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Delicada situación

Síndrome del Burnout: enfermeros santafesinos sufren el estrés de la pandemia

Un trabajo del Colegio de Profesionales en Enfermería de Santa Fe, que estudió doce departamentos de la provincia, expuso el agotamiento laboral que sufre el sector


Según un estudio realizado por el Colegio de Profesionales en Enfermería de Santa Fe este sector de la salud está sufriendo el síndrome del Burnout o mejor conocido como agotamiento laboral en el marco de la crisis sanitaria que se vive desde marzo por la pandemia de coronavirus.

El informe relevó a trabajadores y trabajadoras de doce departamentos de la provincia: 9 de Julio, Castellanos, Garay, General Obligado, La Capital, Las Colonias, San Cristóbal, San Javier, San Jerónimo, San Justo, San Martin y Vera. Incluye a enfermeras y enfermeros, licenciados, magister y otros.

La investigación busca medir el impacto de la pandemia en el sector de salud y propone medidas gubernamentales a tener en cuenta para reducir el estrés. Articula desarrollos teóricos y trabajo de campo y realiza un análisis de la realidad laboral-sanitaria actual, en la cual los profesionales en enfermería ejercen su profesión diariamente.

Según la Organización Mundial de la Salud el personal sanitario  incluye a toda persona que lleva a cabo tareas que tienen por principal finalidad promover la salud, y considera que en él el Síndrome de Burnout es un serio problema. Estos trabajadores enfrentan diariamente situaciones conflictivas relacionadas con la salud, lo social y lo económico ya que tienen que tomar decisiones en situaciones de emergencia y bajo presiones éticas. El informe detalla que también suele encontrarse este síndrome en docentes y alumnos.

Entre las causas principales de aparición de este síndrome se encuentran: el continuo y sostenido contacto con el sufrimiento y el dolor; la caída del valor social de las profesiones de asistencia en nuestro país; la sobrecarga laboral debida al excesivo número de pacientes, la carencia de recursos, la presión horaria y la desvirtuación de funciones y roles; la merma en las retribuciones y estímulos de distinto tipo, la cada vez más inquietante amenaza de sufrir juicios, injusticias, inseguridad; y el resolver dilemas éticos y legales que se presentan.

Se encuestaron 948  en el trabajo que realizó la doctora en psicología Ana Kelleyian junto con la licenciada en psicología Stella García. Los resultados indican que los trabajadores santafesinos tienen un riesgo alto de sufrir este trastorno que afecta de forma considerable su salud física y psíquica.

El estudio se empezó a realizar fue antes de que llegue la pandemia, donde se analizó si había rango de estrés teniendo en cuenta para ello un inventario internacional para medir el nacido fuera, es decir el estrés incapacitante a lo que se agregó además la carga horaria, si es hombre o mujer, si trabaja en el ámbito público o privado, así como también si lo hace en varios lugares a la vez.

Se dio con los siguientes resultados:

Agotamiento emocional 37% | RIESGO MEDIO / ALTO

Despersonalización 10% | RIESGO MEDIO

Realización personal 53% | RIESGO ALTO

El estudio permite argumentar que los enfermeros soliciten que se reglamente el artículo 25 de la Ley 12.501 que determina que se trata de una profesión de “alto riesgo”, porque “es imposible pensar que una persona que sale de su casa todos los días y se enfrenta a esta enfermedad y al Covid-19, no le trae consecuencias en su vida laboral y familiar “, sostuvo la doctora en psicología Ana Kelleyian, a través de una trasmisión en vivo por Facebook que realizaron para explicar los alcances del estudio.

Afirmó también que revertir con este estado no alcanza con otorgar unos días de descanso o vacaciones. “La persona tiene una fatiga hasta por compasión, trabaja por inercia, se desmoraliza y trabaja hasta que queda fuera del sistema. Hasta que está quemado y ya no puede volver”.

Para las investigadoras es importante que los Estados mejor la financiación para formar y emplear más personal de enfermería así como recopilar y analizar datos sobre el sector. También, entre otros puntos, definen que es fundamental mejorar las condiciones de trabajo mediante niveles seguros de dotación de personal, sueldos justos y del derecho a la seguridad y salud en el puesto de trabajo.

“Sin los profesionales de la enfermería y la partería y otros profesionales de la salud, los países no pueden ganar la batalla contra los brotes, ni tampoco alcanzar la cobertura sanitaria universal ni los objetivos de desarrollo sostenible”, detallan.

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