Ciudad, Edición Impresa

Llamado a la solidaridad

Tiene 23 meses y necesita 50 mil dólares para su operación

Sufre de hipoacusia profunda bilateral sin desarrollo de audición y lenguaje. Los implantes cuestan 800 mil pesos.


En pocos días Franco Torres cumplirá dos años y necesita de la ayuda y solidaridad de la gente: no tiene obra social y después de transitar por más de doce meses por varios consultorios de hospitales públicos de la ciudad, sin que sus padres obtuvieran respuesta acerca de la afección que padecía, hace poco tiempo el médico Diego Castagnino, que trabaja en la Fundación San Lucas para la Neurociencia, les dio el peor de los diagnósticos: el bebé sufre de hipoacusia profunda bilateral, sin desarrollo de la audición y el lenguaje. Es por ello que debe ser intervenido con urgencia para la colocación de dos implantes cloqueares que cuestan 25 mil dólares cada uno, es decir, la familia debe reunir alrededor de 800 mil pesos para que el niño tenga una vida saludable.

Diego Torres, papá de Franco, contó a El Ciudadano: “Sentimos que perdimos  un año en la salud pública, donde nos dilataban las consultas y los estudios”. Así fue que junto con su esposa, Silvina Singarella, pidieron a los centros de salud los pocos estudios que le habían hecho al bebé y lo llevaron a la institución ubicada en Sarmiento 1501.

Por 400 mil corazones

Si bien el pequeño Franco tiene posibilidades de tener un desarrollo como cualquier otro niño de su edad, para lograrlo es necesaria la colocación de los implantes, cuyo costo es inaccesible para sus padres.

“El Estado nos los tendría que dar gratis, pero a nosotros nos parece relativo, porque si tal vez lo hubiesen diagnosticado a tiempo, quizás podríamos haber conseguido los implantes antes”, sostuvo Diego, quien además aseguró: “No le daría a mi hijo para que lo opere a una persona que no lo supo diagnosticar”.

El papá de Franco ponderó el accionar del doctor Castagnino, sobre quien comentó: “Está colaborando con la campaña para recaudar fondos y está continuamente comunicándose con nosotros”.

“Estamos haciendo campañas a través de las redes sociales y lo que pedimos es que por lo menos llegara uno de los implantes por intermedio del gobierno nacional y que, por otro lado, 400 mil personas donaran un peso cada una. No es algo imposible y sólo así podríamos operarlo”, agregó Torres.

Intervención “urgente”

Cuando nació, Franco era un bebé hermoso y parecía gozar de buena salud. A medida que pasaban los meses sus padres detectaron que no respondía a determinados estímulos. Al no tener obra social decidieron llevarlo para que lo evaluara un médico del ámbito público y allí comenzó la odisea para la familia Torres.

“Partamos de la base que el nene ya tendría que estar operado hace tiempo, que también debería tener un certificado de discapacidad (que no lo tiene). Lo ideal para que salga adelante sería lograr que se le practique la cirugía antes de que cumpla tres años. Pero si nos quedamos de brazos cruzados, el tiempo pasa volando y la intervención debe hacerse lo más rápido posible”, concluyó el papá del niño.

Un pedido desesperado

Franco es atendido en el instituto de Sarmiento y Montevideo pero cuenta con gran parte de su familia en la ciudad de Mar del Plata, donde sus allegados y amigos están movilizándose para reunir fondos con el fin de conseguir el dinero para la compra de los implantes cloqueares.

Quienes quieran aportar para ayudar con el tratamiento del pequeño deben depositar el dinero en la caja de ahorro del Banco Nación Nº30354488605807, CBU 0110448030044886058079.

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