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Santa Fe apuesta con “una mirada a mediano y largo plazo”

Por Antonio Capriotti


cienciadentro

Hace pocos días, el gobernador Antonio Bonfatti inauguró la Agencia Santafesina de Ciencia, Tecnología e Innovación. Este organismo es presidido por el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación, el ingeniero David Asteggiano, a quien asiste un consejo ejecutivo público-privado y un consejo científico, tecnológico y de innovación multisectorial. El primer consejo ejecutivo estará integrado por dos destacados científicos, el doctor Diego de Mendoza, de Rosario; y la doctora Gabriela Henning, de Santa Fe; y dos reconocidos empresarios innovadores, los ingenieros Carlos Cerruti, de Rosario; y Federico Zwiener, de la ciudad capital.

Se trata de una iniciativa público-privada que tiene como objetivo impulsar un instrumento de promoción de la ciencia, la tecnología y la innovación, que permitirá agregar conocimiento a la matriz productiva con que cuenta la provincia de Santa Fe.

“La Agencia Santafesina de Ciencia, Tecnología e Innovación es una decisión política del gobernador, que  tiene una mirada a mediano y largo plazo que nos sorprende cotidianamente”, afirma Asteggiano.

La Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación fue elevada a rango de ministerio por la gestión anterior encabezada por Hermes Binner. Asteggiano lo recuerda: “Teníamos un proyecto que se imbricaba en un plan de gobierno. La reforma del Estado, la planificación estratégica y la descentralización en marcha eran el marco propicio para llevar adelante el proceso de fortalecimiento de las capacidades institucionales del Estado provincial, necesarias para la construcción colectiva de una nueva relación Estado y sociedad civil de una provincia para todos. Los primeros años fueron los más difíciles porque, si bien teníamos todo el apoyo del gobernador, se trataba de un área nueva que teníamos que hacer andar y demostrar su razón de ser. Como anécdota puedo aportar lo que me dijo un vecino cuando asumí: ‘Te felicito por tu designación, pero decime ¿para qué sirve?’”.

—¿Y cómo se pudieron articular intereses muchas veces divergentes?

—Como el objetivo era valorizar y articular las capacidades científico-tecnológicas y productivas existentes en el territorio provincial, se trabajó en la construcción de una política consensuada con los distintos actores. Universidades, centros de investigación, empresas, emprendedores, gobiernos locales y la sociedad civil se han sumado a las distintas iniciativas que se pusieron en marcha.

Asteggiano destaca la lectura que hace el gobernador del mapa de la realidad de la provincia, y cómo ha podido auscultar sus potencialidades, y apunta que a Bonfatti “se le escucha decir insistentemente que Santa Fe cuenta con un caudal de potencialidades. Supo ver que las pequeñas y medianas empresas de la provincia que cuentan con buenos emprendedores distraen parte de su valioso tiempo resolviendo cuestiones de la coyuntura. Esto les ocupa recursos y esfuerzos valiosos, ya que les quita posibilidades de agregarle conocimiento a sus emprendimientos, sobre todo, en la búsqueda de nuevos materiales, de nuevos prototipos, de nuevas tecnologías que agreguen valor a sus productos. Éste es el reclamo que el gobernador ha advertido de los empresarios santafesinos. Estas limitaciones les impiden salir al exterior. América Latina y el resto del mundo son los escenarios en los que hay que interactuar, teniendo en cuenta la nueva dinámica del crecimiento económico”.

—En el lanzamiento de la Agencia, tanto usted como el gobernador insistieron en la articulación de sendos triángulos, uno vinculado a la convicción, los recursos y el tiempo; los que para desarrollarse requieren de otro triángulo; el que integran Estado, empresarios e investigadores.

—Creemos que sí. Debemos poner en funcionamiento este círculo virtuoso. El ya famoso triángulo de (Jorge) Sábato. Que no es más que favorecer el funcionamiento de los tres condimentos que hace que la dinámica funcione. No hay iniciativas posibles que no involucren a los tres grandes actores de la sociedad compartiendo un proyecto de futuro. Y es esto, justamente, lo que le da fortaleza ya que la dinámica que se sustenta en las personas las trasciende, no está sujeta a nadie en particular sino al sistema que puesto en funcionamiento tracciona hacia su permanencia.

