Espectáculos

Segunda ola

Suspensiones y reprogramaciones: el mundo del espectáculo nuevamente en pausa

Tras los anuncios de los gobiernos provincial y municipal, los teatros, cines, centros culturales y todos aquellos espacios que tenían previstos shows en vivo quedaron cerrados. Entre la indignación y el malestar, algunos suspendieron definitivamente y otros programaron nuevas fechas


“En cumplimiento de las nuevas medidas y restricciones anunciadas recientemente por el decreto provincial, que entran en vigencia a partir de las cero horas del día viernes informamos…”. Así comienzan los mails y mensajes de las productoras que circularon en las últimas horas. Hasta el 2 de mayo, las actividades culturales quedaron nuevamente suspendidas. Ante esa coyuntura, algunas productoras, bandas, compañías y espacios oficiales e independientes de la ciudad decidieron cancelar y otros reprogramar los shows a la espera de que estas medidas tengan vigencia sólo por el tiempo anunciado y de cara al fantasma de los interminables cierres del año pasado.

Está claro que, como las salas de cine permanecerán cerradas, los estrenos y la cartelera de películas anunciados este jueves quedan en stand by hasta que se puedan reabrir los complejos. Además, desde varios espacios culturales, sobre todo desde las salas de teatro independientes, mostraron su descontento con la decisión, apuntando que son el sector más diezmado por la pandemia que en esta segunda ola vuelve a ser objeto de cierre cuando en los últimos meses sostuvieron los protocolos requeridos sin confirmar casos de contagios tanto en las salas oficiales como alternativas.

Entre los shows suspendidos están el de Adrián Berra, que iba a tener lugar este viernes y las dos fechas (viernes y sábado) de La Beriso en el Anfiteatro Municipal Humberto de Nito, para ambos conciertos la productora pidió conservar las entradas adquiridas a la espera de una nueva fecha o el anuncio de la devolución del dinero.

Por su parte, el teatro Municipal La Comedia, de Mitre y Cortada Ricardone, enunció la suspensión total de las funciones previstas. “Quienes hayan adquirido entradas para los espectáculos suspendidos podrán conservar los tickets para asistir cuando los eventos sean reprogramados o solicitar la devolución del dinero”, apuntaron en un comunicado de prensa en el que aclararon que la devolución de entradas se podrá realizar de martes a viernes, de 10 a 15, en el teatro y si fueron compradas a través de 1000tickets.com.ar deberán responder al mail donde recibieron las entradas solicitando la devolución.

Otro de los espacios que anunció la cancelación de espectáculos fue la Plataforma Lavardén, de Sarmiento y Mendoza, que adelantó que entre las últimas horas de este jueves y las primeras del viernes estarán analizando cómo reprogramar “tanto los eventos artísticos que tenían fecha en este período afectado por las nuevas restricciones en la ciudad como los que esperaban presentarse luego del 3 de mayo y de los cuales sus entradas ya se habían puesto a la venta”, según detallan.

La banda de rock alternativo La Musa suspendió también su show en La Usina Social previsto para este sábado mientras que la esperada llegada de Malevo, formación que iba a brindar una función doble, viernes y sábado, en el Teatro Broadway (San Lorenzo 1223) decidió reprogramar para el sábado 3 y domingo 4 de julio en el mismo espacio.

Por su parte, el Centro Cultural Güemes, que este viernes iba a recibir a Dante Spinetta, posteó en su cuenta de Instagram un mensaje en el que indica, además de la suspensión del show del ex Illya Kuryaki and the Valderramas, que en los próximos días se dará a conocer la nueva fecha del concierto y que los tickets adquiridos servirán para el nuevo show.

Además, se informó que “quien no pueda asistir y desee la devolución” podrá hacerlo comunicándose al mail [email protected], si adquirió el ticket de manera online, o bien que se dirija a Amadeus (Córdoba 1369), si la compró en ese lugar.

El posteo fue acompañado por un video que grabó el mismo Spinetta para informar a sus seguidores: “Hola hermandad, ¿qué onda? Bueno, malas noticias. Se suspendió, se pospuso la gira que teníamos este fin de semana por el interior como en Rosario, Córdoba y Santa Fe, por razones que obviamente son ajenas a nosotros y a la producción. Son las nuevas restricciones por esta pandemia del orto”, expresó el cantante.

