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Rescataron y llevaron a Mundo Aparte varios animales silvestres enjaulados en una casa del noroeste

Pichones de loro, de ñandú y pájaro carpintero, un coatí y otros ejemplares de varias especies en riesgo convivían hacinados en una casa distante 200 metros de la protectora donde quedaron alojados transitoriamente hasta que puedan ser liberados en sus hábitats


Fue un llamado el que alertó a la Policía Comunitaria que en una vivienda de calle Calvo al 1200 se hacinaban enjaulados numerosos animales autóctonos y silvestres, que no pueden vivir en cautiverio, con fines de una venta que prohíben las leyes. Al cabo de un procedimiento en la casa de zona noroeste, los efectivos pudieron rescatar a desde aves a mamíferos y los entregaron al centro de cuidados Mundo Aparte para alojarlos en su sede, a escasos 200 metros del sitio de cautiverio, hasta que pueden ser liberados en sus hábitats. El responsable del comercio ilícito de fauna quedó demorado.

El personal policial que se llegó poco antes del mediodía de este viernes hasta el domicilio, en el que se encuentran dos viviendas, una al frente y otra detrás, observó por una ventana a un hombre y tres menores de edad que demoraban la atención de los uniformados para ganar tiempo y esconder las jaulas con los animales.

Finalmente, y sin resistencia, los agentes ingresaron y se encontraron con numerosos animales en cautiverio. En una caja convivían apretujados 18 pichones de loros. En otra, cuatro de ñandú, y en una tercera, dos coatíes.

En la otra vivienda, había numerosas jaulas. Dentro de las mismas, cinco cardenales de copete rojo (cardenal común, o Paroaria coronata), siete tordos chaqueños, una Reina Mora, dos Pepitero de Collar o Juan Chiviro, como se lo nombra en Entre Ríos, dos carpinteros pichones, un Cabecita Negra, dos teros, cinco pichones de loros habladores (Amazona Aestiva) y otros 14 pichones de especies que la Sub Dirección de Ecología se disponía a determinar.

El responsable de la actividad ilícita, un hombre de 33 años identificado como mauro Héctor P, fue puesto a disposición de la Justicia bajo la presunción de infringir las leyes nacionales 14.346 y 22.421 y la provincial 4830.

El fiscal de la Unidad de Flagrancia en turno, Gonzalo Fernández Bussy, dispuso que los animales sean trasladados provisoriamente a la sede de la organización protectora Mundo Aparte, ubicada en Sorrento al 1500, a escasos 200 metros del lugar del cautiverio. Los integrantes del colectivo los retiraron de la seccional 10ma de Policía, donde también fue llevado el responsable del comercio ilegal.

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