Coronavirus

Semana Santa: provincias apuestan a la responsabilidad social, pero el turismo no se frena

Con restricciones horarias, controles de cumplimiento de protocolos, y otros dispositivos de prevención de contatios de covid-19, los territorios que limitan con Santa Fe mantienen abiertas las puertas al turismo, pese que en algunas zonas los números están en aumento y hasta en rojo


A pocos días del feriado largo de Semana Santa el gobierno nacional confirmó que no hay restricciones para viajar dentro del país, aunque según la situación epidemiológica de cada provincia –en todas, casi sin excepción, la curva de contagios está en alza– se están estableciendo limitaciones a actividades y se anuncia el estricto control de protocolos. Por caso, a partir de este miércoles 31 el 80% de la provincia de Buenos Aires aplicará medidas para intentar bajar el número de contagios, que alcanzan a todos los municipios cercanos al límite con la provincia de Santa Fe. En Córdoba, en tanto, también se descartaron restricciones ante el movimiento turístico inminente, pese a que la llamada segunda ola ya es una realidad palpable más que un temor futuro. “Apelamos a que se cumplan los protocolos. Cada sector económico tiene un protocolo que cumplir, el que, si se respeta, se evitan los contagios”, dijo la vicegobernadora Laura Stratta. En la provincia mediterránea los departamentos que limitan con Santa Fe (San Justo, Marcos Juárez y Presidente Roque Sáenz Peña) la situación está aún bajo control, pero precisamente uno de los de mayor flujo turístico, Santa Rosa de Calamuchita, tiene todos los indicadores en rojo. En Entre Ríos tampoco hay restricciones especiales, aunque en uno de sus puntos de mayor atractivo, Colón, se debe registrar el ingreso 48 horas antes a un correo electrónico propio si la aplicación nacional Cuidar está colapsada. Así, todo apunta al “día después”, y habrá que remar más duro si la apelación a la responsabilidad social y a la conciencia individual no funciona y todo se desmadra.

“Debemos seguir cuidándonos y a aprender a convivir con el virus, no se trata de seguir restringiendo actividades”, había definido días atrás el ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens. El funcionario había mantenido una reunión con infectólogos en la Casa Rosada previo a anunciar, como lo reclamaban sectores económicos severamente afectados por la pandemia, que no iba a haber nuevas restricciones para Semana Santa. La estrategia –dijo Lammens– tendrá como eje “extremar los cuidados y el cumplimento de los protocolos”, y celebró la recuperación que se dio en el verano con una temporada “exitosa” y con “casi 13 millones de personas que recorrieron los destinos turísticos del país”, en el contexto de una curva amesetada de expansión del covid-19.

“Vamos a tener la posibilidad de recorrer el país, de descansar en familia, de despejar la mente, pero siempre cumpliendo con las reglas básicas en esta pandemia. Va a haber mucho control”, indicó.

Pero ahora, con los primeros cambios de temperatura, el posverano comenzó a hacerse cuesta arriba. El primer territorio en dar cuenta de ello es la provincia de Buenos Aires: de los 135 partidos, 110 comenzarán a aplicar restricciones, aunque laxas, a partir de este miércoles. Las medidas concretas son dos: suspensión de todas las actividades comerciales, artísticas, deportivas, culturales, sociales, recreativas y familiares entre las 2 y las 6 de la mañana; y límite de hasta 10 personas por grupo en todas esas actividades.

Quedan exceptuadas del acotamiento horario las actividades productivas y todas aquellas consideradas como esenciales, según anunció el jefe de Gabinete, Carlos Bianco. El gobernador Axel Kicillof mantendrá estas medidas hasta verificar el cambio de tendencia, pero no descarta un retroceso de fase si no se produce. “Desde el día 22 la curva ascendente es explosiva, casi vertical”, advirtió el ministro de Salud de la provincia, Daniel Gollán. “Hace tres semanas teníamos 570 pacientes internados por covid-19 y ahora tenemos 670. En estos días se ocuparon cien camas más”, explicó el funcionario.

Las restricciones se aplican en todos los municipios próximos al límite con Santa Fe como San Nicolás, Ramallo, Pergamino y Colón. Sólo General Arenales, tras el límite sudoeste santafesino, está en mejor situación y quedó exento.

