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Tablada: denuncia por abuso de un niño mutó en revuelta

Por Agustín Shcoler.- El reclamo comenzó con un corte de calle y quema de cubiertas y derivó en el saqueo de la casa de uno de los acusados.


La denuncia de familiares de un niño de 8 años de haber sido víctima de abuso sexual, por parte de otros dos chicos apenas unos años mayores, desató una airada protesta de vecinos, que derivó en el saqueo de una vivienda ubicada en Centeno al 300 de barrio Tablada. Según fuentes del caso, en ese lugar vivían  los abuelos de uno de los niños acusados del ataque sexual. Como algunos de los manifestantes intentaron hacer justicia por mano propia, tuvo que intervenir la Policía, la que terminó efectuando disparos de proyectiles antitumulto para dispersar a los presentes frente a esa casa.

Cerca de  las 16 de ayer, una zona de barrio Tablada se vio convulsionada debido a la protesta de algunos vecinos, que cortaron la esquina de Centeno y Ayacucho y quemaron neumáticos.

Según dijeron, se habían congregado en el lugar para exigir justicia por un niño que había sido sometido por dos vecinos, ambos menores de 16 años. “Lo invitaron a jugar a la play y después le batieron cualquiera”, señaló a El Ciudadano uno de los participantes del reclamo.

La protesta se fue tornando cada vez más violenta, hasta que varios de los manifestantes decidieron ingresar a una pequeña casa en la que vive una familia numerosa, y entre ellos  uno de los nenes señalados por los acusadores. “Este chico se crió en la calle, porque vive con los abuelos, que no pueden controlarlo”, indicaron algunos vecinos.

Tras esto, varios de los vecinos entraron al domicilio, destruyendo y robando todas las pertenencias de los dueños de casa.

Con la protesta ya descontrolada, efectivos de la comisaría 16ª intervinieron, dispersando a los congregados en el lugar con proyectiles antitumulto.

En tanto, algunos vecinos señalaron que el nene fue maniatado y sometido sexualmente anteanoche por los acusados, cuando los tres se encontraban en el primer piso de una casilla ubicada en un pasillo que da a Ayacucho al 4000.

“La casa es de la abuela de uno de los chicos implicados. Nosotros sabemos que no va a pasar nada porque la mujer vende merca”, indicó uno de los manifestantes, en referencia a la comercialización de estupefacientes.

Al escuchar esto otros vecinos señalaron además que la mujer maneja el comedor comunitario del barrio, y denunciaron que es utilizado como pantalla para la venta de droga.

El caso es investigado por el juzgado de menores en turno, con colaboración de la comisaría 16ª, con jurisdicción en la zona.

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