Espectáculos

Serena Malfi: “La Cenerentola me acompaña desde mi debut”

Sube hoy a escena con régie de Sergio Renán en el Teatro Colón, la ópera de Rossini. “Mi personaje es dulce, por eso le pongo un poco de malicia, de pimienta”, dice la mezzosoprano italiana.  


Tras casi veinte años de ausencia, uno de los títulos más populares de la producción de Gioachino Rossini, «La cenerentola», volverá esta noche al escenario del Teatro Colón en una realización de Sergio Renán, con escenografía de Emilio Basaldúa y vestuario de Gino Bogani, quien hace su debut en ópera, estreno que será transmitido en sumultáneo en el Teatro La Comedia de Rosario (ver nota aparte).

Originalmente confiada a Bruno Campanella, la dirección musical está finalmente en manos de Reinaldo Censabella, al frente de un elenco encabezado por Serena Malfi y Guadalupe Barrientos (Angelina), Kenneth Tarver y Gustavo De Genaro (Don Ramiro), Aris Argiris y Gustavo Gibert (Dandini) y Carlo Lepore y Luciano Miotto (Don Magnifico). Habrá más funciones el viernes 28, miércoles 3 y viernes5 alas 20:30 y los domingos 30 y7 alas 17. Dialogamos con Malfi, la joven mezzosoprano que hace su debut sudamericano en esta producción:

 

Periodista: ¿Había escuchado hablar del Colón?

 

Serena Malfi: Sí, tenía referencias, todos los que cantaron aquí decían que la acústica era estupenda, que era un teatro maravilloso, y nunca hubiera soñado con cantar yo aquí.

 

P.: ¿Encuentra alguna particularidad en el modo de trabajar de este teatro?

 

S.M.: La impresión que tuve al llegar fue la de estar en una gran familia, como si nos conociéramos todos de hace mucho tiempo. Y eso es hermoso, porque así uno se siente cómodo y no tan lejos de casa. Desde el director al regista o los trabajadores del teatro.

 

P.: ¿Cuándo abordó este papel por primera vez?

 

S.M.: Yo debuté hace casi tres años, es decir que no hace mucho que canto. Esta ópera me acompaña desde el inicio, porque es la primera que estudié completa, aun cuando la voz cambió mucho desde tres años hasta hoy. Cada vez que la retomo es como un nuevo descubrimiento. La canté dos veces y media, se puede decir, porque una de ellas fue en versión de concierto. Aquí siento tener una maduración distinta, y espero hacerlo cada vez mejor respecto de las anteriores.

 

P.: ¿Cómo siente al personaje de Angelina?

 

S.M.: Siempre me pareció muy natural en el sentido de que si pienso en qué curso tuvo mi propia vida, probablemente porque empecé a estudiarla cuando tenía 22 o 23 años. Es un personaje dulce pero al final yo le pongo un poquito de malicia, de pimienta, porque si es demasiado buena puede cansar. Leyendo la partitura y el libreto pienso que por más buena que sea un poco de picardía tiene que tener.

 

P.: ¿Cómo llegó a cantar ópera?

 

S.M.: Yo cantaba pop, tenía un grupo con el que hacíamos «revival» de música de los años 70 y 80, estudiaba canto en forma particular y no pensaba ir para el lado de la lírica. Pero fui al Conservatorio a dar un examen de canto libre, pensé: «Bueno, voy a darle el gusto a mi profesora». Me dieron una nota altísima para esa categoría, y me ofrecieron entrar al conservatorio. Apenas empecé, no podía concebir hacer otra cosa que no fuera ésa.

 

P.: ¿Encontró buenos maestros?

 

S.M.: Estudié con muchos, entre ellos Carlo Desideri, después el gran Raúl Giménez, argentino, que ha cantado tanto en este teatro, y ahora con Mariella Devia y no la dejo escapar, la adoro. Cuando logramos coincidir, dado que ella está cantando muchísimo aún, voy a verla. Es algo que no puedo explicar con palabras: es perfecta, tiene una técnica impresionante, todavía canta de manera fabulosa.

 

P.: ¿Tiene a algún cantante como referente?

 

S.M.: Últimamente tuve la posibilidad de cantar con Elina Garanca, lo que al ser una cantante de la misma cuerda me resultó muy interesante. Me dio muchos consejos. Yo siempre miraba sus videos en You Tube y verla en persona fue una experiencia muy bella. Cuando me sucede algo así siempre me emociona, no doy nada por evidente, y pienso en lo afortunada que soy de hacer lo que hago.

 

P.: Su repertorio por ahora se centra en Mozart y Rossini.

 

S.M.: Sí. Después de esta producción haré mi primer HTMndel: Nerone en «Agrippina» en la Ópera de Oviedo, será un desafío distinto. Seguramente más adelante la voz cambiará y podré hacer otras cosas. En el futuro me gustaría cantar Charlotte, de «Werther», que me encanta, y la «Carmen», que es el sueño de toda mezzosoprano. Por ahora el pelo ya lo tengo.

 

Entrevista de Margarita Pollini/ ámbito.com

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