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Scorsese y DiCaprio se suman a la locura

Director y actor exploran el terreno de las enfermedades mentales en nuevo film.

Scorsese y DiCaprio durante la rueda de prensa que dieron en París.
Scorsese y DiCaprio durante la rueda de prensa que dieron en París.

El oscarizado realizador Martin Scorsese y su ahora actor favorito, Leonardo DiCaprio, exploran “nuevos territorios” y se sumergen en el mundo de la locura en Shutter island, un thriller psicológico que será una de las estrellas del Festival de Berlín, que se abre este jueves. Esta es la cuarta colaboración de Scorsese, de 67 años, y DiCaprio, de 35, desde Pandillas de New York (2002) y es la que les ha permitido “ir más lejos”, declararon ambos en una reciente rueda de prensa en París para promocionar el film, que describieron como “un viaje emocional”. “Ya habíamos explorado algunos límites juntos, en Pandillas de New York y El Aviador”, afirmó Scorsese, cuyo estilo muy personal se centra en sacarle todo lo que puede a sus actores, como hizo con Robert De Niro en Taxi Driver (1976). “Luego, en Los infiltrados nos dimos cuenta que podíamos ir más lejos”, dijo Scorsese, que recibió por fin el Oscar por mejor director por ese film. “Después de esa película sabíamos que queríamos volver a trabajar juntos y empujar los límites”, subrayó. Y al leer el guión de Shutter Island, basado en la novela de Dennis Lahane, que se sitúa en los años 1950, en un isla donde se levanta un hospital psiquiátrico para criminales peligrosos, Scorsese supo que quería llevarla a la pantalla. Y claro, tenía que ser con DiCaprio, contó en la rueda de prensa. “Sabíamos que llevar a la pantalla Shutter Island, que es una novela con muchos niveles, era un verdadero desafío. Y sabíamos que podíamos explorar nuevas fronteras, rebasar los límites. Aunque no sabíamos hasta dónde llegaríamos”, señaló el realizador. DiCaprio, que comparte cartelera con Ben Kingsley, Mark Ruffalo y Max von Sydow, señala que Shutter Island ha sido uno de los trabajos más intensos, y quizá el que más retos le ha presentado.

“Al leer la novela me di cuenta que era un thriller psicológico con elementos de horror gótico. Pero el verdadero corazón del libro es la catarsis de un hombre”, contó DiCaprio, que encarna a un agente federal que investiga la fuga de una paciente del psquiátrico penitenciario en esa isla situada en la bahía de Boston. “Es el viaje complejo de un hombre para afrontar sus propios fantasmas”, dijo el actor, indicando que para llegar al fondo del protagonista de este thriller hitchcockiano debió adentrarse en el mundo de las enfermedades mentales. “Sumirse en el sufrimiento de la gente que padece enfermedades mentales fue muy intenso”, dijo Scorsese, que se preparó para viendo muchos documentales sobre enfermedades mentales, sobre hospitales psiquiátricos. El que más le impactó, contó, fue un film sobre un hombre que recorría Estados Unidos en un ómnibus para hacer lobotomías. “Estábamos rodeados de enfermedades mentales cada día, rodeados de las paredes derruidas de una antigua institución mental”, señaló Scorsese, que hizo que los actores vieran y revieran el oscuro film del gran cineasta Sam Fuller, Shut Corridor. “Esa película fue para nosotros como un mantra”, dijo. “Pero es imposible alcanzar su nivel de intensidad”, reconoció. Aunque ninguno de ellos habla de proyectos futuros, esta colaboración entre Scorsese y DiCaprio, que ya es una de las más productivas del cine actual, seguramente seguirá.

“Hay un elemento de confianza. Compartimos el mismo gusto en el cine, en el arte. Y sabemos por dónde no queremos ir”, dijo DiCaprio, reiterando su admiración por el cineasta. “Scorsese sabe mucho sobre cine. No hay nada que él no haría por un film”, dijo. “Y sus films son el camino a sus sueños”, concluyó.

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