Coronavirus, Región

Fin de fiesta

Santa Fe: suspendieron la celebración de un casamiento con 60 personas, música y cotillón

Personal policial y funcionarios del área de Control de la Municipalidad de la capital provincial llegaron al restaurante del Hotel Castelar tras llamado al 911. Los novios y el responsable del lugar fueron identificados por violar las disposiciones sanitarias. El salón fue clausurado este sábado


Personal policial de la ciudad de Santa Fe desarticuló la celebración de un casamiento que tuvo lugar el viernes por la noche en el restaurante del Hotel Castelar, de 25 de Mayo y cortada Falucho, en el microcentro de la capital provincial. Un llamado al 911 alertó al personal de la Comisaría 1° y de la 1° Inspectoría Zonal quienes junto a funcionarios del área de Control de la Municipalidad santafesina llegaron al evento cerca de las 22. Allí encontraron 60 personas y, según el acta, había baile, cotillón y no se respetaba el protocolo por la pandemia. La fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación, Rosana Peresín, ordenó identificar al flamante matrimonio y al dueño del lugar y cerca de las 23.30 el festejo culminó por incumplir las normas sanitarias y de espectáculos públicos. Desde la Secretaría de Control advirtieron además que el local estaba habilitado para funcionar y fue clausurado en la mañana de este sábado.

Según los inspectores municipales, el evento no cumplía con el protocolo sanitario por la pandemia: había mesas ocupadas por hasta 8 personas, servicio de catering, música y cotillón. Labraron un acta por violar la ordenanza 7.882, en sus artículos 51 (espectáculos públicos), 168 (emergencia sanitaria) y 51 (habilitación comercial).

Es que además de no haber cumplido con las disposiciones sanitarias, desde la Secretaría de Control de la Municipalidad de Santa Fe señalaron que el establecimiento no está habilitado para funcionar como restaurante.

“El restaurante ni siquiera tiene completo el Certificado de Habilitación municipal, porque hubo un cambio de razón social. Por este motivo, no se realizaron las inspecciones para establecer cuál es su capacidad total permitida, cosa que sí hicimos con el resto de los restaurantes y bares de la ciudad. Los salones de eventos no están funcionando desde hace meses, por lo que se deben igualar las condiciones en ese sentido también”, dijo la titular del área, Virginia Coudanes, a Aire de Santa Fe.

“Había sesenta invitados al evento, a lo que hay que sumar al personal que se encontraba trabajando en el lugar. Este es un momento muy importante. Para sostener la forma en que se viene trabajando, es imprescindible que exista conciencia social. Este local no debería haber estado abierto. Todas las pruebas serán entregadas al MPA y los responsables deberán acercarse al Tribunal de Faltas de la Municipalidad para subsanar su situación”, agregó Coudanes.

Aquí no ha pasado nada

Los responsables del lugar negaron la existencia de una fiesta clandestina y también desmintieron no tener habilitación.  A través de un comunicado de prensa, expresaron que la información era “falsa y errónea”.

“La cena se desarrolló con 55 mayores y 5 menores como invitados, todos ellos relevados en datos y en el salón principal del restaurant. No se desbarató nada, ni se clausuró. Y no era una fiesta clandestina, la cena transcurrió de manera normal, interviniendo las autoridades en su función de control de asistentes y cumplimiento del protocolo, el cual sólo fue cuestionado por la cantidad de personas por mesa, dicho resto está habilitado, dicha reunión culminó en el horario habilitado sin mayores problemas”, señalaron en un comunicado.

El empresario Luciano Cadoche aseguró que en el salón nunca hubo cotillón y que no violaron ninguna ley. “La habilitación pertenece al hotel y concesionamos el restaurante. Estábamos trabajando. Me extraña que justo ahora salgan a decir eso. Reconozco que algunas personas se acercaron a saludarse y no respetaron la cantidad por mesas. No había cotillón, no había fotógrafo”, dijo a Aire de Santa Fe.

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