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Abriendo el paraguas

Seguridad: buscan pasar las fiestas en paz

El gobernador Lifschitz anunció la puesta en marcha de un programa de “acción preventiva” con intervención de fuerzas de seguridad con el propósito de “evitar desbordes” hacia fin de año, aunque el mandatario aclaró que “no hay riesgos”.


Miguel Lifschitz anunció ayer que el gobierno santafesino puso en marcha un programa de “acción preventiva” con la intervención de fuerzas de seguridad para “evitar cualquier tipo de desbordes” en los barrios vulnerables de las ciudades más importantes de la provincia, donde la recesión económica, la suba del desempleo y los mayores índices de pobreza se hacen sentir. De todos modos, el mandatario socialista aseguró que no ve “situaciones de riesgo”, ni un aumento de la “conflictividad social” hacia las fiestas de fin de año.

“La posibilidad de que puedan reavivarse algunos conflictos sociales o demandas de alimentos cuando se acerca fin de año son hipótesis que siempre aparecen en esta fechas, pero nosotros no percibimos que eso pueda suceder. No visualizamos una situación de riesgo”, dijo el gobernador en declaraciones a la agencia oficial de noticias Télam.

Lifschitz aseguró que tanto en Rosario como en la capital provincial (los dos centros urbanos con mayores bolsones de pobreza de la provincia) “no hay situaciones que hagan pensar es este tipo de manifestaciones”.

Sin embargo, el mandatario indicó que su gobierno se “está preparando” para contener “demandas puntuales que pudieran surgir de los barrios más vulnerables” en los días próximos a la fiesta navideña y anticipó la puesta en marcha de un “programa de acción preventiva (con la intervención) de fuerzas de seguridad para evitar cualquier tipo de desbordes”.

Bo-no

En otro orden, el gobernador reiteró que la provincia, como otras, tendrá “serias dificultades” para entregar un bono de fin de año a trabajadores estatales, algo aún no oficializado por el Ejecutivo nacional, pero que –según trascendió– planea anunciar en los próximos días.

“Como todas las provincias tenemos serias dificultades para introducir cambios en la política salarial cuando nuestros presupuestos ya están ejecutados”, evaluó el dirigente socialista, aunque se mostró “sensible” frente a la demanda de compensaciones de ingresos por parte de los gremios.

El posible otorgamiento de un bono de fin de año para empleados estatales nacionales y provinciales puso en alerta a los gobernadores y algunos de ellos salieron a marcar las “dificultades” financieras que tendrían sus distritos para cumplir con esa medida.

Igual, provincias como San Luis y San Juan ya confirmaron que otorgarán compensaciones muy por encima del piso de 2.000 pesos acordado entre el Ejecutivo, la CGT y los empresarios como punto de partida de las negociaciones por un bono extraordinario de fin de año.

“Sería una referencia importante para las provincias saber qué va a hacer el gobierno nacional”, refirió el mandatario socialista santafesino, y agregó que “sería importante que haya una disposición para colaborar con las provincias”.

Diálogo por el bolsón

Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie, adelantó que la organización “está dialogando con los hipermercados” para lograr una ayuda a las familias sin empleo formal y que no perciben aguinaldo ni el bono de 2.000 pesos acordado entre el gobierno, la CGT unificada y los empresarios.

“Lo hemos hecho muchísimas veces y ahora también porque es una vía para complementar algo que a escala muchísimo más grande depende del gobierno”, afirmó el dirigente de Barrios de Pie, al tiempo que consideró que se vive un “grave contexto social que requiere medidas urgentes y de mediano plazo”. En tanto, Menéndez volvió sobre el pedido de que el bono para los beneficiarios de la asignación universal por hijo que el gobierno fijó en mil pesos “se traslade a cada hijo y no a la familia”.

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