Edición Impresa, País

Fiestas bajo la lupa

Evitan cierre masivo de las raves y boliches porteños

Un juez había ordenado la prohibición por la “impunidad e inexistencia de control estatal” y otro la dejó sin efecto.


Viernes de baile. A ultimo momento de la jornada de ayer quedó sin efecto la medida que había tomado por la mañana el juez en lo Contencioso Administrativo y Tributario Roberto Gallardo, quien dispuso prohibir “toda actividad comercial de baile con música en vivo o música grabada” en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, a raíz de la tragedia de la fiesta electrónica Time Warp, realizada en el complejo Costa Salguero.

En un acta acuerdo suscrita anoche ante el juez Lisandro Fastman, a cargo del juzgado N° 14 en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, quedó sin efecto. Fuentes judiciales habían informado a la agencia NA que el juez Gallardo dictó la prohibición ante el “cuadro de impunidad e inexistencia de control estatal respecto de la actividad nocturna”, y ante un pedido de distintas ONGs.

El reclamo fue realizado por la Asociación Civil Vientos de Libertad, la Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores, y la Federación Universitaria de Buenos Aires, mediante la presentación de una medida cautelar.

El fin era “amparar a los jóvenes de los riesgos asociados con un modelo de negocio que combina la comercialización de sustancias adictivas de diverso grado de peligrosidad con la creación artificial de una atmósfera que, a través de diversos mecanismos, erosiona la autonomía de los jóvenes, aumenta exponencialmente la necesidad vital del consumo de agua mineral para luego venderla a precios exorbitantes”.

Además, en la presentación referían a que la “impunidad” que existe en la noche porteña “se podría obtener y consumir estupefacientes de alta peligrosidad”.

Durante la audiencia en la que el juez Fastman decidió la suspensión de la medida estuvieron presentes representantes de los empresarios de la noche y autoridades de control de la ciudad. Las partes solicitaron la suspensión de la medida cautelar mediante la ratificación del compromiso asumido por el gobierno de la ciudad de no otorgar permisos para la realización de eventos masivos de música electrónica, y presentar en el término de cinco días un informe pormenorizado sobre las fiscalizaciones realizadas por la Agencia Gubernamental de Control a los locales bailables.

El juez Gallardo había tenido en cuenta en su resolución que “en la mayoría de los locales y boliches denunciados se realizan fiestas electrónicas y otras actividades en incumplimiento de la normativa vigente, y fuera de todo control por parte de las autoridades”.

En ese sentido, el juez detallaba que, de los boliches renombrados, “cuatro realizan bailes sin estar habilitados, uno con la misma dada de baja, y los nueve restantes eventos de fiestas electrónicas”.

En el listado, el juez enumeraba los boliches Rumi, Hummer, Rosebar, Groove, Niceto Club, Club Shampoo, Jet Loung, Asia de Cuba, Hood Club, The Roxi, Ink, Crobar, Bahrein y Mansión Wax.

Incluso el magistrado había ordenado al gobierno porteño que comunique masivamente su decisión en la página web oficial y en medios masivos de comunicación, amén de que el cuerpo policial o bien los inspectores procedan a la “inmediata clausura” de aquellos locales que desobedezcan la orden judicial.

La decisión del juez se daba a conocer a catorce días de la trágica fiesta electrónica Time Warp realizada en el complejo Costa Salguero, donde cinco jóvenes fallecieron por el presunto consumo de drogas, y de  que quedaran bajo la lupa de la investigación funcionarios del gobierno porteño del área de habilitaciones, además de personal y encargados de la Prefectura.

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