Coronavirus, Mundo

Memoria en alto

Trabajadoras y trabajadores del mundo marcharon en otro 1º de Mayo sacudido por la pandemia

Con resguardos y medidas sanitarias, igual hubo concentraciones en las capitales europeas y de América latina. Un hilo conductor atravesó a todas: la resistencia a perder derechos y la “reconstrucción” frente a la pérdida de puestos laborales


El Día de las y los Trabajadores vuelve a caer en desatada pandemia de covid-19 y los sindicatos de América latina y del mundo se debatieron entre manifestarse a través de las redes o salir a las calles.

En Perú, Panamá, Ecuador y Uruguay, los sindicatos convocaron a movilizarse con medidas sanitarias; mientras en Chile y Ecuador las centrales sindicales marcharon este viernes 30 para dar mayor visibilidad a sus reclamos. La Unión General de Trabajadores del Ecuador (UGTE) se movilizó en la ciudad de Quito en una “jornada de resistencia y demanda” contra la suba de precios, la corrupción y las privatizaciones.

La conmemoración del 1º de Mayo tiene protagonismo en la mayoría de los países del mundo, en homenaje a los Mártires de Chicago, sentenciados a muerte y ejecutados ese día en 1886 tras protagonizar rebeliones para exigir una jornada laboral de 8 horas, en lugar de las 13 a 16 horas que eran normal para la época.

El Día Internacional del Trabajador fue instaurado tres años después por el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional en París en 1889. La fecha comenzó a ser un símbolo en América y Europa, menos en su lugar de origen, Estados Unidos, que celebra su Labor Day en la primera semana de septiembre. También en Canadá, Australia y Nueva Zelanda el movimiento obrero conmemora en otras fechas.

En Europa, París, Berlín y Madrid fueron escenario de manifestaciones con distancia y barbijos, que en Alemania no son obligatorios. En el país se impidió una coincidente movilización de “Querdenker”, negacionistas de la pandemia.

Frank Rumpenhorst

En España, donde el año pasado por la pandemia se suspendió toda concentración, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, participó de la manifestación: fue la primera vez que alguien que está al frente de la cartera laboral nacional marcha junto a los trabajadores. La máxima presencia se estableció en mil personas, con control de los resguardos sanitarios.

En Francia participaron los chalecos amarillos, el movimiento autogestivo que se formó originalmente contra el aumento de los combustibles, en 2018. Las centrales de trabajadores también llamaron a extender los cuidados para una concentración que tuvo unas 20 mil personas.

También en Turquía se convocaron manifestaciones con recomendaciones de cuidado y distancia, mientras en Rusia, el gobierno de Vladimir Putin prohibió por segundo año consecutivo las concentraciones, que en Moscú llegaron a estar entre las mayores del planeta.

En Italia las tres principales centrales obreras organizaron actividades en fábricas para evitar una concentración única.

En Brasil, el país sudamericano más afectado por pandemia, y segundo en cantidad de muertes por coronavirus en el mundo, con más de 400 mil decesos, se hicieron caravanas de automóviles en diferentes ciudades, unas por la fecha y en protesta contra el gobierno de Jair Bolsonaro, y otras en respaldo del presidente. La concentración principal fue virtual, un evento con la participación del ex presidente Lula da Silva y la derrocada presidenta Dilma Rousseff, y artistas como Chico Buarque.

En Venezuela trabajadores de distintos gremios salieron a exitir salarios dignos y vacunación masiva contra el covid-19, con muestras opositoras al gobierno de Nicolás Maduro.

En Paraguay, en tanto, no se movilizaron las centrales obreras aunque sí salieron a la calle distintos sindicatos. Y en Colombia el eje de las manifestaciones fue el rechazo a la reforma tributaria del gobierno conservador de Ivan Duque.

En en el Altiplano, la Confederación Obrera de Bolivia (COB) invitó especialmente al presidente Luis Arce al acto central en Santa Cruz de la Sierra.

En Uruguay, el PIT-CNT, la central sindical, cambió el tradicional acto en la plaza Mártires de Chicago de Montevideo por concentraciones pequeñas en varios puntos de la capital y del país, mientras los gremios invitaron a los trabajadores a “intervenir” sus vehículos y casas con carteles y escritos por la fecha.

Tanto en América como en Europa los ejes fueron similares: rechazo a reformas que suspenden o retrotraen derechos laborales y “reconstrucción” en un marco de pérdida de puestos de trabajo por la pandemia.

 

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