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habla el ministro de Justicia

Silberstein: “No cualquiera puede ser fiscal”

Silberstein defendió el sistema de evaluación que bochó a cientos de aspirantes, entre ellos muchos adjuntos que trabajan en distintas regionales. Evaluó que el Estado da un cargo estable y bien remunerado y pide a cambio a alguien preparado.


El ministro de Justicia de Santa Fe, Ricardo Silberstein, defendió el sistema de evaluación para incorporar nuevos fiscales al Ministerio Público de la Acusación (MPA), luego de que este medio publicara en su edición de ayer los resultados de los exámenes que les tomaron a fiscales adjuntos y abogados particulares de la provincia para cubrir los cargos vacantes: muy pocos superaron la prueba. “El fiscal tiene que ser alguien que tenga responsabilidad, formación y prudencia para serlo. Que el Estado tome precaución para seleccionar a los fiscales, en vez de generar críticas, debería verse que es responsable en la selección de las personas que integran ese poder”, le dijo el funcionario a El Ciudadano.

De los 316 candidatos a fiscales que se presentaron en los concursos para cubrir vacantes en las 1ª, 2ª, 3ª y 5ª circunscripciones judiciales sólo cuatro obtuvieron la calificación de “superó ampliamente” la evaluación escrita, mientras que 27 superaron la prueba. Lo llamativo es que muchos de los evaluados actualmente se desempeñan como fiscales adjuntos en las distintas circunscripciones. En el caso de Rosario, 16 adjuntos no superaron el examen y tres sí lo hicieron. Pero del total provincial sólo cuatro aspirantes “superaron ampliamente”, la única nota que los avala para conseguir el cargo titular, según dijo a este diario el diputado provincial del FPV Leandro Busatto.

Silberstein evaluó razones para que haya tantos postulantes: “La estabilidad del Poder Judicial no es sólo en este cargo sino que siempre hay muchos postulantes. Resulta atractiva la estabilidad, las retribuciones que da son significativas, y por otro lado, resulta interesante este cargo para la gente joven”.

El ministro explicó que para superar la evaluación “tenían que tener antecedentes en la especialidad, acreditar prácticas, tener un conocimiento básico del derecho penal (esta parte del examen se hizo por múltiple choice) y luego tenían que resolver un par de casos”. Y “también pasar por un examen psicofísico”.

Silberstein especificó que los aspirantes a vacantes de fiscal en la Justicia santafesina tienen motivaciones de todo tipo. “Hay algunos que tienen vocación y otros interesados por lo económico, los motivos son divergentes. Lo que uno tiene que mirar es si tiene las condiciones para ejercer el puesto. Si hay fiscales que no están en condiciones de desempeñar el cargo, es una enorme irresponsabilidad del Estado permitir que alguien tenga esa función”, expresó.

El ministro de Justicia aseguró que se establece un estándar alto que los candidatos deben superar ya que, según el funcionario, el examen es muy riguroso. “Está formulado por un estamento de jueces, de académicos y abogados. Las personas que participan en el jurado son gente que, incluso dentro del derecho penal, tienen visiones académicas muy diferentes y a pesar de tener una formación ideológica distinta resolvió por unanimidad. Algunos de ellos con prestigio nacional muy significativo. Uno de los jurados colaboró en uno de los tratados de Derecho Penal más importante de la Argentina. Fue un jurado que garantiza imparcialidad e idoneidad”, aseguró el ministro sobre el tribunal, presidido por la favorita a suceder al suspendido Gabriel Ganón al frente de la defensa pública provincial, la camarista santafesina Jaquelina Balangione (pareja del juez de la Corte Rafael Gutiérrez), e integrado además por los profesores de la Universidad de Buenos Aires Luis María Bunge Campos y Sergio Gabriel Torres.

Silberstein subrayó que el Poder Ejecutivo no bajará los estándares para las personas que integren el MPA. “Un fiscal le puede quitar la libertad y los bienes a una persona y resolver determinadas circunstancias. Tiene que tener una muy buena formación teórica, buena experiencia y estabilidad emocional para poder desempeñar la función. No cualquier abogado, por el solo hecho de serlo, puede ser fiscal. Sí tiene derecho a ejercer la profesión pero no a ser fiscal y sobre todo titular, que se le exige un plus”, concluyó.

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