Ciudad, Edición Impresa

Se empezaron a construir 2.100 viviendas sociales

El que pasó fue el mejor año en mucho tiempo. Uno por uno, los proyectos de Nación, provincia y municipio.

Por: Pablo Moscatello

Según surge del cálculo de la sumatoria de todos los proyectos habitacionales estatales que están en marcha en la ciudad de Rosario, tras el inicio de algunos emprendimientos de mediana envergadura, 2011 llegó con alrededor de 2.100 viviendas sociales en construcción. Si bien la cifra es la más importante de los últimos años, lejos está todavía de encauzarse una política sostenida en el tiempo que permita paliar el déficit estructural en la materia. Es que, de acuerdo a datos que manejan tanto en el municipio como en la delegación local de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), se necesitaría en la próxima década un plan que lleve adelante no menos de 2.500 viviendas sociales por año, hecho que, según el intendente Miguel Lifschitz, hace dos décadas (desde el inicio del gobierno menemista) no sucede en Rosario y aún esta lejos de proyectarse. El mandatario había calculado hace dos meses que, en rigor, son 50 mil las familias con carencia habitacional; 25 mil pertenecientes a sectores medios y una cifra similar son las que corresponden a los más desprotegidos. Incluso si se llevara adelante el plan que el gobierno provincial le propuso al ministro de Planificación Julio De Vido en los últimos días, en Rosario se estaría llegando a las mil viviendas, bastante menos de lo necesario.

Tras la devaluación del año 2002 y a raíz de una mejora sustancial de los ingresos en el sector agropecuario, la ciudad comenzó a ser eje de muchísimos inversores que vieron en los inmuebles un refugio seguro para sus ahorros. A partir de eso, la construcción de viviendas en altura casi exclusivamente en el centro y macrocentro rosarino no ha parado de crecer. Aún sin contar los proyectos premiun de Puerto Norte y los linderos al shopping Alto Rosario, los constructores locales estiman que se están erigiendo actualmente alrededor de 400 edificios, los cuales significan entre 8 y 10 mil viviendas.

A pesar de ese verdadero boom, el déficit habitacional en la ciudad sigue siendo enorme. De acuerdo a los datos que brindó Miguel Lifschitz el fenómeno a esta altura en algún punto ya aqueja por igual a una parte del los sectores medios y los más carenciados, las tomas iniciadas en Villa Soldati, en el sur de Capital Federal, pusieron al descubierto la acuciante situación de estos últimos, los cuales en su gran mayoría habitan en asentamientos irregulares y están condenados a vivir en condiciones de hacinamiento.

Tanto desde la Cámara de la Construcción local como desde la intendencia estiman que para terminar con los asentamientos precarios y situar toda la población que allí reside en viviendas más dignas, en Rosario se necesitarían construir de forma gradual, aunque en el corto plazo, un mínimo 25 mil nuevas residencias sociales. A pesar de que en este momento están en marcha proyectos importantes, y en total se están erigiendo unas 2.100 propiedades, lejos se está aún de un plan sostenido que pueda encauzar la solución de drama de la

Los planes más ambiciosos

El proyecto en marcha más ambicioso es la última parte del Plan Federal de Viviendas II (una especie de “remanente”, ya que hace poco éste se reconvirtió al programa Techo Propio, el cual todavía no llegó a la provincia) que lleva adelante el gobierno nacional.

Si bien se concretó un primer paquete de viviendas sociales entre 2005 y 2007, en 2006 el por entonces presidente Néstor Kirchner anunció la construcción de 4 mil viviendas sociales más en Rosario y 20 mil en toda Santa Fe por un monto de 450 millones de pesos. A fines de 2007, finalmente, sólo se aprobó la factibilidad y se firmó convenio por 1.443 unidades para la ciudad y alrededor de 9 mil para toda la provincia.

Desde aquella fecha y hasta principios de este año, en Rosario no sólo no se había realizado ninguna otra licitación sino que tampoco habían empezado las obras. Recién, en mayo comenzó a saldarse la deuda. En ese momento se anunció la llegada de más de 90 millones de pesos de fondos nacionales para la construcción de las primeras 825 unidades habitacionales en la salida a la autopista a Santa Fe, en la denominada Zona Cero. Desde la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo (DPVyU) confirmaron que esas viviendas están “hasta el techo”. En tanto, las restantes 618 recién comenzaron a edificarse en estos días.

Hace un mes, en el momento más tirante de las tomas de terrenos en Capital Federal, el gobernador Hermes Binner realizó una serie de declaraciones que tuvieron fuerte repercusión. El mandatario sostuvo que en toda la provincia hay 11 mil viviendas que debía terminar de construir el gobierno nacional y de cuya ejecución finalmente se está haciendo cargo la provincia.

El hecho al que hizo referencia el mandatario es este remanente del Plan Federal.

Desde la DPVyU explicaron que la Nación sólo entregó el anticipo financiero para las primeras 825 unidades y después no aportó más dinero, por lo que el último tramo de éstas residencias y el inicio de la segunda etapa comenzó con fondos provinciales.

“Las empresas empiezan a hacer las casas y se van porque no les pagan. Y si esas viviendas no se terminan, las ocupan”, sostuvieron desde la dependencia.

En tanto, en la reunión que llevaron adelante el gobernador Binner con el ministro De Vido, se solicitó a la Nación que le rembolsara a la provincia los 90 millones de pesos que invirtió en las viviendas de la Zona Cero. Incluso el diálogo avanzó a la posibilidad de un plan de 4 mil nuevas viviendas para la provincia, de las cuales mil serían para en Rosario.

La Zona Cero está compuesta por 168 hectáreas que se emplazan entre Calderón, Cullen y Ugarte, calle 13.105, Laguna y Salvat, y cada unidad habitacional tendrá entre 57 y 67 metros cuadrados cubiertos. Ya hay 10 mil inscriptos que irán a sorteo.

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