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Eternos

Se reiteran los robos en la autopista Rosario-Córdoba

Dos nuevos hechos de inseguridad ocurridos en los últimos días en el ingreso de la vía que conecta con Córdoba dejan al descubierto un problema sin solución que viene desde hace años. En la zona suele haber patrulleros.


Un nuevo asalto en la cabecera de la autopista Rosario-Córdoba se produjo este miércoles a la noche y la seguidilla vuelve a renovar la preocupación de los conductores que habitualmente utilizan esa vía. Esta vez le tocó el turno a un matrimonio oriundo de Buenos Aires, que fue despojado de sus pertenencias al descender del vehículo tras la pinchadura de un neumático. El lunes le había sucedido lo mismo a una pareja de El Trébol.

Este miércoles, alrededor de las 22, un hombre y una mujer que venían por la vía de ingreso notaron que algo raro le había sucedido al vehículo y detuvieron el coche al costado de la autopista, en la zona del kilómetro 300 (a la altura del puente Wilde), ya muy cerca del acceso a la ciudad.

Al instante la pareja se dio cuenta de que habían pinchado un neumático. Lo cierto es que al bajar del auto y cuando estaban por comenzar a cambiar la rueda fueron rodeados por cuatro delincuentes que les robaron celulares, 2 mil pesos, una notebook y las valijas.

De acuerdo al informe policial, tras el hecho las víctimas finalmente pudieron avanzar e ingresaron a la ciudad. Luego de llamar al 911 y recibir colaboración de algunos vecinos, tuvieron el primer contacto con policías en la estación de servicios ubicada en avenida Pellegrini y Perú, a 200 metros del viaducto Che Guevara que conecta con la autopista a Córdoba.

Hipólito L., de 50 años y al mando del vehículo, radicó la denuncia en la subcomisaría 22ª. Según trascendió, su pareja quedó en estado de shock y por lo que tuvo que ser asistida por personal médico.

El hecho es el segundo que se da en pocas horas en el mismo sector, donde habitualmente suele apostarse al menos un móvil policial. A pesar de eso, los casos vandálicos se reiteran.

El lunes la víctima fue una pareja de El Trébol. La pareja también viajaba hacia Rosario cuando el auto sufrió un desperfecto y a los pocos minutos de detenerse sobre la banquina (siempre a la altura de calle Wilde) dos ladrones aparecieron en escena. Tras amenazarlos de muerte le sustrajeron billeteras, carteras y teléfonos.

Según fuentes policiales, el hecho ocurrió alrededor de las 20. Las víctimas, en tanto, fueron identificadas como Oscar G., de 67 años, y Norma A., de 63, quienes circulaban a bordo de un Ford Fiesta. La denuncia en este caso también quedó radicada en la subcomisaría 22ª.

Los hechos desnudan cierta incompetencia de las fuerzas de seguridad en abordar una problemática que a simple vista no reviste ribetes complicados: los asaltos son siempre en el mismo lugar, bajo la misma modalidad, y generalmente en horario nocturno. Los actos son sistemáticos y desde hace años. Las críticas también surgen por la escasa iluminación que hay en el sector.

Vale recordar que a poco de asumir, el gobernador Miguel Lifschitz recorrió la zona y prometió la iluminación y, además, el traslado del asentamiento irregular que se estableció allí. Sin embargo, aún no se vieron movimientos en ninguno de esos sentidos. Y los robos siguen ocurriendo.

El dramático caso Renna

Uno de los episodios más trágicos ocurridos en el inicio de la autopista a Córdoba tuvo lugar la noche del 18 de abril de 2011, cuando Oscar Alberto Renna, un hombre de por entonces 53 años, mató de un disparo a su propio hijo y a uno de los delincuentes que pretendió asaltarlos cuando estaban cambiando el neumático de un auto a la vera de la ruta.

Esa noche, Lucas Renna y su esposa viajaban en un Ford Fiesta a su casa de Roldán cuando se pinchó un neumático.

El muchacho llamó a su padre, Oscar, para pedirle que lo ayudara en la tarea porque el gato hidráulico que tenía no funcionaba bien.

Según el relato del hombre, en momentos en que intentaban cambiar la rueda, se acercaron varios hombres con intenciones de robo. Renna desenfundó un arma y uno de los desconocidos tomó a su hijo como escudo. Se produjo un intercambio de disparos. La consecuencia fue fatal: murieron tanto el hijo de Renna como el delincuente.

Los investigadores comprobaron que la bala que mató a Lucas fue disparada por su padre. Por eso, durante el juicio que se desarrolló en febrero de 2012, el hombre fue sobreseído por la aplicación de la figura “pena natural”; esto significa la innecesaria aplicación de una condena porque el daño causado (la muerte de su hijo) ya resulta mortificante.

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