El Hincha

En Logaritmo

Rugbiers y militantes sociales, en un try a la memoria

Se realiza en Rosario la tercera edición del torneo homenaje a los deportistas desaparecidos. "El objetivo es recordarlos con una sonrisa a pesar del dolor", dijo Carola Ochoa, coordinadora de la iniciativa


Luego de pasear por todo el país, la bandera se convirtió en un emblema dentro del ambiente del rugby.

“Todo está guardado en la memoria, sueño de la vida y de la historia”, canta León Gieco en su canción “La Memoria”. Memoria que permite no olvidar. La sistemática desaparición de personas perpetrada por la última dictadura militar dejó 30 mil desaparecidos. De esos, según lo recopilado hasta el momento por una investigación que inició la sanjuanina Carola Ochoa, 148 tenían en común el amor por el rugby y por la militancia.

En muchos casos por el compromiso con lo social, tuvieron que dejar de jugar. Sin embargo, la ovalada siempre formó parte de sus vidas y de sus luchas. Muchos de ellos también concebían al deporte como herramienta social de transformación. Rugbiers de todo el país. Y catorce eran de Rosario. Jugadores de Logaritmo, Old Resian, Duendes, Jockey, Universitario, Tacuará, Sagrado Corazón. Estudiantes universitarios, trabajadores, hijos, padres, hermanos, novios, compañeros: rugbiers.

Y en conmemoración a todos ellos, hoy desde las 12 en el club Logaritmo se realizará un torneo de seven, en lo que será la tercera edición del “Torneo en homenaje a los rugbiers desaparecidos”, iniciativa que arrancó en 2015 con un propósito claro: “Recordarlos con una sonrisa a pesar de todo el dolor”.

La movida comenzó después de que Ochoa participara de una carrera donde se homenajea a Miguel Venancio Sánchez, atleta y militante de la Juventud Peronista, desaparecido durante la última dictadura militar. Su idea era realizar una similar en San Juan, pero en esa visita a Puerto Madryn conoció la historia de los jugadores desaparecidos de La Plata Rugby Club y decidió comenzar con la investigación.

A lo largo de estos años familiares, amigos y compañeros se acercaron a Ochoa para contar sus historias y así reconstruir esa época en la que convivían las luchas sociales y los try.

 

Pasión por la ovalada y la lucha social

De la investigación de Carola Ochoa se desprende que son 14 los militantes jugadores de rugby víctimas de la última dictadura cívico-militar. Entre ellos se encuentra Guillermo White, jugador de Sagrado Corazón y Maristas, cuyos restos fueron restituidos este año.

El jueves pasado en la ronda de las Madres en la Plaza 25 de Mayo que se realiza todo los jueves se vivió una jornada distinta, ya que se realizó un acto por la restitución de los restos de White, identificados en mayo de este año.

Guillermo tenía 24 años al momento de su secuestro por parte de una patota del Ejército en Santa Fe, el 10 de febrero de 1977.

Militante en la organización Vanguardia Comunista, junto con su esposa Stella Buna, que también sufrió cautiverio pero sobrevivió. Sus restos fueron hallados en el Cementerio La Piedad, en el marco de una investigación iniciada conjuntamente entre la Unidad Fiscal, el EAAF y la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia en el año 2010. Por la privación ilegal de la libertad, los tormentos y el homicidio seguido de la desaparición de Guillermo fueron condenados en 2017, a la pena de prisión perpetua, Pascual Oscar Guerrieri, Juan Daniel Amelong, Alberto Enrique Pelliza, Jorge Fariña, Marino Héctor González, Eduardo Costanzo, Walter Pagano, Ariel López, Juan Andrés Cabrera y Rodolfo Daniel Isach.

Guillermo White apareció este año.

Guillermo White no fue la única víctima de la dictadura que mezclaba sus horas entre la militancia y el rugby. En la investigación de Ochoa aparecen los nombres de Héctor Arnoldo Larrosa, jugador de Logaritmo; Raúl René De Sanctis, de Old Resian y creador junto a su amigo Alejandro Stancanelli, también desaparecido, de Nahuel Rugby Club; Juan Máximo Ferrarons, abogado recibido en la UNR y Pilar de Duendes; Juan Carlos Vicario de Universitario y estudiante de Bellas Artes; José Antonio Oyarzabal, de Duendes, y víctima de la Masacre de los Surgentes en Córdoba; Juan Sebastián Hernández Larguia, de Jockey y militante de la Unión de Estudiantes Secundarios; Roberto Enrique Daría De Vicenzo, jugador de Old Resian, trabajador y estudiante de Ciencias Económicas; Horacio Ferraza, Luis Anselmo Bonamin y Fernando Belizán, jugadores de Universitario; Jorge Araya, wing foward en Jockey y militante del Movimiento Social Cristiano de Estudio y Acción Política; Adolfo Strappa, de paso por Universitario, Sagrado Corazón y Maristas, wing foward y militante de la Organización Comunista Poder Obrero; y Palmiro Labrador Pérez, jugador de Tacuara RC.

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