sede de la cartera educativa.

Los seis sindicatos que se sientan a la mesa paritaria del sector reclaman una mejora salarial del 30 por ciento, con cláusula gatillo, y mayor presupuesto universitario. El mismo Finocchiaro reconoció que el 15 por ciento ofrecido por la Casa Rosada “es poco”.

Por lo pronto, los gremios universitarios tienen programada una masiva movilización para este jueves que partirá, a las 17, desde el Cngreso Nacional para marchar hasta el Ministerio de Educación. Un día antes, habrá otra movida en Rosario: desde la plaza Montenegro hasta el Monumento a la Bandera, a partir de las 17.

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