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Multifacético

Síntesis del mundo y sus supuestos

El músico y escritor Pablo Krantz pasó por Rosario para dar a conocer “Pequeñas reflexiones sobre el universo, el tiempo y mis discos favoritos”, su séptimo libro. En ese marco, habló del material que se desprende de posteos en Facebook.


“Escribo frases desde los 18 años, debo tener unos 100 cuadernos con ellas de antes que existiera la computadora”. Pablo Krantz sabe que los momentos de inspiración son únicos y que anotar esas ideas que le surgen de repente servirán para algo en el futuro. Un libro o una canción, el destino es incierto ya que este argentino, que supo habitar la bella Francia durante años, regresó a su país natal con un compendio de canciones en francés que sorprendieron a muchos y se ganaron los elogios de los especialistas. Krantz lleva editados cinco discos y siete libros; su último escrito titulado Pequeñas reflexiones sobre el universo, el tiempo y mis discos favoritos es un compendio de esas frases que, burlando las barreras de la intimidad en las que se mantenían sus pensamientos, fueron subidas a Facebook con gran aceptación de sus seguidores.

“A veces se hace difícil sobrevivir a nuestra propia mala influencia”, “Mucha gente se hace la misteriosa para ocultar que no tiene nada que ocultar” o “La gente sin sentido del humor está muerta y no lo sabe”, son algunas de las frases que figuran en el Facebook oficial de Pablo Krantz. “Siempre escribí ese tipo de frases”, dice, y comienza a desandar, en charla con El Ciudadano, el camino que dio vida a su nuevo libro, material que fue presentado en la ciudad el pasado jueves y tendrá una segunda oportunidad hoy, a las 19.30, en La Limona (Hipólito Yrigoyen 1857, en Funes).

“Voy sintetizando los pequeños descubrimientos que voy haciendo sobre el mundo, sobre mí mismo o sobre la gente que me rodea. Un día se me ocurrió subir una de ellas a Facebook pensando que no iba a pasar nada pero no fue así, muchos se rieron, dijeron algo o discutieron, como siempre pasa en las redes sociales. Eso fue un aliciente para poner y escribir más frases, que se fueron volviendo más directas porque como las escribía para mí tenían un tono más literario. No fui simplificando lo que dicen pero sí la forma en la que lo digo para que nadie tenga que estar preguntándose durante horas dónde está el verbo”.

Fue tras un largo tiempo de subir frases a dicha red social y de haber cosechado gran cantidad de comentarios que comenzó a mutar: “Empezó a haber mucha gente que me decía que tenía que armar un libro, que no tenían que morir ahí. Además así lo podían tener de compañero de ruta o en la mesita de luz. En eso aparecieron dos diseñadores con los que hicimos el libro. Nos empezamos a juntar para seleccionar las frases que valían la pena rescatar”.

“Este libro es una especie de caleidoscopio de reflexiones”, dijo Fernando Noy en una presentación del material en Buenos Aires y Krantz repite para definirlo. “Las frases están distribuidas por la página de una manera estética pero a la vez un poco anárquica, sin que una frase sea más importante que la otra”.

—¿Estas frases podrían haber quedado en Facebook?

—Creo que para mí hubiese sido una especie de frustración, porque es un montón de mí mismo, un montón de energía destinada a eso y hubiera sentido que no tenía una concreción o una realización bien clara para mí. En Facebook pasan entre un montón de otras cosas como la foto del primo, del gato, la frase de Coelho o las frases de Bob Marley que Bob Marley nunca dijo; en medio de todo eso aparece lo que yo pongo y por ahí queda un poco fuera de contexto aunque mucha gente lo ve y le interesa o le hayan puesto 5 mil me gusta. Tengo la impresión de que cuando algo no existe en forma física, no termina de existir.

—Tu obra está traspasada por un humor y una ironía muy personal ¿Qué lugar ocupa en tu vida cotidiana?

—Uno fundamental está presente, no en todo lo que hago pero sí en buena parte, en las canciones, en los cuentos, en cada momento de mi vida, que es mi manera de sobrevivir a la vida, supongo. Aporta una distancia, una toma de distancia y una toma de perspectiva respecto de las cosas que suceden, buenas o malas, pero más aún con las malas. Digamos que el mundo es una basura y eso es bastante indiscutible, tiene mucha belleza pero no creo que haya muchos seres pensantes que digan “qué lindo que es el mundo, qué linda que es la gente” entonces la manera de convivir con eso sin tener que convertirse también en una basura es tomárselo con humor. Y el que pierde el humor o nunca lo tuvo, en general siempre es más desgraciado.