Córdoba, en tanto vuelve a apostar a no restringir la movilidad, apoyándose “en el trabajo articulado para que los emprendimientos turísticos y gastronómicos puedan cumplir con los protocolos establecidos”. Empero, en la provincia se han detectado las variantes de coronavirus que preocupan a escala internacional por su contagiosidad, entre ellas la que se detectó en Manaos, Brasil.

Hay dos indicadores clave que sobre las que el gobierno de Juan Schiaretti mantiene puesta la lupa. Uno la división entre los casos acumulados en las últimas dos semanas y el total de las dos semanas anteriores. Si la curva es estable debería dar 1, pero la tolerancia se extiende a 1,2, es decir un aumento del 20 por ciento. En Calamuchita el resultado es 1,93, lo que implica que prácticamente se están duplicando los contagios cada 14 días. La capital está al límite con 1,21. En tanto, los departamentos fronterizos con Santa Fe tienen mejores indicadores: dos están por debajo de 1 (Roque Sáenz Peña 0,94 y Marcos Juárez 0,71, es decir que el total de casos está bajando) y San Justo 1,08 es decir que se registra un amesetamiento.

El otro indicador es la cantidad de casos registraron en los últimos 14 días por cada 100 mil habitantes, una “foto” de la pandemia en la región: el tope está puesto en 150. La combinación de ambos establece el nivel de riesgo y allí entran 7 de los 26 departamentos de la provincia: además de Calamuchita (229) son Capital (229), Ischilín (281), Juárez Celman (153), San Alberto (268), Unión (338) y Tercero Arriba (507), en el centro geográfico cordobés. Allí, Río Tercero es la ciudad que viene registrando la peor situación: 130 casos en enero, 142 en febrero y más de 630 antes de que termine marzo.

En Entre Ríos las ciudades más comprometidas son Paraná, Concepción del Uruguay, Colón, Concordia, Gualeguaychú, San José y Villaguay, cuya situación epidemiológica se considera con “transmisión comunitaria sostenida”.

En la provincia operan restricciones horarias de actividades de 1 a 6 de la mañana de lunes a jueves, y de 2 a 6 viernes, sábado y domingo, pero los municipios tienen posibilidad de modificarlas. Además, el criterio del gobierno de Gustavo Bordet es evitar a toda costa un retroceso de fase: el ministro de Producción, Juan José Bahíllo, explicó que “las actividades de los sectores productivos y económicos se están recomponiendo luego de un año muy difícil y complejo”, por lo que se busca “cuidar lo conseguido” apelando a protocolos y responsabilidad social. “Se ha trabajado con los intendentes que son las autoridades de aplicación para realizar estrictos cuidados de protocolos y tener presente la concientización y la responsabilidad”, dijo el funcionario. Y ratificó: “No está en los ánimos retroceder ni restringir la actividad económica porque se ha comprobado que cuando se usan adecuadamente y se respetan y cumplen los protocolos, no es la actividad económica y turística la que favorece la propagación del virus”.

En Chaco también operan desde el pasado fin de semana nuevas restricciones ante el aumento de contagios: rigen por 14 días, hasta el próximo 11 de abril, y el objetivo es limitar los focos de expansión de covid 19. Las medidas son de restricción horaria, restricción fronteriza, corredores seguros y bloqueos focales. No se puede circular entre las 22 y las 6, y se establecieron controles de ingreso y egreso en las localidades con mayor factor de riesgo, en especial en las que ingresa y circula el transporte de cargas internacional.

Con todo, para el ingreso a cada uno de los territorios limítrofes con Santa Fe se requiere en todos los casos el Certificado Turismo que emite la Nación y se implementó para las recientes vacaciones, además de la aplicación Cuidar. Pero en Chaco se requiere también un permiso local (http://permisoprovincial.chaco.gob.ar), en Entre Ríos el permiso particular de Colón (se debe enviar 48 horas antes de viajar un correo electrónico a la dirección [email protected] y en la ciudad de Buenos Aires se debe completar una declaración jurada y realizar un test al ingresar (se hace en la misma terminal de micros Dellepiane) y dentro de las 72 horas de permanecer en la ciudad si se ingresó en vehículo particular. La declaración jurada se completa en permisos.seguridadciudad.gob.ar/solicitudturismo/ y el turno para el testeo se tramita en turismo.buenosaires.gob.ar/es/RequisitosTuristas.

Comentarios