Espectáculos, Últimas

Regreso de un artista singular

El director Jorge Polaco prepara el estreno de “Arroz con leche” y tiene en preproducción la versión fílmica de “Príncipe azul”, la emblemática obra teatral de Eugenio Griffero sobre una historia de amor homosexual.

El cineasta Jorge Polaco, mientras prepara el estreno de Arroz con leche, su última película, ya está pensando en su próximo largometraje, Príncipe azul, producción que estará basada en la conocida obra teatral de Eugenio Griffero, que narra el reencuentro, luego de 60 años, de dos hombres que mantuvieron una relación homosexual en su primera juventud.

Además, el polémico autor de films como Diapasón, En el nombre del hijo y la nunca estrenada Kindergarten, encara la puesta en escena teatral de Carmen, la que consideró, en diálogo con la agencia de noticias Télam, como “la ópera más importante entre las que existen en el mundo. Es una de esas óperas a las que la gente no les tiene miedo”.

Volviendo al plano del cine, Polaco señaló que Príncipe azul es una historia “muy sencilla de dos hombres que se amaron a los 16 años, fueron separados por sus familias, pero ellos prometieron encontrarse 60 años después”.

“La obra de Griffero –continuó– es una farsa, totalmente extraña y sencilla a la vez, es una obra que todos van a llegar a amarla y no digo esto como adivino, sino porque toca el tema del amor y la homosexualidad, que es un tema que en la actualidad interesa mucho a la gente”.

Polaco admitió haberse enamorado de la pieza teatral cuando se puso en escena en el marco del ciclo Teatro Abierto, que se inició en julio de 1981 y que fue una reacción cultural contra la dictadura militar imperante. Se trató de un ciclo que tuvo una importante influencia en el público y en el que una de las obras más vistas fue Príncipe azul.

En aquel momento, Griffero le cedió los derechos de su obra a Polaco para que hiciera la adaptación cinematográfica, pero finalmente el director se decidió por Kindergarten, proyecto que estaba listo para filmar.

“Griffero es un psicoanalista muy especial, porque los psicoanalistas escritores no tienen generalmente mucho éxito, pero con Príncipe azul pasó algo muy diferente. Vi la obra por primera vez en Teatro Abierto y él me cedió los derechos con mucha gentileza y generosidad”, recordó Polaco, que se siente “enormemente agradecido” con el autor.

“Estoy muy feliz con este proyecto”, dijo el director, que ya empezó la preproducción y se encuentra buscando a los protagonistas: “Juan por un lado y Gustavo por el otro, que fueron pareja hace 60 años y hoy viven con sus familias, sus hijos, sus nietos, sus casas y sus esperanzas”.

Para Polaco, el “gran desafío” que le propone este nuevo film es poder “retratar la fealdad de los seres que se encuentran 60 años después. Tienen miedo de delatar que son iguales o parecidos, que son igualmente monstruosos. No se animan a delatarse, no se animan a decir quiénes son. Todas esas cosas son muy difíciles y muy bellas de encontrar”.

En ese sentido, el cineasta opinó: “Si una película no te permite la experimentación, los modelos múltiples y el goce, si no te permite eso, para qué cuernos vamos a hacer una película. Creo que la mirada que te permite el cine es una mirada única y es la que nos permite llegar a un film como Príncipe azul”.

“Se trata de mostrar el cotidiano por su belleza y horrores”, afirmó el cineasta, quien añadió: “Me interesa meterme con el protagonismo de esta gente. Me interesa contar las partes que se acercan a lo cotidiano de estas obras”.

“La homosexualidad uno la encuentra en la cara de la gente, en los encuentros, en el tacto de la gente, eso está todo en Carmen, que es mucho más que una puta, es el pueblo”, afirmó.

“Se trata de una Carmen que aparentemente se ofrece a todo el mundo, pero para quien el sexo sigue siendo algo existencial. En lo cotidiano, uno se permite muchísimas cosas que no sabría comprender”, explicó Polaco en relación a Carmen, su inminente proyecto teatral .

“La sensación que tengo –afirmó finalmente el director de Viaje por el cuerpo– es que con Príncipe azul se me van a abrir las puertas creativas y voy a poder filmar y sentir lo que quiera. Mientras que Carmen es un proyecto muy difícil y duro, es del pueblo y para el pueblo”.

Comentarios