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Réplica

Sigue polémica por las mascotas

El concejal Carlos Cossia valoró como positiva la reformulación de la ordenanza que crea un centro de adopción y un crematorio. La anterior normativa que estaba vigente exigía construir una guardería y un cementerio de animales.


El concejal y veterinario Carlos Cossia salió a defender la modificación de la ordenanza que pide al Ejecutivo crear un cementerio y una guardería para animales domésticos. En cambio, los legisladores decidieron en 2015 hacer un crematorio y un centro de adopción. La decisión fue resistida por dos ONG de la ciudad. En diálogo con El Ciudadano, Cossia explicó los motivos de la reforma.

Otro paradigma

Según señaló Cossia, el terreno designado por la normativa anterior (sobre ruta 34, camino a Ibarlucea) para la guardería fue declarado zona inundable en un informe de hidráulica. Para el edil el objetivo de la vieja ordenanza era crear un espacio de alojamiento transitorio de mascotas “a cuesta de los impuestos de todos”. Distinto es, tal como figura en la nueva normativa, la función del centro de adopción. Fue pensado como un espacio para vincular ciudadanos con animales incautados por la Justicia y organizaciones proteccionistas. “Hay una unidad fiscal que deriva animales incautados por maltrato y que no tiene un lugar donde destinarlos. En la actualidad, depende de que haya lugar en el Instituto Municipal de Salud Animal (IMuSA) o alguna ONG proteccionista”, advirtió el edil del bloque Peronismo Solidario. Aclaró que la prioridad la tendrán los animales que están alojados en el Imusa y en el anexo. Otra de las diferencias entre las legislaciones es que la guardería de 1994 aceptaba perros de la vía pública. “Hoy son perros comunitarios y el personal del municipio no los secuestra más. Queremos que sean identificados y favorecer la convivencia entre ciudadanos y animales”, expresó Cossia.

El concejal criticó la declaración de una representante de una ONG que indicó que al centro de adopción “sólo van a ir los animales mejor cuidados y lindos”. “Será un espacio más abarcativo, que incluya animales heridos o con alguna patología, previa revisación médica”, agregó el edil.

Crematorio si, cementerio no

La anterior normativa, defendida por algunas ONG de la ciudad, establecía que se debía hacer un cementerio. Cossia indicó que en Rosario se registran al menos 30 muertes de animales por día y que no podrían ser contenidas en un predio con sepulturas. “Hay que tener en cuenta la contaminación de las napas. Para montar un cementerio habría que usar cajones con chapa cuyos costos son altísimos”, advirtió el edil. “La cremación es un método no contaminante y humanitario. Es un destino aceptado por la sociedad”, explicó Cossia y concluyó: “Me duele porque parece que estoy en contra de los animales cuando les debo la vida a ellos. Queremos que sean los primeros beneficiados”.

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