—Dos cosas surgen de sus respuestas: planificación por un lado y dejar de lado los viejos mesianismos. Estado, empresarios e investigadores, trabajando para el desarrollo de proyectos que apunten al futuro enmarcados en matrices y métodos dinámicos que desafíen las estrecheces de paradigmas que merecen ser puestos en tela de juicio…

—Tan es así que, pese a que será el Estado el que en un principio dará la iniciativa de invertir como capital inicial 70 millones de pesos, por año, de piso, cifra significativa, sin dudas; el directorio estará integrado por los tres sectores en forma igualitaria. Esto permitirá que cualquiera de los tres actores pueda liderar los procesos que se pongan en marcha. La expectativa es que cada uno de ellos tenga la mayor dinámica.

—Y desafiar un viejo “cuello de botella”: resolver lo inmediato; ir detrás de los hechos, quedarse atrapados en la coyuntura…

—Hay que pensar en el mediano y largo plazo. No basta con emprender tratando de resolver un problema que existe; lo que tiene mucha importancia, por supuesto; sino lo que nos va a diferenciar es ir en busca de proyectos más ambiciosos que comiencen a anticiparse al tiempo. Pensar más allá de la coyuntura. Pensar a largo plazo. El desafío del gobierno provincial es lograr que nuestros empresarios no esperen que la mirada estratégica la defina el sector público o la variable económica marcando hacia dónde deben ir. Sino que nuestra preocupación es poder acompañar un proceso de desarrollo interno y genuino para lo cual es imprescindible que los empresarios hagan el ejercicio de responderse a la pregunta de cómo y dónde queremos estar dentro de diez años. Las políticas parten desde el lugar a dónde los empresarios quieran llegar”.

—Hubo dos lanzamientos importantes de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, este año: el Área Tecnológica y ahora la Agencia Santafecina de Ciencia Tecnología e Innovación.

—También aquél es un proyecto que nos entusiasma y estimula. Porque también se trata de una comunidad que reúne a todos sus actores para llevar adelante un proyecto de desarrollo productivo que va permitir la inclusión de la zona sur de la ciudad. Es un proyecto de inclusión y de desarrollo de trabajo de calidad. Ya ha comenzado la obra de la  primera nave, que recorreremos hoy con el gobernador. Hay gente que se reservó esperando la evolución del proyecto y que ya ha quedado convencida. La primera nave se ha completado satisfactoriamente; ha habido más demanda de la esperada en un primer momento. Todos sabemos que en estas cosas están los pioneros, los que se suman cuando todavía el proyecto es tan sólo un sueño y están los que esperan ver su desenvolvimiento.

—Son los que piensan en consonancia con el “ver para creer”.

—Otros piensan que hay que creer para ver. Así se ha movido el hombre para poder romper con grandes obstáculos y avanzar hacia el horizonte poblado de sueños.

—Es como si dijéramos que “la palabra mueve al mundo porque mueve a los hombres a la acción”.

—Las realizaciones nacen de la cultura, de la idea de la libertad.  De una sociedad que promueve esa manera paradigmática de lograr objetivos

—¿De la convivencia democrática?

—A veces nos acostumbramos a las cosas como algo natural. Cuando comenzamos con la idea de la Agencia convocamos a expertos en estos temas de diferentes lugares. Ya que nosotros juzgábamos que estábamos frente a un proyecto tan desafiante que lo primero que queríamos saber era qué hacer para disminuir, de entrada, el nivel de errores propios de cualquier inicio; y recibimos comentarios alentadores.

“Este fue un buen año”

“Este fue un buen año porque se están cumpliendo los tiempos naturales que llevan los proyectos encarados”, afirmó Asteggiano. “Son los tiempos inexorables. Desarrollar un área nueva era todo un desafío. Y hacerlo de un modo como para que la sociedad se apropiara de ella.  Hubo logros que podemos considerar fundamentales: la consolidación del Sistema de Convocatoria Provincial: en seis años se evaluaron 1.600 proyectos de Investigación y Desarrollo que versan sobre temas de interés provincial y en asociación con empresas, de los cuales ya hay 600 iniciativas en funcionamiento. Es algo de lo que la comunidad ya se ha apropiado. Éste era uno de nuestros objetivos prioritarios. Son proyectos que tenían años y encontraron el momento para su concreción. La provincia se encuentra con un área para desarrollar proyectos de investigación y desarrollo comparables en cuanto a sus porcentajes con los de algunos estados de América Latina, como San Pablo a modo de ejemplo. Eso nos pone orgullosos”, enfatizó Asteggiano.

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