Coronavirus, Economía

Cocodrilo en el bolsillo

Saga miserables: sindicatos denuncian fuertes recortes salariales, sobre todo de empresas grandes

McDonald's y Burger King redujeron a la mitad el sueldo de sus trabajadores; en Rosario son 1.600. Apenas una muestra de un modus operandi que pretenden justificar por reducción de ingresos y dificultad de acceso a créditos. Además, gremios de distintos sectores advierten incipiente saga de despidos


La reducción salarial en cadena y a la vez una incipiente saga de despidos durante la cuarentena son parte de un fenómeno que comenzaron a poner en práctica cadenas multinacionales y que generó un efecto contagio en otras empresas, especialmente en las de gran tamaño. Esta semana se conoció el caso de las reconocidas tiendas Laundry, Todo Moda e Isadora que se pusieron a tono con la moda de reducir sueldos e incumplir con los compromisos adeudados a sus trabajadores.

A esta lista se suman unas quince empresas rosarinas que recibieron denuncias por parte de la Asociación Empleados de Comercio (AEC). En su mayoría el procedimiento tiene que ver con despidos y recorte de sueldos correspondientes al cobro de marzo por parte de las patronales.

El efecto contagio tuvo su caso cero a partir de la iniciativa de las multinacionales McDonald’s y Burger King, ambas símbolo del capitalismo global: decidieron abonar la segunda quincena de marzo con importes muy por debajo de lo que abonan habitualmente. Esta irregularidad afectó a 40 mil trabajadores en todo el país; sólo en Rosario fueron más de 1.600.

El Sindicato de Pasteleros es el que agrupa a nivel nacional a empleados de McDonald’s y Burger King. Su secretario general, Jorge Juárez, manifestó a El Ciudadano que las dos multinacionales liquidaron la segunda quincena de marzo de modo arbitrario. “Desde el día posterior a la cuarentena acataron la medida, no optaron por el servicio de delivery, cerraron todo y al momento de la liquidación de sueldo lo tomaron como horas no trabajadas”, explicó.

Las dos marcas de comidas rápidas decidieron seguir sus propias reglas y desestimar la situación excepcional que afectó a la economía local durante la cuarentena. Si bien los sueldos pueden variar de acuerdo con cargas horarias y jerarquías, el promedio está entre 25 mil y 28 mil pesos mensuales.

Lo que encontraron los trabajadores en sus recibos de sueldo llegó al absurdo de recibir cien pesos correspondientes a la segunda quincena: una decisión fundada en sus propios convenios laborales.

“Ellos esgrimen que tienen un convenio de pagar un mínimo de 48 hs en este tipo de caso, entonces la segunda quincena no se hicieron cargo del presentismo ni de horas trabajadas”, manifestó Juárez. Ambas desoyeron el pedido de sostener salarios y generaron un efecto dominó en otros rubros.

Efecto contagio

Desde la Asociación Empleados de Comercio de Rosario denunciaron a quince firmas de la ciudad por seguir esta tendencia. Durante marzo despidieron y redujeron salarios sin motivos elocuentes.

Entre las que avanzaron con suspensiones y despidos aparecen las reconocidas Garbarino, Juleriaque, Ciba y Los Dos Chinos. Juan Gómez, secretario Gremial de Empleados de Comercio, consideró: “Se trabajó hasta el 20 y luego fueron 6 días hábiles los que no se trabajaron; por lo tanto no existían razones de no pagar el mes completo”.

Asimismo desde el gremio consideraron que para abril las patronales cuentan con las herramientas crediticias que dispuso el gobierno nacional, por lo cual, tampoco puede esgrimirse motivo alguno para justificar esas medidas. Gómez insistió en que esto se trató de “una avivada empresarial y un descuento unilateral, sin informar al Ministerio de Trabajo ni al gremio”.

La moda empresarial

El sector de venta de indumentaria es uno de los más afectados por la cuarentena preventiva y obligatoria ya que se encuentran en el listado de rubros no exceptuados. La imposibilidad de abrir sus puertas redujo los ingresos a cero y en algunos casos la extensión de esa situación durante veinte días fue motivo suficiente para comenzar con recortes de salarios, según el descargo que dieron estos empleadores.

La empresa rosarina Laundry Jeans anunció esta semana a sus empleados una rebaja del 40% en sus ingresos. Cuenta con unas doce sucursales en toda la ciudad y definió esta medida en el marco del parate económico producto de la cuarentena por el covid-19.

Sus trabajadores denunciaron la situación una vez que fueron informados de una poda de casi la mitad de sus sueldos. De hecho, previo a que se estableciera la cuarentena, empezaron los despidos en algunos locales. Por otra parte reconocieron que por estos días nadie quiere generar demasiado revuelo ante el temor de quedarse sin empleo.

Por su parte, las cadenas de venta de cosméticos Todo Moda e Isadora se sumaron a la cruzada empresarial y decidieron cortar el hilo por lo más delgado. Durante esta semana depositaron entre 7 mil y 9 mil pesos menos a empleados que acostumbran cobrar entre 26 mil y 28 mil pesos, dijeron sus trabajadores.

En este caso el pedido o la sugerencia patronal es la misma: hacer un esfuerzo para conservar el puesto de trabajo. El personal fue informado de que no habría adicional por presentismo, ni horas nocturnas, tampoco premios por venta durante febrero y se descontarían los días hábiles no trabajados a partir del comienzo de la cuarentena.

Piden salvataje

Desde la entidad que agrupa a comercios de la peatonal rosarina (Asociación Amigos de la Peatonal), manifestaron la voluntad de sostener las obligaciones salariales, pero en muchos casos necesitarán de acceso al crédito a bajo interés dispuesto por el gobierno nacional para cumplir con sus trabajadores.

Nelson Graells, presidente de la Asociación, ratificó que seguirá cumpliendo con el pago de salarios a empleados de sus 40 comercios, aunque pidió celeridad a los bancos en las gestiones crediticias. Cuenta con más de 600 empleados en locales de toda la ciudad y pese a una extensa trayectoria, reconoce nunca haber padecido esta situación.

Por un lado habló de su caso y confirmó que los sueldos de sus empleados correspondientes al mes de marzo serán cubiertos. Por otra parte consideró que es imperioso que el gobierno facilite el salvataje crediticio para cumplir con las obligaciones impositivas y servicios.

Lo que habla con sus colegas, incluso en conversaciones dentro de la Asociación Amigos de la Peatonal, es que mucho necesitan obligatoriamente del acceso a créditos para estar al día con sus empleados. “Las medidas están bien encaminadas, lo que ocurre es que mucho de los dueños de locales están haciendo los trámites pero los bancos en algunos casos activan y en otros casos no”, explicó.

Por último destacó que mientras continúe la suspensión en la actividad, apelarán a la venta online. Una tendencia que no está al alcance de todos, pero que se impone en esta situación.

 

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