Edición Impresa, Policiales

Roban 40 mil dólares a metros de la comisaría 8ª

Fue en Thedy al 200 bis, donde vive un anciano. A la vuelta reside su hija, quien guardaba el dinero.

Con un dato preciso, pero tardío, tres personas armadas irrumpieron en la mañana de ayer en una vivienda de barrio Refinería con intenciones de robo. Pedían el dinero “de Malvinas”, dijo una de las víctimas, en referencia a una suma cobrada a fin de año por la viuda de un ex combatiente, cifra que gastó en arreglos de la vivienda y en costear un tratamiento médico para un familiar. Pero como los asaltantes estaban muy nerviosos y amenazaban con matar tanto al anciano dueño de casa como a varios perros, la hija del hombre optó por decirles dónde guardaban sus ahorros. En menos de 15 minutos, los ladrones se hicieron de 40 mil dólares y 2 mil pesos y se dieron a la fuga en un VW Golf. Cerca del mediodía, un vehículo similar al buscado fue hallado incendiado en la zona oeste de Granadero Baigorria.

Alrededor de las 8 de ayer, tres personas armadas y a cara descubierta sorprendieron a un hombre de casi 90 años que estaba leyendo el diario en el patio de su casa, ubicada en inmediaciones de Thedy y pasaje Vertiz, en barrio Refinería. «¿Qué hacen ustedes acá?», les habría dicho el anciano, según indicó su hija Alicia, en diálogo con este diario.

Aproximadamente a las 8.15, la mujer, que vive junto a sus dos hijos en una vivienda ubicada sobre el pasaje Thedy, y se comunica por los fondos con la finca de su padre, fue a saludarlo y se encontró con los tres asaltantes, quienes al verla se le fueron encima y bajo amenazas, la llevaron hasta el comedor de la casa de su padre, a quien tenían sentado en una silla, junto a su nieta de 21 años (hija de Alicia).

Los asaltantes, de entre 25 y 30 años, según indicó la mujer, le pidieron “la plata de Malvinas”, en referencia a una suma de dinero que los ex combatientes cobraron a fines del año pasado. Alicia contó que su marido, ya fallecido, había estado en las islas en 1982 y que ella había cobrado el dinero, pero ya no lo tenía. Lo había gastado en arreglos para su casa y en una tía que tenía una enfermedad terminal y falleció hace poco más de un mes.

Alicia y su hija fueron maniatadas con precintos, pero por pedido de la mujer, su padre fue dejado sin ataduras. “Usaban guantes de látex como usan los médicos y habían llevado un montón de precintos plásticos”, sostuvo Alicia.

“Dos llevaban armas, el tercero no sé, estaban violentos y nerviosos, y uno de ellos estaba muy exaltado, montaba el arma y le apuntaba a los caniche toy de la familia que estaban ladrando afuera. Estaban tan violentos que los querían fusilar”, relató la mujer.

Alicia les dijo que no tenían plata, pero los asaltantes no le creyeron, le pedían “el oro”, que según los ladrones era mucho, pero ella les decía que estaban equivocados, comentó un vocero policial.

“Como no les daba plata amenazaron con secuestrarme o que iban a ir a buscar a mi hijo a la puerta del colegio”, agregó la víctima.

La mujer sostiene que los asaltantes tenían datos certeros sobre los movimientos de su familia, y también sobre el dinero, aunque un poco tarde, ya que se había gastado la plata. Pero ante las amenazas de secuestro, les dijo donde tenía guardado una suma de dinero que había cobrado su padre.

La llevaron hasta su casa, dónde funciona un laboratorio de bioquímica. Mientras caminaban, uno de los asaltantes les dijo a sus cómplices que tuvieran cuidado de abrir armarios, porque podrían caerse cosas peligrosas. “Conocían de bioquímica, al punto que dijeron que no se iban a llevar nada del laboratorio porque no lo iban a poder reducir”, agregó la mujer.

En varias oportunidades, los asaltantes mencionaron el nombre de una persona como quien les dio el dato del dinero que había cobrado, dato que la mujer dio a la Policía.

En total estuvieron 15 minutos, y se alzaron con 40 mil dólares y dos mil pesos que la mujer guardaba en su casa, además de una play station 2, una cámara digital y una pulsera de oro que había pertenecido a su tía, fallecida en febrero pasado. “Era lo único que me quedó de ella”, explicó Alicia. También tomaron un alhajero, que tiraron en la casa del padre de Alicia, al comprobar que en su interior no había objetos de mucho valor.

Cuando se fueron, la hija de Alicia, de 21 años, sacó un celular que tenía en un bolsillo y llamó a un vecino, quien llegó a los pocos minutos, desató a las víctimas y llamó a la Policía.

A los pocos minutos llegó al lugar personal del Comando Radioeléctrico y de la comisaría 8ª, ubicada a menos de 200 metros, a quien un vecino les dio el dato de un Volkswagen Golf color gris en el que se fueron tres personas, que comenzó a ser buscado.

Pasado el mediodía, un llamado anónimo a la seccional 24ª, de Granadero Baigorria, alertó sobre un auto que se estaba incendiando en inmediaciones de Campus Green, en  la zona oeste de esa ciudad. Cuando llegó la Policía, comprobó que el vehículo siniestrado era un VW Golf y varios vecinos dijeron haber visto llegar a dos personas en ese auto, que se bajaron, le tiraron algún tipo de combustible, le prendieron fuego y se fueron en dos motos, que llegaron cuando estaban en plena tarea, manejadas por dos motociclistas con cascos.

El auto fue remitido a la seccional 8ª, donde será sometido a pericias, mientras continúa la búsqueda de los asaltantes.

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