—¿Sentís que ése es el atractivo de tus frases, ayudar a digerir ciertas cosas desde otro lugar?

—No todas son graciosas ni tienen ironía pero sí es uno de los hilos conductores de todo lo que está ahí. La idea al hacer el libro es crear algo que por un lado fuera divertido, que lo pudieran leer riendo una vez o varias veces por página pero que a la vez hiciera pensar; ése era claramente el objetivo. Lo importante es que mucha gente se pueda sentir identificada y encontrar una respuesta o una nueva pregunta.

—¿Cuántas de esas frases terminaron en canciones?

—De las redes sociales ninguna aún, porque empecé con esto en 2011 y ahí ya había empezado a grabar mi nuevo disco. Una de las canciones más conocidas que tengo es “Las canciones de amor que arruinaron mi vida” pero en francés. Tengo un montón de cuadernos cuya mayor parte data de antes de tener computadora, debo tener unos 100 cuadernos. Me llevé la mayor parte a Francia cuando me fui a vivir a París con la idea de que ahí iba a tener más tiempo para seleccionar lo que verdaderamente valía la pena de todo el contenido y nunca tuve el tiempo. En un momento abrí uno de ellos y me encontré con las dos frases del estribillo: “Las canciones de amor arruinaron mi vida” y “las canciones de amor son mis enemigas”. Me dije que con eso podía hacer una canción y salió mi primera canción en francés.

—El disco del que hablás aún no salió, ¿cómo lo titulaste y cómo va a estar estructurado?

—Se llama Vivo en mi cabeza pero con vista al universo, tiene 12 temas: 6 en francés, 6 en castellano. Entre los que canto en francés hay una versión que grabé para la película El Crítico; y también hay un tema dedicado a Scarlett Johansson, la letra no la escribí yo, creo que es la primera vez en mi vida que una letra no es mía, la letra es de un amigo francés que es guionista de televisión. Escribió un poema y me lo mandó; yo le dije que sí pero lo metí en un montón de archivos que pensé que nunca iba a volver a tocar. Un día hice un riff que me gustó, pensé que tenía que hacer algo con eso y volví a buscar en los archivos. Agarré el poema que me había mandado mi amigo, lo empecé a cantar y quedaba perfecto. Le mandé un email diciéndole que tenía la canción hecha, eran como las 3 de la mañana, él me contestó a los diez minutos diciendo que se había despertado porque había soñado que yo encontraba unas fotos de  Scarlett Johansson (en ese momento estaban circulando unas fotos eróticas medio prohibidas en Internet) y componía la canción. En el mismo momento que yo componía la canción él soñaba eso. En general tengo tendencia a no creer en esas cosas pero pasan. Además es un disco un poco más rockero que los anteriores, tiene muchas guitarras eléctricas, muchas canciones con un ritmo bastante acelerado y a su vez tiene muchos instrumentos como el banjo, viola, el contrabajo, el bandoneón, un armonio.

Gran debut actoral en off

Dirigida por Hernán Guerschuny y protagonizada por Rafael Spregelburd y Dolores Fonzi el film El Crítico cuenta, dentro de su banda de sonido, con una versión en francés del tema “Corazón valiente” de Gilda. Creado e interpretado por Pablo Krantz el tema fue el puntapié inicial para la participación del músico como la voz en off (en francés) de la película. “El productor de la película me mandó un email diciendo que tenía una idea alocada: que las voces en off de la película iban a ser en francés y en el medio de la película aparecía el tema «Corazón valiente» de Gilda y que le parecía un guiño que al final volviera a aparecer la canción pero en francés. A partir de eso surgió la idea de que las voces en off que llevaba la película las hiciera yo. Es una especie de debut como actor aunque no aparezco, una especie de actuación vocal aunque ser cantante es un poco ser actor porque cuando cantás asumís el yo que nombrás por más que no estés hablando de vos. La diferencia es que asumís eso como personal, es algo que escribiste, si no, no hay forma de interpretarlo. Es distinto de aquellos que tienen una banda tributo. Eso es más una fuente laboral porque el único sentido que tiene es que el artista no está porque se murió. Sin eso no existirían. No tendría sentido que aparezca una banda tributo a mí, aunque si apareciera en Japón pagaría por verla”.

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