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Si es de la canilla es mejor

Por Laura Hintze.- Un estudio comparativo realizado por el Enress indica que el agua de red en Rosario tiene mayor calidad que la envasada. Con esos datos, el Concejo le pidió al Instituto del Alimento que verifique estas últimas.

El Concejo Municipal le pidió al Instituto del Alimento un estudio sobre la calidad del agua envasada que se comercializa en Rosario. La iniciativa surge a partir de un estudio comparativo realizado por el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), en el que se contrasta la calidad del agua envasada con la que se consume de la canilla que, según expresó el director del Ente, Alberto Muñoz, “es muy buena y, en muchos parámetros, mejor que el agua de botella”. Para más datos, en abril de este año el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) realizó una prueba de desempeño de producto acerca del agua de mesa: el resultado es que sólo “el 40 por ciento de las marcas evaluadas cumplen con todas las exigencias de las normativas vigentes”.

El Concejo aprobó un proyecto que encomienda al Ejecutivo solicitarle al Instituto Municipal del Alimento “un estudio acerca de las distintas marcas de aguas envasadas que se comercializan y/o envasan en Rosario, remitiendo al cuerpo legislativo, en un plazo no mayor a 45 días, un informe que muestre: resultados de análisis microbiológicos y químicos realizados sobre muestras de agua envasada que se comercializan en Rosario; explicación de la metodología para realizar dichos análisis, frecuencia de los mismos y parámetros utilizados; y medidas tomadas en caso de detectar contaminación y/o anormalidades en la misma”.

Las consideraciones tenidas en cuenta están relacionadas directamente con los últimos informes técnicos y analíticos que el Enress envió al Concejo. Según el proyecto presentado por Cortés, “contrastando los estudios de agua de red con los del agua envasada, el agua de red tendría parámetros muy superiores a los del agua envasada; además se describen otras problemáticas, como la existencia de información obligatoria incompleta para los consumidores en los envases de agua y que el Enress no ha publicado las marcas de las muestras de aguas sobre las cuales se realizaron los estudios ya que no es de su competencia dar dichos informes”.

A eso se suma el lapidario informe del Inti, aunque éste se trata de un estudio realizado a nivel nacional y en el que se deja constancia de que los productos analizados “corresponden exclusivamente al período en que se tomaron las muestras”. Dicho de otro modo, los resultados, datos, interpretaciones y las calificaciones que aparecen en los informes tienen vigencia limitada, ya que las empresas –o al menos parte de ellas– encararon acciones de corrección para poner sus productos en regla.

Si has de beber

Según explicó a El Ciudadano Alberto Muñoz, “el Enress no puede controlar el agua envasada pero sí la puede usar para hacer análisis comparativos con el agua de red, y controlar la calidad de dicha red. De esos estudios sale que el agua de Rosario es muy buena, y en muchos parámetros, mejor que el agua envasada, aunque ninguna de estas últimas está fuera de norma”. Aun así, Muñoz destacó que la normativa que regula el agua envasada es una normativa “muy antigua, que debe actualizarse y ponerse a tono con el agua de red”. De hecho, y aunque el Código Alimentario Argentino se actualiza constantemente, la ley que describe las condiciones que debe tener el agua envasada data de julio 1969, durante la presidencia de facto de Juan Carlos Onganía.

El control sobre la calidad del agua envasada se lleva adelante por gobiernos y organizaciones de todo el mundo, teniendo en cuenta factores económicos, ecológicos y democráticos y es parte de un debate de muchos años. “En Rosario, los mil litros de agua de red salen 60 centavos, cuando una botellita de medio litro sale entre 3,50 y 5 pesos. Los envases contaminan y, además, el agua de red es de igual acceso para todos”, ejemplificó Alberto Muñoz.

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