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Imputan a los acusados de balear frente de domicilio de Tiki Martínez

Los dos muchachos acusados de balear el frente de la vivienda del dirigente de Newell’s Claudio Martínez el domingo fueron acusados de intentar asesinar al custodio policial, además de intimidación pública, amenazas y abuso de armas.


Dos jóvenes de 19 y 20 años fueron imputados ayer de perpetrar una balacera contra el frente del domicilio del dirigente de Newell’s Claudio “Tiki” Martínez y perforar un patrullero que custodiaba el lugar. Tentativa de homicidio agravada, abuso de armas, intimidación pública y amenazas calificadas fueron los delitos endilgados, achaque que dejó al dúo tras las rejas. A uno de ellos –que a su vez enfrenta otras dos causas por balear el frente de la casa de un vecino en 2014 y una tentativa de robo–  el juez Héctor Núñez Cartelle le dictó la prisión preventiva sin plazo mientras que al otro muchacho, que no cuenta con antecedentes penales, la medida cautelar se fijó en 45 días.

Ambos se desligaron del hecho y durante la audiencia no quedó claro cómo la Policía llegó hasta una cortada de zona sur donde fueron detenidos. La evidencia preponderante fue el testimonio del policía apostado en la puerta de la vivienda de Rodríguez al 1600 sobre el que la defensa sembró dudas en cuanto a la individualización de los agresores, a la vez que repitió en varias oportunidades que los responsables del repudiable ataque no estaban en la sala.

La madrugada del domingo 4 de septiembre pasado una moto con dos ocupantes entró en contramano por calle Rodríguez y abrió fuego con una ametralladora sobre el edificio donde vive Martínez: 30 disparos impactaron en un patrullero apostado en la puerta de la propiedad y otras 4 o 5 propiedades linderas. Incluso en una de ellas rompió un espejo que se encontraba en una habitación, sostuvo el fiscal José Luis Caterina. Los testigos fueron renuentes a aportar datos y hasta el momento la pesquisa logró obtener dos filmaciones donde se ve la ráfaga y al policía salir del móvil. El fiscal destacó que hay vecinos que se negaron a facilitar las grabaciones de las cámaras de seguridad. Esa imagen más el testimonio de la consigna policial que dio el alerta por el 911 son las evidencias más contundentes. El ataque se produjo a las 6.10 y a las 8.25 se produjo la detención de Sergio Brian Nahuel S., de 19 años, y de Sebastián Rolón, de 20.

Aquí las versiones se bifurcan. Al parecer hubo un llamado al 911 que llevó a la Policía a pasaje Cuzco al 1400, donde los sospechosos fueron detenidos, aunque no se explayó el fiscal sobre su contenido.  La Policía sostuvo al momento de la detención que una comunicación al 911 alertó sobre la presencia de dos personas en moto y armadas. Al llegar al lugar y luego de una breve persecución fueron detenidos con un cuchillo y un arma de juguete. El dato de la balacera ya había sido emitido por la frecuencia radial de la Policía y el agente que estuvo en el lugar reconoció la moto y las camperas de estos muchachos, explicó el fiscal.

Pero la defensora Patricia Guzmán dijo que el hecho fue a las 6.10 y sus clientes fueron detenidos a las 8.25 en la casa de un amigo. Agregó que en  la primera declaración, a las 7.35, el policía dijo que los agresores fueron dos jóvenes sin casco y con campera negra en una moto tipo enduro y, tras el allanamiento, a las 9.40, hizo una nueva declaración donde brindó más detalles de las vestimentas y, luego de apersonarse en la comisaría 15ª, los reconoció por las camperas y la moto. La abogada habló de una caza de brujas y sostuvo que los responsables del ataque no estaban en la sala.

Los descargos

Ambos imputados decidieron declarar y coincidieron en que esa noche luego de reunirse fueron a la casa de un amigo en Cuzco al 1400. Afirmaron que la moto estaba en el pasillo de entrada y al llegar la Policía se llevó detenidos al dueño de la moto y a su amigo, que tenía encima la llave del rodado. Uno agregó que la Policía llegó tras el llamado de la abuela de su amigo, porque se había producido una pelea. El fiscal Caterina sostuvo que el descargo tiene contradicciones en cuanto al horario –uno afirma que llegaron entre las 11.30 y las 12 y el otro a las 3.30– en que arribaron a la casa; incluso uno de ellos dijo que en un momento salieron a comprar unas cervezas mientras que el otro refirió que nunca salieron del lugar. A la vez, el fiscal sostuvo que el mismo policía que custodia el edificio fue quien denunció el 10 de agosto –tras una balacera anterior en la casa de Martínez– que dos hombres en una moto blanca enduro se acercaron a cara descubierta y le dijeron que se fuera porque lo iban a matar. Investigación que lleva adelante la fiscal Verónica Caíni, aunque ayer el dúo no fue imputado por el hecho.

Otros dos hechos

Respecto de Sebastián R., el fiscal le achacó además una balacera perpetrada una casa de pasaje 303 al 1400. El ataque se produjo en una vivienda vecina a la del imputado y, según las víctimas, se efectuó después de un robo a la propiedad donde ladrones se colaron por los fondos y se llevaron 20 mil pesos luego de revolver todo. El propietario sospechaba de su vecino Sebastián que, según la imputación, terminó baleando el frente de la casa y amenazando a su morador si lo sindicaba. Este hecho ocurrió el 28 de diciembre de 2014. El otro fue por una tentativa de robo a un taller mecánico. el 12 de julio de 2016 en Biedma y Callao. En esa oportunidad, la Policía detuvo al sospechoso cuando descartó un alicate y se subió a un auto con intenciones de escapar, sostuvo el fiscal, y solicitó la prisión preventiva para los implicados, aunque para Sergio S. requirió 45 días de cautelar por no contar con antecedentes.

Preventiva para ambos

A su turno, el juez Núñez Cartelle dictó la preventiva para ambos de acuerdo con el planteo fiscal, y anexó el agravante del uso del arma al de tentativa de homicidio.

“Nadie sabe quiénes son”

Al finalizar la audiencia, la defensora Patricia Guzmán sostuvo: “Al ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro le digo que los responsables no están acá”. Y añadió sobre sus clientes, los imputados: “No están incluidos –en la lista de admisión al estadio de Newell’s–  porque no van a la cancha, no son hinchas”. Refirió que sus defendidos no tienen conexión con nada. “Nadie sabe quiénes son”, describió, a la vez que adelantó que acompañará evidencia que acredita que se encontraban en la vivienda cuando sucedió el ataque y sobre cómo ingresó la Policía a la casa y qué elementos se llevó.

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