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Temen que los medicamentos pierdan sus propiedades

La automedicación o la utilización inútil pueden generar resistencia a los principales antibióticos.

Ayer, en el Día Mundial de la Salud, la OMS llamó a tomar conciencia sobre la creciente resistencia a los remedios, que los vuelve inútiles contra las enfermedades. Se da por un mal uso. Si no se controla, será más difícil detener ciertos males y deberá invertirse en tratamientos nuevos y costosos.

La farmacorresistencia es una amenaza para la atención de los pacientes y el control de las enfermedades en todo el mundo. Se trata de un obstáculo importante para el éxito en el control del HIV, la malaria y la tuberculosis, tres de las principales causas de mortalidad por enfermedades infecciosas en el mundo.

Este grave problema también hace más difícil tratar las infecciones adquiridas en los hospitales, facilita la aparición de “súper bacterias” resistentes a los principales antibióticos y crea la necesidad de tratamientos nuevos, más caros y más complejos.

La resistencia a los antimicrobianos es el fenómeno por el cual un microorganismo deja de verse afectado por un medicamento al que anteriormente era sensible. Los microorganismos resistentes (entre ellos las bacterias, los virus y algunos parásitos) son inmunes a los efectos de los antimicrobianos, como los antibióticos, los antivíricos o los antipalúdicos, de modo que los tratamientos habituales se vuelven ineficaces y las infecciones persisten y pueden transmitirse a otras personas.

La resistencia es una consecuencia del uso de los antimicrobianos, y en particular de su abuso, y surge por mutación del microorganismo o adquisición de genes de resistencia.

El problema no es nuevo, pero se está volviendo cada vez más peligroso. Según la OMS, son necesarias actuaciones urgentes y unificadas para evitar regresar a la era preantibiótica.

El Día Mundial de la Salud 2011 pretende despertar la conciencia sobre los factores que contribuyen a la resistencia a los antimicrobianos, construir el compromiso para encontrar soluciones comunes a través de las enfermedades e impulsar la implementación de políticas y prácticas que puedan prevenir y contener la resistencia a los antimicrobianos.

La OMS hará un llamamiento a la acción para detener la propagación de la resistencia a los antimicrobianos mediante la adopción por todos los países de seis medidas de política para luchar contra dicha resistencia.

En ese sentido, pedirá a las instancias normativas y los planificadores, la población y los pacientes, los clínicos y prescriptores, los farmacéuticos y dispensadores, y a la industria farmacéutica que piensen en luchar contra la farmacorresistencia, asuman esa responsabilidad y actúen en consecuencia.

El fenómeno es muy preocupante porque las infecciones por microorganismos resistentes pueden causar la muerte del paciente, transmitirse a otras personas y generar grandes costos tanto para los pacientes como para la sociedad.

La resistencia a los antimicrobianos se ve facilitada por el uso inadecuado de los medicamentos, como, por ejemplo, cuando se toma dosis insuficientes o no se finaliza los tratamientos prescritos.

Los medicamentos de mala calidad, las prescripciones erróneas y las deficiencias de la prevención y el control de las infecciones son otros factores que también facilitan la aparición y la propagación de la farmacorresistencia.

El Día Mundial de la Salud celebra cada 7 de abril la fundación de la Organización Mundial de la Salud. Cada año la OMS elige un tema sanitario importante y solicita a todo el mundo, cualquiera que sea su edad o procedencia, que celebre actos que destaquen la importancia de ese tema para la salud y el bienestar. Se trata de una oportunidad única para que las comunidades de todo el mundo se unan durante un día para fomentar medidas que puedan mejorar la salud.

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