Y continuó: “En junio nos estamos viendo. Se va a reprogramar todo y los que necesiten devolver la entrada también lo pueden hacer, se comunican con cada lugar y se les va a devolver el importe. Y si no, nos vemos en junio. Aguante, loco!”.

El Distrito 7 (Ovidio Lagos y Córdoba) también usó sus redes sociales para comunicar la suspensión de su agenda artística, en este caso del show de Chulimane y Barfeye, que se iba a realizar este viernes. El posteo indica que las entradas obtenidas “servirán para cuando podamos hacer el show”. La misma lectura se puede ver sobre la foto de Tati y las Warras, con el “suspendido” en color rosa y el flyer del show de Matilda, previsto para el viernes 30 de abril, lo mismo que en el de la fiesta de los trabajadores, titulada Jaranera no chilla, a cargo del grupo Jarana Paraná, que se iba a realizar el sábado 1° de mayo. En todos los casos se prometió dar a conocer en los próximos días las fechas de reprogramación de cada evento.

En la jornada de este jueves tampoco faltaron los espacios que manifestaron su indignación no por las medidas restrictivas sino por la desigualdad de la que son víctimas. “La asimetría en las decisiones… Hay que parar al virus y el esfuerzo debiera ser equitativo y conjunto”, comienza el comunicado publicado en redes sociales por el teatro La Manzana. “Los teatros cerramos con la convicción de que es lo que tenemos que hacer para frenar el virus. Parar para poder seguir. Pero decimos: sí Javkin, necesitamos tiempo. Pero en ese tiempo hay que cerrar iglesias y bares. Sí Javkin, hay que bajar la circulación hay que cerrar iglesias y bares. Sí Javkin restaurantes y bares generan empleo. Los espacios culturales generan recursos que se distribuyen democráticamente. ¿Abrir bares, cerrar teatros? Sí, podemos cerrar los teatros, claro que podemos reunirnos menos y entonces por qué no cerrar bares e iglesias”.

Otro de los shows que pertenece a la agenda del Güemes es el de La Mississippi, previsto para el sábado 8 de mayo, que fue cancelado. El posteo en el instagram del espacio afirma que la decisión se debió “al incierto contexto actual y por razones de público conocimiento”. Es así que, directamente, se devolverá el importe de las entradas, ya sea las que se obtuvieron online (a través del [email protected]) o bien de manera física en Amadeus (Córdoba 1369).

Por otra parte, otro de los shows que dio a conocer su reprogramación, aún con fecha desconocida, incluso antes de que el gobernador Omar Perotti diera su discurso, fue el de Kapanga, que este sábado se presentaba en el Hipódromo del Parque Independencia para celebrar sus 25 años de carrera.

Las salas en lucha

Por su parte, en las últimas horas se notó gran desconcierto y malestar en el sector que nuclea a las salas independientes, muchas de ellas agrupadas a través de la Asociación de Teatro Independientes de Rosario (Atir), que durante todo el año pasado vivieron una de las mayores crisis de las que se tenga memoria y que incipientemente y con todos los cuidados habían comenzado a reabrir sus puertas con los protocolos y aforos reducidos.

Incluso, y más allá de que la decisión del gobierno nacional no había sido acatada en principio por el gobierno provincial, algunas de ellas, como la referida La Manzana o El Rayo, habían resuelto antes de las nuevas disposiciones provinciales y municipales volver a cerrar sus puertas. Lo llamativo es que la actividad cultural, literalmente diezmada por la pandemia, vuelve a ser objeto de cierres cuando no se confirmaron casos de contagios en las salas tanto oficiales como independientes y sí en otros ámbitos que continuarán abiertos.

Es por este motivo que ese malestar se notó particularmente a través de las redes sociales, donde muchos teatristas locales, cabezas visibles de grupos de trabajo y gestores culturales y de salas, se preguntaban por qué las iglesias seguirán abiertas, tanto como los negocios de gastronomía, mientras que los teatros tienen que volver a cerrar sus puestas, algo qué en algunos casos, como ya pasó con otros espacios de la ciudad, podría derivar en un cierre definitivo.

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