Espectáculos

Sietecase trae “Malditos” a La Comedia

Una excusa perfecta para reflexionar acerca del amor.Los creadores Mariela Asensio y Reynaldo Sietecase hablan de “Malditos (todos mis ex)”, que llega por primera vez a Rosario , este viernes  partir de las 21, en Mitre y Ricardone  


reynota

En el marco de la atractiva programación de marzo del teatro municipal La Comedia (Mitre y Ricardone), esta noche a las 21 se presentará Malditos (todos mis ex), espectáculo porteño que el año pasado tuvo una exitosa temporada en el Teatro del Pueblo.

Se trata de una obra escrita por el rosarino Reynaldo Sietecase junto a la actriz, dramaturga y directora porteña Mariela Asensio, en la que una mujer dispuesta a exponer todo su historial amoroso rememora fragmentos de su vida emocional. Con canciones en vivo, diálogos crudos y mucho humor, la propuesta es una excusa perfecta para reflexionar acerca del amor, las relaciones, las expectativas, la frustración, el sexo, la cotidianidad y el paso del tiempo.

Malditos (todos mis ex) cuenta con las actuaciones de Federica Presa, Ariel Pérez de María, Raquel Ameri, Federico Schneider, Marina Lovece, Hernán Herrera y Constanza Molfese, bajo la dirección de Mariela Asensio.

“Tengo una mirada bastante resentida del amor”, dice la dramaturga Mariela Asensio, acerca de Malditos (Todos mis ex). “A mis 34 años me di cuenta que ese amor que imaginé no existe ni va a existir nunca. Y como soy absolutamente apocalíptica sobre ese tema, decidí transformar el veneno en medicina y en esta obra está el resultado”, aventuró la actriz y directora en declaraciones a la agencia de noticias Télam en medio de un ensayo sobre el impulso que motivó esta propuesta.

En esencia, Malditos (todos mis ex) propone una reconstrucción: una mujer se presenta y expone, sin tapujos, todo su historial amoroso en una suerte de blanqueo de su “Veraz emocional”.

Un divorcio conflictivo, un amor que nunca fue y un hombre al que ya no recuerda, son algunos de los componentes de ese fragmentado recorrido afectivo que una misma mujer, devenida en distintas versiones de sí misma, despliega sin tapujos sobre el escenario.

“La gran potencia del texto es que se trata de una sola mujer que aparece desdoblada en tres personajes que son ella misma en distintos momentos de su vida, a la que le pasa todo esto”, explicó por su parte Reynaldo Sietecase sobre su incursión en este texto teatral.

“Con esa excusa vamos a hablar de lo que más nos importa a todos que son las infinitas variantes del abandono”, afirmó a Télam el autor de los libros Hay que besarse más, Un crimen argentino y Pendejos, quien en la actualidad integra las mañanas de Vorterix (conduce Guetap), colabora en política en el noticiero de Telefé y termina una nueva novela al tiempo que sigue escribiendo poesía como lo hace desde los 14 años.

Y esas distintas versiones en las que puede camuflarse el abandono aparecen a medida que los deseos y las expectativas de una versión más joven e inexperta de sí misma empiezan a arrimarse a la actualidad: ese páramo donde nunca, jamás, ningún ser humano logró ni logrará resistir su propio archivo.

“Es una mujer que se cuenta a sí misma y se recuerda en los diferentes momentos de su vida, junto a los hombres que fueron atravesando su propia historia personal. La obra recorre diferentes emociones y estados, pero todos tienen que ver con el amor trunco”, agregó la directora de Mujeres en el aire y Lisboa, un viaje etílico.

 

Un encuentro azaroso

 

Asensio y Sietecase se conocieron casi por azar, cuando ella se topó con el libro Cierta curiosidad por las tetas y quiso ponerse en contacto con el autor rosarino para incluir algunos poemas dentro de su recordada obra Hotel melancólico. Y el responsable de esos textos era, nada menos, Sietecase. “Desde entonces, nos une una profunda admiración mutua y para mí ella es una gran directora, dramaturga que encima escribe muy bien y es dueña de una poética muy particular y muy propia”, describió el periodista.

