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Tessandori: “Necesitamos volver a un respeto a la autoridad”

El analista deportivo se presenta en las próximas elecciones generales del 14 de noviembre como parte de la Alianza Mejor, que integran el Partido Autonomista, el Partido Conservador Popular y Unión Federal. En diálogo con El Ciudadano habló sobre la inseguridad, el transporte, y el desempleo


Miguel Ángel Tessandori comenzó su carrera periodística a los 18 años. Reconocido en la ciudad por su trayectoria radial y su columna deportiva en el noticiero “De 12 a 14”, de Canal Tres, el hoy candidato a concejal decidió dar un salto de la tele a la política y emprender la carrera por una banca en el Palacio Vasallo. El analista deportivo se presenta en las próximas elecciones generales del 14 de noviembre como parte de la Alianza Mejor, que integran el Partido Autonomista, el Partido Conservador Popular y Unión Federal. En diálogo con El Ciudadano habló sobre la inseguridad, el transporte, y el desempleo.

—¿Cómo afectó la pandemia los niveles de empleo y pobreza?

—Evidentemente nadie puede desconocer que la pandemia nos sacó de orden. Venimos de reunirnos con gente vinculada a la Asociación Empresaria para preguntarles qué había pasado. Nos dieron un dato muy fuerte en cuanto a la disminución del trabajo y el cierre de locales, pero también nos advirtieron que se comienza a ver un eje de recuperación, aunque todavía está bastante amesetado. Rosario tiene el potencial para poder volver, obviamente sujeto a una serie de circunstancias que no solamente hablan de la parte económica, que es fundamental, y de la pobreza que se ha evidenciado y se ha ampliado en la ciudad. Tenemos que provocar, por ejemplo, que el Banco Municipal comience a ser dador de trabajo. Hasta ahora, en beneficio de los rosarinos, no ha habido una respuesta por parte del municipio en ese aspecto. Hemos averiguado también que se ha manejado el Banco para darle créditos a personas que después se transformaron en morosos incobrables que no tenían que ver justamente con la recuperación del trabajo sino con otros negocios que a todos nosotros no nos gustan. Esa necesidad de trabajo puede ser focalizada a través del Banco Municipal para que comience a darle crédito a los microemprendedores pero con condiciones ventajosas para que primero establezcan un trabajo y después sí puedan comenzar a devolver.

—¿Cuál cree que es el principal problema del transporte público hoy? ¿Y qué propuestas pueden resolverlo?

—Quiero aclarar que soy alguien que está empapándose de toda la situación. No me considero capacitado para hablar con gran criterio de lo que es el transporte de la ciudad. El transporte ha sido totalmente disminuido en la pandemia. Además, tuvimos una ciudad que, más allá de las restricciones, tuvo un paro por 90 días. Estamos proponiendo la recuperación del sistema del trole en la ciudad. Es un medio muy bueno de transporte que cubriría un amplio tramo y no es muy oneroso. Incluso la fábrica de Granadero Baigorria está en condiciones de volver a producirlo, sin necesidad de recurrir a créditos internacionales. Las fábricas que están dispuestas a hacer los troles le pueden dar financiación al municipio. Hay que buscar gente que conozca del tema, que se profesionalice y que realmente indique lo que hay que hacer. Evitar lo que pasó siempre: grupos interesados en hacer negocios para ellos y no para la gente.

—¿Desde el Ejecutivo presentaron un proyecto para la revitalización del centro que tuvo varias críticas, qué opina al respecto? ¿Qué falta en los barrios?

—La ciudad tiene tres puntos a analizar: las grandes construcciones, incluso financiadas con dinero que tiene que ver con el lavado, bastante objetable, la cáscara. Los barrios, con lugares desprovistos de los servicios más esenciales, con problemas en la alimentación de electricidad, con aguas hervidas, con chicos que reclaman atención especial, con chicos vinculados a la droga que hasta ellos mismos te piden una acción terapéutica para que puedan empezar a sanar. La gente ve la cáscara y no ve el contenido. Y el otro, que ha tenido la ciudad como rehén, el narcotráfico. Sigo insistiendo que para que sigan presentes tienen que contar con la connivencia o la aceptación de los poderes o de alguien del poder. Es imposible que en tantos años no se haya podido hacer nada. No solamente eso, sino que se ha recrudecido la acción del narcotraficante a expensas de punteros en distintos sectores de la ciudad. Tenemos que tratar de que la ciudad esté más en equilibrio, que se vayan solucionando los problemas graves que tienen los barrios e inclusive la clase media que ha trabajado incesantemente aguantándose todo. Esta es la gran apuesta del Rosario futuro. Algunos hablan pomposamente de una ciudad futura, yo creo que la ciudad futura tiene que tener el esfuerzo de todos. Necesitamos volver a un respeto a la autoridad que hoy está bastante dejada de lado.

