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Tratando de crecer

Tiene la enfermedad que tuvo Messi y sueña con recibir un mensaje del ídolo que lo aliente

Stefano tiene 7 años y le diagnosticaron déficit de crecimiento. Debe inyectarse dos veces por día, durante 10 años, una medicación que cuesta 400.000 pesos por mes. Mientras esperan la respuesta de la obra social, su familia busca conocer otras historias similares y llegar hasta el astro mundial


Stefano tiene 7 años y en febrero le diagnosticaron déficit en la hormona del crecimiento. Para tratarlo debe inyectarse dos veces por día durante 10 años una medicación que cuesta 400.000 pesos por mes. La familia inició los trámites en la obra social y espera que se lo reconozcan, pero su madre no se cansa de aclarar que no buscan plata. Quieren contactarse con otras familias cuyos hijos tengan la misma afección para compartir experiencias y asesorarse; y sueñan con recibir un mensaje del ídolo Lionel Messi -quien tuvo el mismo diagnóstico- para que aliente a Stefano a iniciar el tratamiento que pueda revertir su situación, tal como lo logró el jugador.

“No queremos plata. Somos laburantes de clase media pero confiamos en que la obra social nos va a reconocer el tratamiento. Queremos contactarnos con otras familias y llegar a Messi. Darle un regalo a Stefano por su valentía y porque le faltan muchos años por delante. Stefano juega al fútbol, es zurdo y ama a Messi pero no lo buscamos por ser su ídolo futbolístico, sino porque es un referente que salió delante de esta situación. En lo personal, me encantaría hablar con la mamá para saber de dónde sacó la fortaleza de acompañarlo en el tratamiento”, dijo Eliana, la mamá de Stefano a El Ciudadano.

Stefano y su familia viven en Videla, una localidad de un poco más de 2.000 habitantes a 80 km de la ciudad de Santa Fe. Desde que nació, su mamá notaba que crecía muy lento pero recién en febrero pudieron diagnosticarlo. “Aumentaba apenas unos gramos en el peso y crecía medio centímetro por mes de estatura. A los 3 años noté que había dejado de crecer. Consultamos con una endocrinóloga pediátrica en Santa Fe y nos dijo que estaba todo bien. Me di cuenta que no cambiaba de talle de ropa y en 2020 creció apenas 4 cm en todo el año. Visité otros médicos y, luego de varios estudios, lo diagnosticaron”, repasó Eliana.

Según contó, Stefano tiene un retraso de 2 años en la edad ósea. Los médicos le dijeron que un varón de su edad debe crecer cerca de 7 cm por año mientras que Stefano crece un promedio de 4 cm. Además, tiene problemas en el habla que le dificultan aprender a leer y escribir. Sus padres aún desconocen si la dificultad se relaciona con el déficit de crecimiento por lo que continuarán con nuevos estudios.

“Los compañeros lo tratan como si fuera más chico. Le dicen petiso o chiquito y él se da cuenta que al resto de sus compañeros no los tratan así. Se pregunta por qué los chicos de 1° grado son más altos que él. Por suerte nadie le hace bullying pero, desde el cariño, sus compañeros y maestras marcan una diferencia en el trato por lo que estamos trabajando en su autoestima”, señaló la mamá.

Stefano dice que quiere crecer y empezar el tratamiento lo antes posible pero aún no sabe que consiste en colarse dos inyecciones diarias. Por eso, su mamá quiso contactarse con otras familias para conocer sus experiencias y buscar la mejor forma de acompañar a su hijo. A través de las redes sociales lanzó un pedido y ya logró comunicarse con cuatro familias de la provincia de Corrientes, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

“Me sentía muy sola con esto y después de un tiempo decidí compartirlo para encontrar a personas que estén en la misma situación. Algunas ya empezaron el tratamiento y otras ya lo terminaron. Me contaron sus historias y me acercaron mucha información. Recibí un montón de mensajes. Por momentos, dudé si había hecho bien en difundirlo hasta que una madre me escribió agradeciendo y eso me llenó el corazón”, dijo Eliana.

En el transcurso de esta semana terminará con los trámites de la obra social a la espera de una pronta respuesta para que Stefano comience el tratamiento lo antes posible. En paralelo, busca algún profesional en fonoaudiología para tratar la dificultad en el habla y pidió a la Fundación Messi que brinden charlas para padres cuyos hijos tengan déficit de crecimiento. “Estamos desesperados por el desgaste psicológico que genera la situación. Buscamos información para acompañar a Stefano de la mejor manera en su tratamiento. Necesito herramientas para los días donde él quiera abandonarlo todo. Si pudiera conocer a Messi o, al menos, recibir un video sería un gran regalo para él”, concluyó.

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