 

Por eso, para este proyecto Asensio decidió darle a Reynaldo la tarea de ponerle voz a los personajes masculinos. “Me parecía que estaba bueno que la mirada de ellos fuese genuina, porque mi visión está atravesada por mis experiencias como mujer”, confesó.

Al respecto, consultada sobre la construcción de las creaciones del escritor, la dramaturga indicó: “Lo interesante del texto es esa paradoja de que sean escritos por un hombre, muy genuinos desde la masculinidad, pero que desde el relato están atravesados por cómo ella los recuerda”.

“Yo te amé, fui muy importante para vos”, le dice un hombre a la protagonista en un pasaje del texto. “No, la verdad es que no me acuerdo de quién sos”, le responde ella, implacable. Y el problema de eso, afirma la propia coautora del diálogo, es que él está “totalmente condenado a ser lo que ella recuerda de él”.

“En el desprecio con el que ella se mueve con su ex, también invierte un poco la carga de la prueba: es un registro de que las mujeres también son violentas y son crueles”, aportó Sietecase en una explícita defensa de género.

“Acá también se da esa otra situación –añadió– que es que el abandono no es sólo una cuestión femenina: pudimos registrarlo en que ella ni lo recuerda y está bueno eso, también, porque si la obra no tuviera esos matices no tendría esa potencia especial”.

 

Una experiencia atractiva

 

“Desde agosto del año pasado estamos en cartel en el Teatro Del Pueblo, con funciones llenas, en una experiencia muy atractiva. Yo vengo de la literatura y del periodismo, cuando la mayoría de mis colegas vienen del periodismo y de vez en cuando escriben”, sostuvo Sietecase, quien tuvo su primer acercamiento con el teatro hace dos décadas junto al también rosarino Cacho Palma.

“Malditos… es un trabajo conjunto con Mariela, una gran dramaturga, de las más jóvenes que hay, con diez obras escritas y dos en cartel, y ahora se estrena otra de ella en el Cervantes. Ella tiene una narrativa muy similar a la mía: nos conocemos hace diez años cuando ella me pidió textos para una de sus obras”, destacó el periodista, quien agregó: “Sigo mucho su trabajo y me sorprendió cuando me llamó para que me sumara a un proyecto sobre las relaciones de pareja, con el amor, el desamor; ella quería hablar de sus ex, y no quería una mirada sesgada o demasiado feminista, porque pensó que la recortaría mucho, y como tenemos cierta coincidencia estética y me sigue en mis libros terminamos escribiendo esta obra juntos en seis meses”.

Por otra parte, acerca de la puesta, el escritor adelantó: “Tiene músicos en vivo, que acompañan temas que son universales; desde Shakespeare y los griegos hasta acá seguimos hablando acerca de por qué nos dejaron, por qué el amor que queremos no está, o por qué no está el amor o se perdió, entonces la obra tiene mucho de esa búsqueda esencial y todo lo que se genera alrededor”.

Finalmente, con relación a cierto corrimiento de las llamadas obras de género, el rosarino reflexionó: “Digamos que fue una manera de defender el tema, aunque la que narra es una mujer, y la obra tiene una cualidad que la hace muy entretenida, y es que si bien hay siete actores en escena, las cuatro actrices hacen de una misma mujer que va contando su prontuario sentimental en base a tres historias, mientras se está separando de alguien. Hay momentos que ves al público reír y otros, en ese mismo instante, están llorando. Es una obra muy fuerte, y hago esa advertencia: tiene escenas muy fuertes; si bien el teatro no es explicación, me sale mi veta periodística y digo que Malditos… no es una obra que te pasa inadvertida, es una obra que te atraviesa y te interpela”.

 

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