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En acción

Trabajo social y de seguridad para bajar niveles de violencia

Provincia, fiscales e intendentes se organizan para intentar disminuir la tasa de homicidios y generar estadísticas.


El gobierno de la provincia, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y las municipalidades de Rosario, Villa Gobernador Gálvez y Pérez pusieron en marcha desde ayer un convenio para implementar lo que formalmente se denominó Dispositivo de Intervención Multiagencial para el Abordaje Territorial de Violencias. La idea es posicionarse en los barrios de mayor conflicto con un equipo compuesto por la Justicia, los trabajadores de centros de convivencia barriales, dispensarios y centros de distrito. El objetivo de fondo es disminuir los índices de agresión urbana y lograr así una reducción en la cantidad de homicidios.

La rúbrica se hizo en el Salón Blanco de Gobernación y contó con la presencia de Miguel Lifschitz, el ministro de Justicia Ricardo Silberstein, el fiscal general del MPA Julio Alberto de Olazábal, la intendenta, Mónica Fein, acompañada por el secretario General, Pablo Javkin, y los intendentes de Villa Gobernador Gálvez, Alberto Miguel Ricci, y de Pérez Pablo Darío Corsalini.

En la letra “chica” del acuerdo se destaca que el gobierno de la provincia se compromete a gestionar la conformación de los espacios de coordinación territorial, como así también los recursos edilicios y materiales para el funcionamiento de los equipos de trabajo.

Por su parte, el MPA y los municipios designarán funcionarios y también aportarán algo de financiamiento.

El dispositivo comprende además la conformación de un espacio de capacitación permanente para los miembros que participen en el trabajo que se lleve a cabo en los barrios. Al mismo tiempo, habrá un monitoreo de cada una de las intervenciones a realizarse y evaluaciones transcurrida la primera fase.

En términos prácticos, con lo que se puso en marcha ayer se sigue buscando disminuir los índices de violencia armada que es, en definitiva, lo que lleva a los homicidios.

En ese marco, funcionarios locales recordaron que el municipio puso en marcha en 2014 en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) el Dispositivo de Intervención ante la Violencia Armada (Disva), un equipo interdisciplinario que trabaja en el abordaje de quienes ingresan heridos por arma de fuego a ese efector.

Allí entran en relación la historia del paciente, su entorno familiar y su situación socioambiental. Y surgió un nuevo concepto: el alta social. Hoy muchos jóvenes no se van de alta cuando sanan sus heridas sino cuando los operadores territoriales consideran que no serán víctimas de venganzas barriales, que podrían terminar con su vida una vez que salgan del hospital.

Así, lo que se presentó ayer es una experiencia que podría tener cierta similitud con lo que se realiza en el Heca pero que va más allá, ya que suma al gobierno provincial y el MPA.

En tanto, entre los objetivos también figura la generación de estadísticas del delito para– posteriormente– desplegar estrategias de prevención social.

Además se plantean acciones de “persecución penal estratégica”. El objetivo aquí es promover la integración de las bases de datos existentes y de intervenciones de las agencias del sistema de Justicia penal en los barrios seleccionados.

Fein sostuvo tras el anuncio que “a partir de conocer la modalidad delictiva en las distintas zonas, la nueva herramienta será importante para poder abordar la violencia desde las áreas correspondientes, trabajando en la recuperación de los jóvenes que han tenido problemas con la ley penal juvenil e incluyendo a las familias”.

“Para promover acciones que bajen los índices de inseguridad, necesitamos información precisa de cada entorno; trabajo coordinado con los distintos territorios y con todos los niveles del Estado”, agregó la intendenta de Rosario, quien también recordó que el municipio viene trabajando con las secretarias General, de Desarrollo Social y Gobierno.

En este sentido, Fein destacó la tarea en los barrios y con los grupos más conflictivos a través del programa Nueva Oportunidad, que convoca a jóvenes que hayan dejado la escuela, no tengan empleo ni formación en oficios, permitiéndoles capacitarse para adquirir herramientas de inserción laboral y hábitos de convivencia.

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