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Inclusión social

Rosario tendrá una pensión deportiva para que “el contexto no se coma” a los chicos vulnerados

La Asociación Civil “Cruzar la Línea” encabezada por Giuliano Baruzzo fundó “Don Bosco” una casa destinada a 8 adolescentes de a partir de 13 años que tiene como fin un proyecto de vida a través del futsal y otras disciplinas. El objetivo es contenerlos, educarlos y formarlos


Hay datos que son alarmantes. Según un relevamiento en 2016 en Villa La Lata, el 95% de los chicos de entre 13 y 19 años están descolarizados y el 80% están insertos en consumos de sustancias problemáticas o ligados a la delincuencia. Otro estudio en Villa Itatí, en 2019, concluyó que el 70% de los jóvenes de las mismas edades están desescolarizados y el 75% vinculados a consumos o a circuitos delictivos. Para sacar a los chicos de contextos hipervulnerables y que tengan otra calidad y otro proyecto de vida es que surge la casa deportiva “Don Bosco”. Se trata de una pensión que alojará a ocho chicos a partir de los 13 años. “Se trata desde lo preventivo”, explica Giuliano Baruzzo a El Ciudadano, y agrega que este dispositivo apunta a escolarizar a los pibes y promoverles la práctica de un deporte como disciplina. Los chicos vivirán de lunes a sábado en el lugar, con visitas de sus familiares, y podrán volver al barrio para circunstancias especiales.

Los ocho chicos que vivan en la casa tienen como obligación  practicar dos deportes. Uno, el principal, de equipo, en este caso el futsal, y otro alternativo que podrá ser natación, tenis o remo.

El impulsor del proyecto es Giuliano Baruzzo, vinculado muchos años al club María Madre de Villa La Lata, coordinador deportivo de la Fundación River, autor del libro “Cruzar la Línea” que dio lugar a la creación de la asociación que lleva el mismo nombre. “En Santa Fe hay 94 residencias para menores, pero todas ellas trabajan con menores judicializados o  menores que provienen del sistema penal, es decir que sus derechos fueron vulnerados y el Estado les llegó tarde y mal. Por eso nuestra idea es llegar antes a los barrios. Sabemos que si los dejamos en el barrio, el barrio se los come”, explicó.

Así surgió la idea de la casa deportiva Don Bosco, ubicada en bulevar Avellaneda 871 bis. “Aún estamos en el proceso de selección de los chicos que van a escolarizarse en la escuela Ingeniero Pedro Cristiá y vamos a realizar un convenio deportivo con el club Regatas Rosario”, adelantó Baruzzo.

“La casa deportiva es un dispositivo que cumple la función de pensión, combinando la práctica de fútbol con un hogar de menores, para darle la posibilidad a adolescentes desde los 13 años que viven en distintos barrios hipervulnerados de salir del contexto antes de que el contexto se los coma. Es desarrollar un proyecto de vida con el deporte como motor”, sintetizó Baruzzo.

 

Giuliano constató a través de los años y en su labor en el club María Madre que los chicos están contenidos de 9 de la mañana  hasta la noche, donde se termina la jornada de trabajo deportivo, pero luego quedan expuestos a las vulnerabilidades de la noche y de los barrios carenciados afectados por la violencia y las drogas. “La noche y la calle se terminan comiendo a los chicos. En 2018 viajamos a Río Grande a jugar un nacional de futsal y le propusimos a los chicos vivir como si fueran profesionales. Cuando están fuera de su contexto, pueden cumplir normas de otra manera, por eso pensamos nos llevamos a vivir a los chicos como si fuera la pensión del club y nos dimos cuenta de que podíamos crear este dispositivo que venimos pensando hace tres años y que básicamente replica la situación de una pensión. No con el objetivo de que los chicos lleguen a la primera división o se formen como futbolistas profesionales, sino que utilicen esa metodología y la atracción que supone el deporte para ellos con el fin de permitirles que desarrollen un proyecto de vida”, explicó Giuliano.

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La asociación civil “Cruzar la Línea” comenzó a funcionar como tal este 2021, pero surgió el año pasado a partir del libro que lanzó Baruzzo con el mismo nombre. Allí relata multitud de historias y experiencias vividas en los distintos espacios y proyectos de inclusión social por los que transitó.

La Casa Deportiva lleva el nombre de Don Bosco. Lo eligieron para el hogar que alojará a los chicos porque fue la figura inspiradora que promovió el cuidado y cariño de los jóvenes desde el amor y la contención sobre la base de que la prevención y la educación son las herramientas más eficaces para un futuro mejor. En la casa trabajará un equipo interdisciplinario de voluntarios de la asociación junto a un gabinete de profesionales compuesto por psicólogos, psicopedagogos y trabajadores sociales, entre otros especialistas.

La Casa Deportiva ya es un hecho. En la asociación trabajan con otras organizaciones sociales de centros de niñez y con clubes de barrios compratiendo el proyecto y consultando por chicos interesados en esta oportunidad de salir de un contexto hostil. En enero de 2022, vivirán allí chicos de barrios barrios vulnerables como La Lata, Tío Rolo, Las Flores o Empalme Graneros.

Los chicos que vivan en Don Bosco mantendrán contacto con sus familias, vivirán de domingo a sábado al mediodía en la pensión y regresarán a sus hogares cuando terminan los partidos de torneos (generalmente sábados a la mañana). O en ocasiones especiales, como los cumpleaños, explica Baruzzo. Los familiares podrán visitarlos en las pensiones, porque la idea es que el menor mantengta el vínculo con su familia.

Los interesados en hacer un aporte económico al proyecto pueden ingresar a https://donaronline.org/asociacion-civil-cruzar-la-linea/casa-deportiva-db

 

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