Edición Impresa, Policiales

Detenido

Tenía una molotov frente a la casa de la familia Ratari

El sospechoso hizo una serie de movimientos llamativos en la puerta de la vivienda y los dueños decidieron llamar al 911.


Un hombre, de 34 años fue detenido anteanoche acusado de intentar arrojar una bomba molotov contra el frente de la casa de los padres de Matías Ratari, un muchacho que fue asesinado a mediados del mes pasado. El sospechoso hizo una serie de movimientos llamativos en la puerta de la vivienda y los dueños decidieron llamar al 911. Unos minutos después un grupo de policías de Comando Radioeléctrico se presentó en el lugar, arrestó al presunto agresor y le incautó una bomba de fabricación casera. Cuando fue entrevistado, el detenido aseguró que era pirómano y pretendía prender fuego un container de basura, según fuentes judiciales. Ayer fue imputado de tenencia de materiales destinados para la preparación de explosivos. Para la Fiscalía de Flagrancia y Turno, por el momento, no hay nada que vincule el hecho con el homicidio de Matías.

Anteanoche, unos minutos antes de las 21, los familiares de Matías Ratari estaban en la puerta de su casa, de Deán Funes al 500, despidiendo a unos amigos que habían llegado de visita, cuando los movimientos de un hombre dentro de un Volkswagen Gol Trend los alertó. “Después de haber pasado tres veces por el frente de mi casa a muy baja velocidad, el tipo paró en la puerta y empezó a mover el auto de atrás para adelante; como si estuviera buscando algo”, explicó Luis Ratari, padre de Matías, en diálogo con El Ciudadano.

Por ello los dueños de casa decidieron avisar al 911 y, cinco minutos después del llamado, uniformados de Comando Radioeléctrico se presentaron e intentaron hablar con el hombre del VW. Según lo que contó Luis, el conductor maltrató a los policías y se burló de ellos; lo que produjo que lo obligaran a bajar del auto.

Cuando los pesquisas revisaron el coche encontraron una bomba molotov y un bidón con cinco litros de nafta. “Cuando lo arrestaron el tipo me clavó la mirada, con cara de loco. Es posible que la bomba haya sido para mí”, explicó Luis.

Según fuentes del caso, el explosivo estaba construido dentro de una botella de champagne pequeña, a la cual le habían agregado un caño metálico en el pico, con un trapo en el extremo –a modo de mecha–. A su vez, en el interior de la bomba había un gel y recortes de hierro. Los policías encontraron también un bidón con cinco litros de nafta.

El sospechoso, identificado como  Daniel Iván B., de 34 años, fue puesto a disposición de la Fiscalía de Flagrancia y Turno. Cuando los investigadores lo entrevistaron, Daniel aseguró que era pirómano y planeaba hacer explotar un contenedor de basura. Por ello fue acusado por el fiscal Marcelo Maximino de tenencia de materiales destinados para la preparación de explosivos y quedó en libertad, ya que la figura elegida para la acusación no prevé prisión preventiva. A su vez, los pesquisas le incautaron el teléfono celular, para intentar determinar si el hombre tiene alguna relación con el homicidio de Matías Ratari.

A Matías Ratari lo mataron la madrugada del 16 de abril. El joven estaba con un amigo en Cochabamba al 300, cuando Lucas F. le disparó desde un tercer piso de un edificio de la cuadra, en circunstancias que son materia de investigación. El homicida está detenido y admitió ser el autor de los disparo; pero aseguró que lo hizo para proteger a su familia, que estaba era asaltada por Matías y su acompañante. Según el amigo de Matías, quien fue imputado de tentativa de robo simple –es decir un arrebato, sin uso de armas– por los hechos de 16 de abril y volvió a su casa, aquella madrugada tuvieron una discusión con un grupo de personas que terminó cuando se comenzaron a escuchar una serie de tiros.

Carina C., pareja de Lucas F. y dueña del departamento desde el cual disparó el muchacho, es la única persona prófuga en el marco de la investigación a cargo del fiscal Rafael Coria.

Según su abogado, Froilán Ravena, la mujer no se va a presentar ante la Justicia por el momento. “Ella se presentó sola en el Ministerio Público de la Acusación y aportó datos concretos sobre los hechos. Por lo que, hasta que no se esclarezca cuáles son las pretensiones de la Fiscalía, no se va a entregar”,  señaló el letrado.

Según el planteo del defensor, Carina no puede ser acusada de encubrimiento; no sólo por el hecho de que ayudó al arresto de su pareja, sino porque el Código Penal establece que está exenta de responsabilidad por tener una relación sentimental con el homicida, describió.

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