—Al caminar por el centro vemos que creció el desarrollo inmobiliario. Sin embargo, no impacta en los precios de alquileres. ¿Se puede o es necesario algún tipo de regulación?

—En una etapa de mi vida manejé una inmobiliaria, conozco bastante la problemática del inquilino y la necesidad de los dueños de los departamentos de cobrar lo que ellos consideran importante para salvar una inversión que han hecho. Cada vez que se ha modificado la ley de Alquileres ha sido peor para el inquilino y lo estamos viviendo hoy. Me suena chocante que un chico que hoy va a la facultad tenga que alquilar algo y dejar prácticamente el 50% de lo que percibe para pagar el alquiler, sin perspectiva de futuro porque tampoco se puede meter en un crédito. Los créditos de hoy son imposibles de pagar porque la inflación los devora. Urge hacer algo por parte del municipio, porque estamos hablando de concejalía para tratar de paliar estos problemas que tienen los jóvenes.

—¿Hay alguna propuesta para trabajar sobre estas dificultades?

—El Banco Municipal está ofreciendo en este momento créditos para alquilar, mientras que tendría que estar ofreciendo créditos para comprar una vivienda. Podés dar subsidios pero el problema sigue siendo recurrente. Vamos a tratar de que el municipio entienda de lo que se trata. Creo que lo entienden, hay que aplicarlo, sino volvemos siempre sobre la misma base y los chicos no tienen forma de resolver su futuro.

—¿Cómo se resuelve la problemática de la inseguridad?

—Sistemáticamente en los últimos 20 años ha ido decayendo cada vez más la seguridad. Son cómplices quienes participaron de esto. Han exhibido propuestas en campaña. El intendente actual salió con el librito y dijo que tenía en su mano la solución. El librito se quemó, hasta ahora no apareció la solución. En los últimos días ha dicho que quiere una Policía autónoma rosarina. No sé si estructuralmente está bien o mal, pero la Policía acá fue mermada en su capacidad de accionar. En 2007 se tomó una disposición que hizo que la Policía tuviera que cubrirse de no ser ellos proclives a ser denunciados cada vez que intervienen en algún ilícito. Con este freno a la acción, la Policía se siente también sin ningún tipo de posibilidad de arreglar nada. Tendríamos que terminar realmente con el tema del narcotráfico. Cómo hacemos si no nos podemos meter en los lugares porque van a terminar baleándonos ellos y no nosotros tratando de parar lo que hacen. Esta gente se ha dotado de la posibilidad económica de acceder a cualquier cosa: a las armas, el dinero, a la venta de drogas. Habrá que buscar un justiciero que no sea Rambo ni Terminator, que sea el más simple de los mortales pero que tenga acceso al dinero que han conseguido los narcotraficantes para poder manejar la ciudad prácticamente a su antojo. Cuando pasan hechos como el del arquitecto que fue baleado y muerto nos damos cuenta en qué peligro estamos. Tenemos que destinar la plata que llega para seguridad, no como hizo la gobernación que tuvo la plata hace un año y no la volcó ahí. Si traemos a los gendarmes pero pasan por Córdoba y Oroño, y no van a los lugares de los narcotráficos porque no tienen incidencia, estamos condenados a repetir siempre lo mismo.

—¿Qué otras propuestas tiene pensado llevar al Concejo en caso de ganar las elecciones?

—Lo necesario y fundamental en este momento es empatizar con la gente, escuchar sus problemas y no abandonarla. Los vecinos nos dicen “acá vienen los políticos, nos prometen cosas, ganan la elección y después no vuelven nunca más”. No quiero escuchar más eso. Desde nuestra banca no va a ser sencillo. Todos tenemos que colaborar, charlar con la gente, alimentar la posibilidad, presentar las propuestas y tratar de pelearla. Si la máquina de impedir lo hace, darlo a conocer, porque el voto de la gente es una enorme responsabilidad para quien lo recibe. No puedo estar sentado nada más que para levantar la mano para votar impuestos o charlar de cosas que no le interesan a nadie, tengo que salir del Concejo y visitar.

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