Ciudad

Derechos laborales en cuarentena

Trabajadores y trabajadoras de aplicaciones y rubros informales marcharon contra la precarización

Fue este viernes a la mañana en avenida Pellegrini y participaron cientos de personas con barbijo y distancia social que trabajan en servicios de cadetería, empleadas y empleados de call centers, docentes reemplazantes, jóvenes de las comidas rápidas, entre otros empleos de la economía informal


Un grupo de trabajadoras y trabajadores nucleados en La Red de Trabajadoxs Precarizadxs e Informales hicieron una movilización en Rosario para reclamar mejores condiciones laborales y medidas económicas para el sector. La marcha reunió a quienes trabajan en servicios de cadetería con aplicaciones, empleadas y empleados de call centers, docentes reemplazantes, jóvenes de las comidas rápidas, entre otros rubros. La movilización fue en el marco de la Segunda Jornada Nacional, y del paro y movilización nacional de repartidores que se replica en distintas ciudades del país. La misma organización llevó adelante la pelea por la reincorporación de un trabajador despedido en un call center de Rosario durante la cuarentena.

El reclamo es sostenido por personas que están en la economía informal, sobre todo quienes trabajan con aplicaciones y no tienen convenio colectivo de trabajo. En Argentina se calcula que hay alrededor de 100 mil personas que trabajan en servicios de cadetería y mensajería, uno de los trabajos más precarizados de la economía y considerado un servicio esencial en cuarentena. En Rosario desde que empezó el aislamiento social todos los días 10 mil cadetes hacen 70 mil pedidos.

La movilización fue convocada para este viernes a las 10 y marchó con barbijos y distancia social por avenida Pellegrini desde calle Mitre hasta Oroño, llegando hasta Tribunales. La concentración convocó a cientos de jóvenes cadetes de las aplicaciones, que realizaban una Segunda Jornada Nacional de paro y movilización luego de la muerte de repartidores durante la pandemia. También estuvieron empleados y empleadas de call centers, docentes reemplazantes, jóvenes de las comidas rápidas, entre otros rubros. Los y las manifestantes, que se movilizaron un día después de la marcha de choferes de colectivos, ocuparon más de dos cuadras enteras de Pellegrini.

En la marcha rechazaron los despidos, las suspensiones y las rebajas de sueldo de la que son blanco quienes están en la economía informal. Entre los que encabezaron la protesta estaba Fausto Bonansea, trabajador de call center despedido y reincorporado luego de que la Justicia le diera la razón.

Durante la marcha quienes se manifestaban fueron “escrachando” con carteles locales de comida rápida como McDonalds o El Club de la Milanesa por haber rebajado el sueldo y por despedir empleadas y empleados.

Cuyén Peretta, trabajadora precarizada de la Municipalidad y de Rappi señaló: “Estamos muy contentos porque volvimos a salir a las calles, y cada vez somos más. La movilización de los y las choferes de colectivos mostró que la bronca entre trabajadores crece y la juventud no somos la excepción”.

Para Peretta la cuarentena hizo que las condiciones laborales empeoren y muchos se queden sin trabajo. “Hoy salimos a la calle como parte del paro y movilización de la Asamblea Nacional de Trabajadores de Reparto, porque los que trabajamos en las aplicaciones no sólo estamos expuestos al coronavirus, sino que nuestros sueldos son una miseria, no tenemos ART, ningún derecho laboral, ni nadie nos representa. Como venimos diciendo, también estamos acá porque la precarización nos está matando: en la caravana exigiremos justicia por Emma, por Franco Almada y todos los repartidores fallecidos, y fuimos dejando carteles recordatorios”, agregó.

Por su parte, Fausto Bonansea, trabajador despedido del call center OTC, dijo: “Gracias a la movilización que encaró La Red y el reclamo judicial, conquistamos mi reinstalación pero yo estoy acá por las y los miles que están en la misma situación que yo”.

Bonansea opinó que las patronales no respetan el decreto que prohíbe los despidos. “Me llena de alegría que se hayan sumado trabajadores de otros call centers como Hey Latam que vienen luchando contra las suspensiones y el recorte salarial. El Ministerio de Trabajo y el gobierno tiene que dar una respuesta inmediata a este reclamo. Por eso nos movilizamos desde distintos sectores para sumar fuerzas. Somos miles los que estamos en la misma situación y queremos que nos escuchen”, contó.

Por último, Tamara Cañizález, docente reemplazante dijo: “Los y las docentes reemplazantes seguimos movilizados, todos estos días, porque no recibimos ningún salario y muchos de nuestros compañeros están pasando hambre. Nuestra pelea es por un salario de emergencia y por que nos mantengan la obra social. No pueden jugar así con nuestras necesidades. El gobierno de Perotti no nos dio respuesta. Por esto, además de nuestro reclamo, haremos una presentación en el Ministerio de Trabajo por el pago del IFE a todos los y las trabajadoras que fueron rechazadas, porque es urgente que sea sin límites por cupo familiar. Nuestra pelea es por un salario de emergencia de 30 mil pesos. La plata para financiar eso, está. Hay que sacarla de un impuesto que se les cobre a los grandes empresarios y los bancos. No puede ser que ellos sigan ganando fortunas y que la Anses le paga los sueldos a sus gerentes, mientras nosotros pasamos hambre”.

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