Ciudad, Edición Impresa

Rosario marchó para que se extinga la eutanasia animal

La movilización en defensa de las mascotas fue a nivel nacional bajo el lema: “No a la muerte–Sí a la vida”.

Más de 18 las ciudades de todo el país se sumaron a la manifestación pacífica contra la eutanasia para animales callejeros.

Por: Laura Hintze

Bajo una única bandera que reclamaba “No a la muerte–Sí a la vida”, Rosario se sumó ayer a la movilización nacional contra “la eutanasia humanitaria” como forma de fomentar el control de los animales callejeros, según el tratado firmado entre la Sociedad Mundial para la Protección Mundial (WSPA, por sus cifras en inglés), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, también en inglés) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en noviembre de 2010. Fueron entre cuarenta y cincuenta personas autoconvocadas ayer a las 17 en la plaza San Martín, en Dorrego y Córdoba, las que se movilizaron hacia el Monumento a la Bandera  exigiendo “que se hagan cargo del problema pero sin matar”.

“La eutanasia no es la solución y a eso no hay que darle ningún tipo de cabida”, remarcó a El Ciudadano Helena Pascuali, manifestante y organizadora de la movilización local.

En total, además de Rosario más de 18 las ciudades de todo el país se sumaron a la manifestación pacífica contra la eutanasia para animales callejeros. Las movilizaciones se convocaron para el viernes, ayer y hoy, y cada ciudad aplaudió el alcance que tuvo su reclamo. Precisamente la marcha que recorrió las calles rosarinas demostró que ni el calor ni el fin de semana pudieron frenar a quienes reclamaban respetar la vida de los animales “sin dueño”.

Es más, se celebró la unión que había generado la convocatoria, y a la espera de comenzar a marchar, los presentes debatieron diferentes alternativas a esta solución que se quiere proponer. “Queremos que haya esterilizaciones quirúrgicas como único método ético de control poblacional”, coincidieron todos.

“Esta marcha se hizo a nivel nacional. Ayer (por el viernes) en algunas ciudades, hoy (por ayer) en otras y el domingo también. Lo que queremos es que en ningún lado se contemple la eutanasia, que ellos llaman humanitaria; y proponemos también una solución: programas de esterilización masiva y gratuita, la única forma ética de solucionar este conflicto”, manifestó Helena Pascuali, que pertenece a la organización animalista Libera. A lo que su compañera, Muriel Pérez, agregó: “Sabemos que hay una superpoblación importante de animales callejeros, pero el que sufre no deja de ser el animal. Y a él tenemos que tratar de proteger”.

A modo de contextualizar, Muriel también explicó, de manera precisa, contra qué es lo que luchan: “La WSPA es la Sociedad Mundial para la Protección Animal, una sociedad que nuclea a muchas ONGs a nivel mundial. Ellos vinieron a Argentina en noviembre, y firmaron un tratado con el Senasa para el control de los animales callejeros. Lo que plantean es fomentar la tenencia responsable, la esterilización masiva, pero, en algunos casos, a través de la eutanasia. Ellos consideran animales a sacrificar aquellos que no pueden ser adoptados, que sufren psicológicamente, como sufren el encierro los del Imusa, animales peligrosos, enfermos, violentos, etcétera…”

En efecto, y según puede leerse desde la página web del Senasa el día 24 de noviembre de 2010, se realizó, organizado por Senasa y WSPA, el taller para determinar “Estrategias para la implementación de las directrices de la OIE en tenencia responsable y control de poblaciones caninas”, en el que participaron, además, representantes de colegios de veterinarios, Feva y Coordinadora, y Sociedad de Medicina Veterinaria, Facultades de Ciencias Veterinarias, sociedades miembros de WSPA y responsables de Zoonosis de Municipios, Ministerios de Salud Provinciales y de la Nación. De este taller, la conclusión final fue: “Se debe crear una legislación nacional, que contemple las normas establecidas por los Organismos Internacionales (OIE-OPS/OMS) apoyada en las recomendaciones de WSPA, basada en un programa integral, que abarque las siguientes áreas temáticas: la salud pública, la tenencia responsable de los animales domésticos de compañía, el bienestar animal y el control de la población canina y felina vagabunda”.

Y puede leerse en uno de los puntos que detalla cómo llevar adelante este control poblacional la razón de la movida nacional: “Reducir el número de perros vagabundos: a aquellos perros de vida libre retirados de la vía pública con enfermedades incurables, agresivos, peligrosos, animales no adecuados para su adopción y aquellos que sufrirían psíquicamente al ser encerrados por largo tiempo, etcétera, se les practicará la eutanasia, en forma efectiva y humanitaria”.

Rosario se sumó ayer a la movilización nacional contra “la eutanasia humanitaria”.

Más políticas públicas

“La ineficiencia del Estado no se lava con la sangre de los animales”, podía leerse en uno de los carteles que los manifestantes desplegaron ayer por la tarde en la plaza San Martín. Es que, según ellos, el núcleo del conflicto no es la eutanasia, sino la cantidad de animales abandonados y la falta de políticas públicas que traten esta problemática. “No hay ningún plan serio, nadie que quiera realmente tomar el conflicto y ver cuál es la solución”, resaltó Helena. Y si bien hay asociaciones protectoras que trabajan con los perros de la calle, que se dedican a, por ejemplo, darlos en adopción, según ella “no dan a basto”. “Porque eso lo hacen sólo con el puchito que cada uno va poniendo. Nosotros exigimos que se hagan cargo de estos problemas de una buena vez. Sabemos que lleva años esto…  Pero matar no es la solución. No hay que darle ningún tipo de cabida”.

Hace unos pocos días, Aníbal Fernández, jefe de Gabinete de la Nación, publicó en su blog: “La eutanasia nunca es un método de control poblacional para perros y gatos, ni para ningún ser vivo. Es un pésimo ejemplo ético, que el gobierno de la Nación no comparte ni jamás compartirá, pero que además no soluciona el problema sino que lo agrava”. Y aunque esta entrada fue aplaudida y agradecida, ayer no dejó de hablarse del oportunismo político. “Lo que pasa es que de esto se habla hace muchos años y nadie se hace cargo”, dijo Muriel. Para luego dejar en claro parte del reclamo: “No se quiere más muertes de animales en nuestro país por la falta de políticas públicas”.

La lucha a través del animalismo

Tanto Muriel como Helena participan y militan en Libera, una asociación animalista que “promueve el estilo de vida vegano”. “O sea, vivimos sin utilizar nada de origen animal, ya sea para alimentación, la vestimenta; o productos testeados en animales”, describieron.

A lo largo del año, esta asociación fomenta e informa sobre las diferentes ramas del veganismo y del vegetarianismo. “Lo hacemos a través de charlas informativas, o video-debate, de todo”, contó Helena. Y agregó, ejemplificando: “Hasta hace poco acompañamos el tema de la erradicación de la tracción a sangre, que afortunadamente fue discutido y aprobado de manera unánime en el Concejo municipal”.

La movilización de ayer surgió de Libera Rosario, pero ellas prefirieron continuar bajo el apartidismo y manifestar: “Acá están las diferentes protectoras: protectora Rosario, protectora Sarmiento, protectora Santa Rita y Ayudemos a los animales. Y eso es en nombre de todos los presentes, que nos movemos contra la eutanasia, en defensa de la vida”.

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