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Bandera libre

Taxistas admiten fuerte caída en la actividad “por la crisis”

Desde la Cámara de Titulares advierten además que los costos en mecánicos y repuestos resultan “impagables”.


En lo que va del año la actividad de los taxistas sufrió una baja en los viajes de entre un 20 y 27 por ciento en relación con 2015, según indicó a El Ciudadano Horacio Boix, secretario general del sindicato que agrupa a los trabajadores del sector. En el mismo sentido se expresaron los referentes de dos de dos cámaras de titulares de coches del servicio público de pasajeros, quienes si bien no dieron estimaciones coincidieron en que “hubo una merma importante producto de la crisis económica en general que atraviesa el país”.

En las calles, al ser consultados por este medio, casi una decena de choferes y propietarios de taxis también se expresaron sobre la suba en los costos y la baja notable en la cantidad de viajes. Algunos refirieron que a mediados del año pasado la situación era completamente distinta: incluso luego del aumento escalonado del 30 por ciento aprobado oportunamente por el Concejo Municipal la actividad se mantenía constante.

“En realidad recibimos ese incremento en la tarifa durante el primer trimestre de 2015, cuando el estudio de costos daba un 65 por ciento de atraso. En ese marco, si bien no levantó la demanda de pasajeros, por lo menos frenamos una caída mayor, ya que tomando los dos primeros meses después de la asunción de (el presidente Mauricio) Macri se dio la caída típica de la temporada de verano, que siempre repunta en marzo pero que este año no ocurrió”, refirió Mario Cesca, titular de la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (Atti).

Futuro incierto

Cesca aseguró que la crisis en el trabajo del sector durante “todo el 2016” se sintió. “El presentimiento que tenemos –agregó– es que una vez pasadas las fiestas de Navidad y Año Nuevo, enero y febrero serán meses muy duros. Salvo que, como estamos atravesando un proceso económico que nos afecta a todos, la gente no tenga poder adquisitivo para irse de vacaciones, se quede en la ciudad y se mueva un poco más el trabajo”.

Tanto Boix como el titular de Atti hicieron hincapié en que la merma en el trabajo no es producto del aumento de la tarifa del año anterior. En este sentido, Cesca recordó que para la gestión del incremento que finalmente aprobó el Concejo Municipal, el GNC –principal combustible de los coches de alquiler– costaba cerca de 6 pesos, y ahora ese valor prácticamente se triplicó.

“La baja en la actividad tiene que ver con los tarifazos, el aumento del dólar y la inflación que hace que los sueldos de la gente no alcancen ni siquiera para los gastos básicos del hogar. Muchas personas antes se quejaban de que pagaban impuesto a las Ganancias y ahora se quejan de que se quedan sin trabajo. Lo que vivimos es un final anunciado”, sentenció el referente de Atti.

La falta de trabajo se ve en las calles: dos o tres coches que circulan en una misma cuadra y con el cimbel de “taxi libre” prendido en horas pico. “¿Sabés hace cuántos años que no se veía a dos tacheros pelearse por un viaje?”, esbozó un chofer a El Ciudadano, reflejando la realidad por la que el sector atraviesa desde principios de este año.

Por ahora, sin aumento

“Esperaremos el año que viene para ver cómo viene el tema de las paritarias y aumentaremos la tarifa en función de eso, porque no le podemos sacar a la gente más plata de la que le dan”, sostuvo Cesca.

En tanto, Boix dijo que “la situación es delicada” y que incluso se vio reflejada en el mismo diciembre que es un mes en que históricamente la cantidad de viajes repunta, pero ahora, sin embargo, “no levantó como se esperaba”.

“Por ese motivo este año no nos hemos sentado a discutir tarifas, aunque también es cierto que estamos atrasados. Pero somos concientes de que en este momento no es conveniente un aumento, que sería contraproducente para los mismos trabajadores”, dijo el titular del gremio de peones de taxis.

Gastos fijos: “impagables”

Por su parte José Tornambé, referente de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar), admitió la baja en la cantidad de viajes que se realizan actualmente en relación con el año anterior. “Convengamos que el país ya no es el mismo en materia económica, y si además no hay reactivación del turismo y visitantes en Rosario, cuando la gente no tiene plata y encima no sale de su casa por miedo a la inseguridad, todas esas cosas repercuten en nuestro trabajo”, graficó.

Desde Catiltar también remarcaron que “el GNC sigue aumentando, los coches cero kilómetro siguen aumentando, como también la reparación de los autos y la propia financiación de los arreglos las hacen los talleres como pueden”.

Tornambé recordó que en 2016 los titulares de taxis debían renovar los coches y analizó que actualmente un auto medianamente económico ronda los 180 mil pesos. “Pero se trata de coches chicos que suelen ser incómodos para el trabajo del taxista”, consideró. Y marcó que para acceder a vehículos más adecuados, hay que pagar hasta 280 mil pesos.

“Pero no nos quedemos solamente con la renovación del auto –advirtió–. Sin ir más lejos, ahora hasta el acelerador es eléctrico y conlleva a tener mano de obra más cara y repuestos más caros. Siempre ponemos de ejemplo cuando ocurre un choque: los costos de las ópticas, paragolpes y otros elementos del auto hoy están impagables”, concluyó Tornambé.

Costos que se dispararon por las nubes

Sin miras de aumento de tarifa por el momento, un titular de licencia de taxi detalló los gastos fijos y eventuales aproximados que lleva el mantenimiento de un coche de alquiler. El cambio de filtro y aceite debe hacerse cada 7 mil kilómetros recorridos y cuesta 1.000 pesos; en caso de que “camine” 250 kilómetros por día, ese mantenimiento debe hacerse una vez al mes.

El cambio de correa de distribución se hace cuando se recorrieron 50 mil kilómetros –aproximadamente cada seis meses y en un auto que está 16 horas en la calle– y el valor es de 6 mil pesos.

“Cada cubierta vale 1.300 pesos y hay que tenerlas en condiciones cuando se va a hacer la inspección técnica”, refirió el taxista, quien también señaló que el titular de la licencia que tiene un chofer en regla tiene que pagar alrededor de 6 mil pesos.

El seguro básico y obligatorio cuesta 2.500 pesos (aunque los hay más caros) y un litro de aceite vale 180 pesos.

“Desarmar la caja y cambiar un retén sale cerca de 4 mil pesos, el guardabarros 15 mil, y a todo hay que sumarle cuando algo se rompe y el auto está parado en el taller por varios días los días que están parados, si sacás todo ese gasto no conviene tener el auto en la calle”, señaló.

Finalmente, el trabajador indicó que los talleres mecánicos más económicos cobran 800 pesos la hora, aunque los hay de hasta 2 mil pesos. “Hoy por hoy tener un taxi no es negocio como antes”, remató.

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