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Rock para la Patria Grande

José Palazzo, productor del encuentro, contó cómo fue la expansión del Cosquín a distintos países latinoamericanos y los pormenores de esta nueva e inminente edición.


José Palazzo, productor del festival Cosquín Rock que se realizará el fin de semana del 10 y 11 de febrero en el Aeródromo Santa María del Valle de Punilla, consideró este martes que el trabajo de exportar el encuentro y realizarlo en México, Colombia, Perú, Uruguay y Chile, “es llevar la esencia del rock argentino, cruzarlo y hermanarlo con el rock latinoamericano”.

El festival estará animado este año por los grupos argentinos Ciro y los Persas, Skay y los Fakires, Las Pelotas, El Mató a un Policía Motorizado y los Espíritus, sumado al puertorriqueño Residente, los estadounidenses The Offspring y Creedence Clearwater Revisited.

También estará el jamaiquino Andrew Tosh, hijo del prócer del reggae Peter Tosh, que hará un show especial con Los Pericos, los mexicanos Vaqueros Negros, y Roddy Radiatio, guitarrista de los capos del ska británico los Specials.

También vendrá el jamaiquino Don Carlos, una figura del reggae, los mexicanos Fanko, los chilenos de Guachupe, la banda sueca de death metal Entombed A.D., la banda de blues psicodélico americano Flying Eyes, la blusera estadounidense Bex Marshall y el también americano Carlos Johnson.

Cosquín en Latinoamérica

El año que pasó fue un antes y un después para el Cosquín Rock, dado que lo que comenzó como una especie de gira del festival se convirtió en la incorporación de nuevas sedes. “Tuvo mucha aceptación en Latinoamérica”, dijo Palazzo a la agencia de noticias Télam y confesó: “Nunca nos lo imaginamos”.

El encuentro tiene ahora socios locales en cada una de sus sedes con los que llevan adelante la producción del festival. Para Palazzo, este año va a ser menos estresante. “El año pasado viaje tres veces a México y ahora voy a ir solamente para el lanzamiento y en junio para el festival. Pero seguramente vamos a incorporar otras ciudades que no sabemos si van a ser en Chile o Uruguay”, puntualizó. Y adelantó la posibilidad de que haya Cosquín Rock en México, Perú y Colombia.

En tanto, respecto de la elección de las bandas que van a tocar en el festival por fuera de Córdoba, Palazzo contó que es una elección en conjunto. “Tratamos de llevar por lo menos dos artistas nuevos, dos súper consolidados en Argentina pero que no hayan tocado mucho, como fue con Skay y Ciro en Bolivia o con Las Pelotas y La Beriso en México”, expresó.

“Tocaron artistas muy populares en Latinoamérica que son argentinos, pero también apostamos a algunos que acá son populares pero allá no lo son tanto. A eso estamos apostando también, a que artistas que acá les va muy bien empiecen su camino en distintos lugares. Damos el primer envión y ellos siguen por su cuenta”, agregó el productor.

El estrés antes de la euforia

Para Palazzo, la previa de los festivales tienen dos focos de estrés muy grandes. Por un lado el económico: “Porque se trata de un festival en el que el resultado económico se ve sobre la hora, porque mucha gente llega sobre la hora y porque el consumo de la gastronomía tiene que ver con lo que sucede en el predio”, analizó.

“El otro es el de la seguridad, porque viene mucha gente de muchos lugares y hay varios factores a los que uno tiene que prestar atención. Cuando termina el festival y salió todo bien uno dice «se puede ganar plata más fácil»”, continúo Palazzo.

Decisión política

Respecto de la relación entre la producción del Cosquín Rock y las autoridades políticas de Córdoba, Palazzo confesó: “Toda la clase política sabe perfectamente que Córdoba es una provincia turística, que el Valle de Punilla genera recursos a través del turismo y si no existe no hay recursos”.

Es que según puntualizó el también músico, en la zona existen miles de familias que viven de la hotelería, del camping, de los pequeños emprendimientos artesanales, de los restoranes, “y del rebusque que se generan en la temporada turística de Carlos Paz, en el festival de folclore y en el festival de rock”, expresó. Entonces, si el festival no está, la temporada terminaría a fines de enero y en febrero iría muy poca gente a la zona. “Nosotros somos una herramienta para que el motor de la economía del valle de Punilla esté muy activo. Pero en las últimas ediciones del Cosquín Rock la gente se vuelca hacia Córdoba también, porque los hoteles de dos, tres y cinco estrellas reciben mucho turismo. O sea, nosotros generamos directa e indirectamente mucha actividad comercial, entonces todo lo que es la actividad política sabe que somos una herramienta importante. El Gobierno de la Provincia de Córdoba, dentro de sus posibilidades, nos apoya muchísimo, ayudan con la policía y recursos importantes para poder hacer el festival. Y la comuna de Santa María de Punilla también nos ayuda con un montón de recursos que son importantes”, aseguró el productor.

De escenario en escenario

En los últimos años, la producción del encuentro empezó a dar mayor espacio a la escena independiente, tanto de Córdoba como del resto del país, e incluso empezó a programar  bandas, tal vez con menos recorrido al escenario principal. “Hay bandas que tuvieron un crecimiento gigante. El año pasado, Los Espíritus explotaron el hangar, y este año en el hangar hay mucha novedad: justamente de Mendoza está Usted Señálemelo, Perras On The Beach y Luca Bocci, que son artistas que han crecido muchísimo. Hay mucha escena de La Plata, está Estelares también. Es la primera vez que toca Él Mató a un Policía Motorizado en el Cosquín Rock y la primera vez que Los Espíritus van al escenario principal. Creo que toda esa escena emergente independiente está en pleno crecimiento sólo a la luz de los ojos, porque por ahí no se ve reflejado en los medios de comunicación. Ojalá que sigan creciendo porque es una escena muy interesante”, confirmó. Y para concluir dijo: “¿Sabés a qué me hace acordar Los Espíritus?, a Los Piojos cuando estaban empezando”.

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